En 1982, Ford presentó en Europa al reemplazante del Taunus. El Sierra se basaba en el concept Probe III y fue revolucionario en su propuesta, con una carrocería fastback poco común en vehículos de su segmento.
La historia del reemplazante del Taunus en nuestro mercado. Un automóvil que rompió moldes en lo estético y lo deportivo.
En 1982, Ford presentó en Europa al reemplazante del Taunus. El Sierra se basaba en el concept Probe III y fue revolucionario en su propuesta, con una carrocería fastback poco común en vehículos de su segmento.
A la Argentina se presentó dos años más tarde. Se comenzó a producir en marzo y antes de mediados de año llegó a los concesionarios sólo con la carrocería de cinco puertas, como rival de los Peugeot 505 y Renault 18.
En la segunda mitad de 1984 debutó la XR4 (heredera de la Taunus SP5), rival eterna de la Renault Fuego en las competencias deportivas y las preferencias de este tipo de versiones, y recién al año siguiente la rural se sumaba a la gama.
La oferta inicial la conformaban el L, con motor 1.6 y el Ghia, con el 2.3 que llevaba el Taunus. Además de la motorización, se diferenciaban por los faros, la parrilla y las llantas.
La coupé y la rural llevaron el 2.3, pero la XR4 entregaba más potencia y la familiar ofreció, además de la caja manual, una opción automática. También se vendieron las versiones GL (1.6) y las GXL (en la rural) Ghia S y Ghia SX (2.3).
Entre sus innovaciones estaba no sólo el diseño, también la consola orientada hacia el conductor, los lavafaros y hasta la suspensión independiente, elementos que no eran tan comunes en un automóvil nacional.
En 1987, el Sierra europeo recibió su primer rediseño, con el estilo heredado del Scorpio, algo que no llegó a la Argentina y que ya repasamos en AutoWeb con todos los Sierra que no tuvimos (ver más), incluidas las versiones sedán y pick up.
Del hatch (3 y 5 puertas) se produjeron en Pacheco casi 67 mil unidades y de la rural poco más de 3.500, totalizando algo más de 70.000 unidades hasta su discontinuación en 1992, un año después del fin productivo del Falcon.
El Sierra fue reemplazado en Argentina por el Galaxy, el sedán basado en el VW Santana e importado de Brasil por Autolatina, que había sido concebido originalmente en 1981, incluso antes que el Sierra. En Europa sobrevivió un año más, siendo reemplazado por el Mondeo, que ya contaba con tracción delantera y llegó al país como importado.