El problema de que fracasemos ante el público y no consigamos transmitir correctamente el mensaje se debe a que no acompañamos el contenido y los gestos con una entonación adecuada. Eso aburre; la gente comienza a bostezar y a desconcentrarse. Mujeres, como todos los domingos, están son las herramientas para que esto no te suceda.
No hay que ser especialmente listo ni habilidoso para resultar entretenido. Sólo tenemos que saber qué no debemos hacer.
La sugerencia principal es preparar la voz como lo hacen los cantantes.
Es necesario hacer ejercicios vocales antes de salir al escenario. Calentar las cuerdas vocales y soltar los músculos que empleamos para hablar nos pueden ayudar muchísimo a modular nuestra voz. Utilizar un volumen cómodo.
Ejercicios para realizar antes de hablar en público o privado y que sea un éxito:
Leer con un lápiz entre los dientes.
Mover exageradamente tus labios y tu lengua.
Hacer vibrar la garganta al decir ¨Mmmmm¨.
Chequear el micrófono que tenga alta fidelidad.
Pausar con impacto. Articula cada palabra.
Hacer picos de entonación, que no resulte monocorde. Al momento de expresar una idea, debemos intensificar la entonación en aquellas partes más importantes.
Cuando una persona suena distante, suena también aburrido.
Esto incluye mostrar poco entusiasmo, hablar de forma monótona, no establecer contacto visual y ser poco expresivo o muy serias, que apenas sonríen, no despiertan empatía y también resultan aburridas.
En este caso, poco importa que tu discurso sea de lo más interesante.
También debemos tener cuidado con usar muletillas a modo de preguntas al final de las frases, como, por ejemplo, “¿verdad?”, “¿cierto?” o “¿no?”, con una subida de tono al final de la frase porque estaremos enfatizando las últimas palabras, aunque éstas no sean importantes. Antes de hablar práctica y ensaya.
De mujer a mujer, honro lo más sagrado en ti. ¡Hasta el próximo domingo!