Casi 30 años de guerra civil han dejado duras secuelas para las mujeres angoleñas. Muertes, secuestros, violaciones, pérdida de sus maridos e hijos en los combates, son algunas de estas consecuencias. Para saber más de estas mujeres dialogamos con la Embajadora de la República de Angola Ana Paula Víctor.
Angola es un país donde se puede hablar de derechos. El 52% de la población son mujeres y está en la vanguardia de la igualdad del género. Es el lugar en el mundo con más mujeres ocupando altos cargos. Este logro da a la mujer angoleña una posición privilegiada, expresó la embajadora.
Cuenta la historia que muchas conquistas de Angola tienen nombre de mujer y son motivo de orgullo para todo el país. Desde los tiempos antiguos, con la reina Ginga Mbandi, gran estratega y luchadora, pasando por la combatiente anti colonial Diolinda Rodrigues.
¿Cuál es el presente?
“En la actualidad tenemos una vicepresidenta, la presidenta del Senado y del Tribunal de Juntas; cinco gobernadoras mujeres. Las habilidades femeninas cada día son más valoradas en la sociedad”.
¿Qué falta conquistar?
“Me gustaría que las mujeres formen parte de la mesa chica de decisiones de los centros internacionales; que se escuche más con firmeza. Considero también que cuando se educa a una mujer se educa a una familia”.
¿Próximo desafío?
“El de promover a las mujeres rurales. Las jóvenes son un motivo de preocupación. También en el caso de las mujeres embarazadas tienen que trabajar en el campo hasta que dan a luz, con el peligro que esto conlleva para ellas y para sus bebés.
Además, Angola no tiene garantizado el derecho a la salud por lo que el acceso a servicios sanitarios y medicamentos es muy complicado. Eso debemos cambiar”.
¿Cuál es el compromiso como país desde las políticas públicas?
“Angola se compromete con el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género, la dignidad de las familias y el progreso de las mujeres”.
De mujer a mujer, honro lo más sagrado en ti. ¡Hasta el próximo domingo!