De tener apenas una cancha de básquet al aire libre a ser el dueño de un predio con la infraestructura más importante de la provincia, el Club Juventud más que nunca pone el énfasis en lo “Deportivo”, con siete disciplinas para todo el público.
No importa cuando se lea esto, en la esquina de 25 de Mayo y Prado se podrá escuchar el chirrido de zapatillas sobre el parqué brillante y el eco de las pelotas picando en el Club Deportivo Juventud. Esta imagen, que no era tan habitual hace unos años, hoy es el orgullo de la familia divina, que reúne todas las semanas a cientos de personas que practican alguna o varias de la casi decena de actividades que hay disponibles en las renovadas instalaciones.
Su presidente, Mario Tejeda, repasó con Revista Express el proceso de transformación del club y detalló una filosofía de trabajo centrada en el desarrollo humano por encima de las urgencias deportivas, y en la construcción de una identidad y una familia por encima del resultado. “Hoy tenemos todos los días 600 chicos haciendo deportes”, contó.
El 7 de septiembre el Club Deportivo Juventud cumplió sus primeros 89 años, pero además, días después, celebró el primer aniversario de las nuevas instalaciones: un mega-proyecto que incluyó la construcción de tres canchas multideportivas, con la principal equipada con piso de parqué, cuatro vestuarios, gimnasio, albergue, consultorio médico, baños, oficinas administrativas, salón de usos múltiples, entre otras cosas que convirtieron a Juventud en uno de los clubes con mejor infraestructura de la Provincia.
No fue una tarea sencilla. De hecho, la obra de techado del predio comenzó hace muchos años y estuvo más de 20 años paralizada. “Estuvo parado por ahí por malos manejos o porque no había nadie que empuje un proyecto. Yo estoy hace casi siete años, el primer año gestión nos agarró la pandemia, no se podía hacer nada. Estuvimos casi dos años sin poder hacer nada, y cuando se pudo empezamos a presentar todos los papeles para avanzar con el proyecto, que ya lo teníamos en mente. Y gracias a Dios se nos dio, con mucha ayuda del Gobierno y de la Municipalidad, después de mucho gestionar”, contó Tejeda.
Mario es hijo de ‘Pelé’ Tejeda y tiene una extensa trayectoria como jugador de básquet en el Club. “Conozco todo esto, desde que teníamos una sola cancha de básquet y un grifo que perdía agua, hasta los pozos de que se hicieron para las columnas. El cambio que se hizo fue espectacular, porque nadie creía en esto”, opinó. Durante un tiempo, la institución estuvo acéfala. Se normalizó en septiembre de 2019 cuando asumió la conducción que fue ratificada para un segundo mandato en la asamblea realizada en 2023. Para ello fue y sigue siendo necesario mucho trabajo: permanentemente se hacen actividades culturales y venta de comidas para solventar parte de los costos de mantener el club.
La renovación, que fue prácticamente una refundación, no sólo rescató del olvido el terreno, sino que transformó de raíz la dinámica cotidiana del barrio y el club. “Antes teníamos solamente básquet, algunos chicos trabajando, y hoy tenemos cerca de 600 personas por día que hacen básquet, vóley, judo, karate, taekwondo, gimnasia y patín. También tenemos el gimnasio y pilates, así que permanentemente hay movimiento”, explicó Mario, que reconoció que todavía no se acostumbra al caudal de personas que hay a diario en el Club.
Pese a tener una infraestructura única, el proyecto no concluye: en el patio, donde había una cancha de Fútbol 7, ahora estudian construir playones deportivos para sumar nuevas actividades como hándbol, una de las disciplinas a las que Juventud todavía no puede abrirle las puertas por falta de espacio y tiempo.
En el último tiempo ha tenido destacadas participaciones en vóley, donde el equipo masculino se consagró campeón regional del NOA, participó en febrero de la Liga Federal y logró retener la plaza; y en gimnasia, con la destacada participación de sus atletas en torneos a nivel nacional y sudamericano.
Históricamente el judo también ocupó un lugar importante: el año pasado, el sensei Daniel de la Cueva celebró 50 años de trayectoria, que inició en 1975 con las primeras actividades en el tatami del Club.
Sin embargo, el pilar sigue siendo el básquet y el trabajo formativo, donde se aplicó un modelo de aprendizaje progresivo y contención a largo plazo. La premisa central del club es formar talentos “desde cero”, con una metodología de competencia en las categorías infantiles que prioriza el rodaje sobre el resultado inmediato.
El esquema abarca desde la categoría Mosquitos, con niños de 4 y 5 años, hasta la U-13 y Primera, en ramas masculina y femenina, mientras se estructuran las divisiones U-15 y U-17. Para sostener este volumen de deportistas, la institución prioriza también la ayuda de chicos del club: muchos de los profesores son jugadores surgidos de la familia divina, que hacen sus primeras experiencias.
Pese al crecimiento de la infraestructura, la dirigencia mantiene una postura cautelosa respecto a la participación en torneos de alta competencia, como la Liga Federal de Básquet. Tejeda aclara que no comprometerá la estabilidad económica del club ni el patrimonio de los dirigentes para costear campañas profesionales deficitarias. La prioridad administrativa es consolidar recursos propios a través de la concesión de espacios comerciales, el alquiler del albergue institucional y la organización de eventos comunitarios.
Además, la contención diaria en el Club Deportivo Juventud trasciende las líneas de la cancha. Cada tarde, la institución garantiza la merienda para los chicos que asisten a los entrenamientos. "Los padres nos cuentan que los chicos esperan eso. Para nosotros es una caricia al corazón que el chico quiera estar acá y busque esa contención", señaló Tejeda.
Ahora, con la mirada puesta en la celebración de sus 90 años, el club se afianza como un espacio social y deportivo. La transformación del terreno baldío en un centro deportivo de referencia provincial demuestra que, cuando las bases son sólidas y los procesos se respetan desde la infancia, el verdadero triunfo se construye día a día en la cantera.
Texto: Peze Soria
Fotos: Ariel Pacheco y gentileza Club Dep. Juventud
Un club fundado por mujeres
Nacido a la vida deportiva el 7 de setiembre de 1937, su primer presidente fue Carlos Scidá, según el acta que se redactó un día después. Los fundadores fueron, en realidad, en su mayoría fundadoras: Julia Bollada de Bevilacqua, Laura Bollada de Martoccia, Nélida Medina, Nora Medina, María del Valle Aragón y Olga Aragón formaron parte de aquella primera generación, junto a Julio César Bollada y Modesto Zárate.