Adrián Lisardía tiene 37 años y vive en Coronda, Santa Fe. Hace un año se compró un Fiat 600por $30.000 y después de 12 días lo restauró completamente para viajar junto a su perro. A una velocidad no mayor a 40 km/h, Adrián pasea por las rutas del país, pero no lo hace de forma disimulada. Quienes lo cruzan, pueden ver fácilmente el interior de su auto. Allí, tranquilo a pesar de saber que todas las miradas se dirigen a él, el hombre viaja junto a su perro. Podría ser una obra de arte, pero no es solo eso, porque su dueño también lo usa como su medio de transporte.




