El combo de encontrar un restorán en donde comer rico, con buenos precios y con excelente atención no suele encontrarse con facilidad en la provincia. Dentro de la oferta gastronómica local conviven franquicias y unos contados comercios locales que resisten a los embates de la economía. Uno de ellos es “Lo de Lalo”, un emprendimiento familiar que justamente hoy cumple ocho años de su apertura en la preciosa villa de El Rodeo. Paradójicamente, la crisis social devenida en incertidumbre, ha obligado a mudarse de la localidad ambateña y buscar en suelo capitalino reinventarse con la familia como pulmón.
Gastronomía de alto nivel con sello familiar
El emprendimiento cumple hoy sus ocho años desde que abrió las puertas en El Rodeo. Por la crisis se mudaron a la Capital en donde abrieron su local el 10 de enero.
El pasado 10 de enero abrió sus puertas en el paseo Los Lapachos, Esquiú 681, y significó una buena noticia para quienes ya se deleitaban con sus platos en El Rodeo y ahora pueden hacerlo en la Capital. Para aquellos que no lo conocían es una buena excusa darse una vuelta y disfrutar de una rica comida al aire libre.
Eduardo “Lalo” Bustamante habló con Revista Express para contarnos sobre el origen del emprendimiento que lleva ocho años.
“El 28 de enero del 2016 abrimos con este nombre “Lo de Lalo”. Yo me resistí pero fue decisión de mis hijos”. Contó que antes de la apertura del local ya vendían comidas para llevar y que sus hijos –tiene cinco– lo empujaron a que abriera el local, en donde está su casa, que edificó hace treinta años.
Estudió en la provincia para convertirse en chef, pastelero y viajó para especializarse como barista. Luego enseñó durante quince años en la Escuela de Pastelería de la provincia. A esta pasión –palabra que mencionará varias veces en la charla/entrevista– la supo explotar “de grande”, como dice.
“Lalo” era uno de los nueve hermanos que fueron criados por sus abuelos. Vivió primero en Ayacucho y Chacabuco para luego mudarse al sur de la ciudad. “Ahí tuve mi niñez y comencé mi participación en el deporte”. Siempre estuvo ligado al fútbol, como su hermano Oscar que llegó a ser árbitro de Primera División en AFA. “Lalo” fue arquero de San Lorenzo de Alem, Independiente y de la Selección de Catamarca.
Se formó como Técnico Electromecánico especializado en Comunicaciones, comenzó a trabajar en Telecom y además fue docente en la Escuela de Minería y en la ENET N° 1. Tras varios años de dedicación a la actividad gremial y a la militancia política decidió ahondar en otra pasión, la que lo acompaña hasta hoy: la cocina.
“Seguramente estaba en los genes, pero explotó de grande. Yo me comencé a preparar y terminé todas las especialidades de cocina. Fui uno de los discípulos del chef Maxi Bosio, que es un excelente profesional”.
A los conocimientos ya los tenía por lo que decidió abrir el local para expendio de comidas en la casa de El Rodeo.
“Tres, cuatro años vendíamos en temporada sin tener todavía el negocio formado. No fue fácil como cualquier emprendimiento hecho a pulmón. “A la casa nos llevó 30 años hacerla y se me iba la vida por eso me metí en créditos hipotecarios. A uno ya lo cancelamos y el otro estamos en etapa de cerrarlo ya”.
“Lo de Lalo” es un emprendimiento familiar, por eso Bustamante nombra a sus cinco hijos: Juan, Gabriel, Leonor, Lucas y Miguel Ángel, como parte de la empresa. Juan es quien sigue sus pasos. “Heredó la pasión más allá de ser arquitecto y dibujante”. Miguel es el administrador “el más racional” y Gabi, el encargado del diseño gráfico, “de todos los banners del negocio, hasta las cartas”. “También mi pareja Ana y la madre de los chicos, Mónica, son muy importantes para este emprendimiento que es netamente familiar”.
Con todo listo abrieron el local con la premisa de revalorizar a El Rodeo y que a las bellezas naturales se le añada una oferta gastronómica de calidad para los visitantes.
“Era necesario comenzar a levantar la vara en la prestación de los servicios esenciales para que El Rodeo tenga vida turística todo el año y que tenga prestaciones de servicio al mismo nivel que las otras villas turísticas del país y por supuesto que vaya creciendo en diferentes obras, en inversiones. En tratar de que esto sea un eje de desarrollo, no sólo económico, sino que sea sustentable”, expresó el empresario.
De a poco, la apuesta se convirtió en realidad y el prestigio de la excelsa comida atravesó latitudes. En el sitio de turismo Trip Advisor usuarios de diferentes lugares halagaron los platos y la atención. “Lo de Lalo” se convirtió en parada obligatoria para los visitantes y los locales.
No obstante, la falta de una agenda turística en la localidad durante todo el año hizo que el negocio entrara en crisis. Los domingos el local estaba repleto en su capacidad, pero gran parte del año optaban por no abrir ante el bajo flujo de turistas. La crisis económica durante la pandemia se agudizó y el negocio tambaleó. Abrió sus puertas en suelo rodeíno hasta julio del 2023.
“En El Rodeo sé que tengo no más que 25, 30 días de temporada. Y ese es el problema porque durante el año hay que transitar, más ese largo letargo del invierno en donde ahí tenemos pérdidas y se produce el sufrimiento económico para poder sostener este emprendimiento que es familiar, no somos una franquicia. Indudablemente no han avanzado estos estudiosos del marketing para invertir en El Rodeo, pero no porque no tengan dinero, sino por la perspectiva de recuperación económica”, lo había mencionado Bustamante en una entrevista con el programa “Nada qué decir” de Radio Ancasti.
El golpazo no significó una caída para los Bustamante quienes se reunieron y decidieron reinventarse, mudarse a la Capital, instalarse en el lugar de residencia del grueso de sus clientes, sin perder la ilusión de alguna vez reabrir en donde funcionó la casa matriz.
Luego de escoger el Paseo Los Lapachos para afincarse, otra vez el fantasma de la crisis. Planearon abrir en octubre pero la disparada en los precios los hizo poner freno y esperar sin perder de vista el objetivo. “Lalo” lo define y lo describe como una filosofía de vida.
“Ahí logramos otro eje más: la perseverancia hacia el objetivo, entonces cuando vos tenés estas convicciones muy profundas, tenés tu sueño que va acompañado de esas ilusiones, y no las abandonás, superás las adversidades”.
El 10 de enero inauguró el local con una fiesta para los amigos y la familia. Al día siguiente abrieron las puertas al público en general y hubo una gran convocatoria. En la temporada veraniega planean seguir en el horario nocturno, pero posiblemente a partir de marzo sumen el almuerzo y paulatinamente ir incorporando servicio de merienda y desayuno.
“No podemos abrir todos los servicios de golpe. Entonces vamos viendo cómo va respondiendo la gente”, comentó.
Señaló que la política no es “bombardear” con publicidades en los medios de comunicación o en redes sociales, ya que cree en el “boca en boca”. “Nosotros apuntamos a la publicidad de nuestros clientes. El mejor mensajero de nuestros productos y el que recomienda es nuestro cliente”, añadió.
“Venimos con calidad, precio y competitividad a participar en un mercado donde hay una franja de consumo que no lo tuvimos en El Rodeo. Entonces venimos a participar, lealmente con nuestros colegas, a los que les tengo mucho afecto, y venimos a abarcar el abanico de opciones para la gente”.
¿Cuál es el plato fuerte?
“A esa pregunta me la han hecho varios, pero no es por ser narcisista: tenemos la idea de que cada producto que hagamos sea lo mejor y que haya equilibrio en la calidad, siempre”.
¿Te imaginás haciendo esto por mucho tiempo?
“Esta es la pasión de la última etapa de mi vida, no sé qué puede pasar mañana. Esto es muy drástico decirlo, pero bueno, capaz uno se enamora de otras cosas… pero por ahora yo creería que sí”.
Igualmente reconoce que está tranquilo porque sabe que sus hijos tomaron la posta. “Esa es una gran satisfacción”, comentó.
La militancia política
Bustamante se aproximó a la labor sindical y llegó a ser Secretario General del gremio de las telecomunicaciones. El idealismo, las ganas de pretender transformar la realidad social, lo vincularon a la política y al no contar con espacio en las filas del Partido Justicialista decidió fundar el partido Movimiento de Solidaridad lo que lo catapultó a ocupar una banca como concejal en la Capital. “Uno tiene un compromiso social que va madurando y va creciendo porque las transformaciones sociales se hacen desde la política noble”. Corría 1995 y “tras 15, 18 años la dejé, cumplí el objetivo y volví a la actividad gremial”. Sin embargo, tiempo después la abandonó porque sostiene que hay nuevas visiones y tiene “que haber un cambio, creo en las alternancias”.
Agradecimientos
Bustamante agradece a los comercios que “le dieron una mano” para poder inaugurar el 10 de enero. “Carnicería Estancias del Sur, El Hueverito, a mi amigo Enzo que provee todo para la pizzería” y a Carlos “de la feria”.
Texto: Pablo Vera
Fotos: Ariel Pacheco
¿Dónde queda?
Lo de Lalo está en Esquiú 861, en el Paseo Los Lapachos. Abre de martes a domingo a partir de las 21 horas. El menú incluye pizzas, calzones y lomitos. Todo casero y preparado a la vista del público.