Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar
Brasil vota entre Lula y Flávio Bolsonaro rumbo a un posible balotaje
Las últimas encuestas ubican a ambos sin mayoría suficiente para definir la elección en la primera vuelta.
Brasil irá este domingo a las urnas en una elección que, antes de abrirse los centros de votación, ya tiene planteada una segunda instancia como principal escenario. Luiz Inácio Lula da Silva buscará renovar su mandato frente a Flávio Bolsonaro, el senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en una disputa que volvió a concentrar la competencia presidencial en dos polos políticos.
Las últimas encuestas muestran una diferencia estrecha entre ambos y, al mismo tiempo, los mantienen lejos del 50% de los votos válidos que exige la legislación brasileña para ganar en primera vuelta. El último Datafolha, difundido el jueves, registró 42% para Lula y 38% para Flávio Bolsonaro. Un estudio de Quaest publicado el 28 de septiembre había medido 39% contra 34%.
Con esos números, el balotaje del 25 de octubre aparece como el desenlace que domina la previa electoral. Para evitarlo, alguno de los candidatos debería superar mañana la mitad de los votos válidos. Si eso no ocurre, los dos más votados volverán a enfrentarse tres semanas después.
La disputa tiene además una dimensión que excede los nombres de los dos candidatos. Lula pone en juego su continuidad al frente de la principal potencia económica de América Latina, mientras que Flávio Bolsonaro busca mantener al bolsonarismo como una de las principales fuerzas de la política brasileña después de la derrota de Jair Bolsonaro frente a Lula en 2022.
El apellido Bolsonaro vuelve así a estar en el centro de una elección presidencial. Esta vez, sin embargo, la candidatura no está en manos del expresidente, sino de su hijo, que compite por el Partido Liberal (PL). Lula, por su parte, encabeza la fórmula del Partido de los Trabajadores (PT) junto con Geraldo Alckmin.
La elección también definirá cuánto margen de maniobra tendrá quien resulte electo. Además de presidente, los brasileños elegirán a los gobernadores de los 26 estados y del Distrito Federal, a 513 diputados federales y a 54 de los 81 senadores. También se renovarán las legislaturas estaduales y distritales.
La composición del Congreso será uno de los datos políticos de la jornada, porque determinará las alianzas que deberá construir el próximo presidente para gobernar. La disputa legislativa se desarrolla en paralelo a la presidencial y no tendrá una segunda vuelta: las bancas quedarán definidas con los resultados de este domingo.
Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar. La jornada comenzará a las 8 y terminará a las 17, según el horario de Brasilia, y se utilizarán urnas electrónicas. Cada elector deberá realizar seis elecciones consecutivas: diputado federal, diputado estadual o distrital, dos senadores, gobernador y, finalmente, presidente y vicepresidente.
El voto es obligatorio para los brasileños de entre 18 y 69 años y optativo para quienes tienen 16 y 17 años y para los mayores de 70. Los votos blancos y nulos no se contabilizan entre los votos válidos y, por lo tanto, no intervienen en el cálculo del 50% necesario para evitar el balotaje.
La primera vuelta, entonces, tendrá dos lecturas. Por un lado, definirá quiénes serán los dos candidatos que, eventualmente, continuarán la pelea por el Palacio del Planalto. Por otro, mostrará cómo queda distribuido el poder en el Congreso y en los estados. Para Lula y Flávio Bolsonaro, el resultado marcará además cuál de los dos espacios llegará mejor posicionado a las tres semanas finales de la disputa.