miércoles 1 de abril de 2026
Sociedad

50 años al servicio de la educación e integración

Por Redacción El Ancasti

La Escuela Nº10 “Bicentenario de la Patria” cumple 50 años de vida. Se trata de la primera institución de formación de oficios para chicos con discapacidades. 

Aquella institución que nació de la mano de Luisa María Sesín, quien fue un pilar fundamental en la creación de la primera institución pública en la que chicos con discapacidad pudieran acceder a la formación de oficios, en la provincia, cumple sus primeros 50 años de vida. 

Por ese motivo, docentes y directivos que formaron parte de la institución prepararon actividades para celebrarlo. Entre ellas se puede mencionar: la declaración de interés parlamentario por parte de la Cámara de Diputados, la sesión especial –sobre calle Rivadavia- del Concejo Deliberante, celebraciones religiosas, etc.

“Esta escuela ha sido creada con la comisión de gente destacada del medio en ese momento. Desde 1967 se vino trabajando, su iniciadora, fue la señora Luisa María Sesín”, comentó Ana María Maza, quien se encuentra coordinando las actividades por el medio siglo de vida de la institución. En este sentido, comentó que el establecimiento tuvo distintas instancias y, funcionó en diferentes lugares, hasta que se logró conseguir el edificio propio. “Me acuerdo que funcionaba en calles San Martín y Ayacucho, creo que hoy, hay una verdulería. Anduvimos por muchos lugares, hasta que se logró tener el edificio propio en Rivadavia al 300”, aseveró Maza. 

Ante la presencia de tan grata fecha, sobre todo para quienes formaron parte de esta institución, se coordinaron actividades con aquellas docentes que fueron pioneras de lo que nació como una prueba piloto.

“Yo vine a Catamarca por la creación de la escuela, a la cual amo profundamente. Hubo dos directoras antes que yo, que estuvieron unos meses al frente de la institución. Luego asumí y estuve 21 años conduciendo la escuela”, afirmó Irma Laura Colombo en diálogo con Revista Express. Al llegar, la directora de la escuela se da con muchas personas que habían colaborado para que Luisa María Sesín pueda abrir las puertas de esa institución. “Quiero resaltar la figura de Juan Gilberto Parra, Máximo Villafañe, Eduardo Dagos, el Dr. Narbona y su señora Beatriz, Manuel Isauro Molina, Antonio Bollada, Eduardo de la Vega y el Dr. Ricardo Moreno, quienes trabajaron incansablemente en la creación de la escuela”, indicó Colombo. Además, destacó que, en aquel momento, muchas organizaciones de las fuerzas vivas de Catamarca colaboraron con la institución, entre ellas mencionó el Club de Leones, la Cámara de Comercio, el Rotary Club, la Liga de Fútbol, clubes, etc. 

“Cuando vine de Buenos Aires, solo se decía que era una escuela piloto. Era la primera escuela que salía a nivel nacional de educación especial pública al interior. Si bien se había iniciado una en Salta y otra en San Luis, estaban muy en pañales. Acá se inició con el equipo técnico incluido”, remarcó. Al inicio de la institución, eran 21 personas que estaban trabajando en ella. “Hay que resaltar que después la escuela creció y se sumaron muchos docentes valiosos, no solamente por la calidad profesional, sino por su calidad humana”, expresó la exdirectora. 

Sobre el aniversario de la institución, Colombo sostuvo que ver “todo el tiempo que pasó” y, las generaciones de chicos que lograron integrarse, le brinda una sensación como ser humano y persona, de “mucha emoción”.

De esta manera, destacó muchas experiencias vividas desde lo humano y lo pedagógico. “Había un abordaje de caridad y solidaridad”, añadió. Por otra parte, mencionó el trabajo que se realizaba entre docentes y padres para que los chicos logren insertarse en trabajos en estaciones de servicios, restaurantes, etc. “Hay cosas que jamás me voy a olvidar, tuvimos mil anécdotas”, recordó.

Por su parte, Graciela Álvarez, una de las primeras docentes de la institución, contó que comenzó a trabajar en ella, siendo muy joven. “Tenía 18 años”, agregó. Además, relató que casi al mismo tiempo en que se abría la escuela, unos años más tarde por 1971, se creó la carrera de maestro diferencial y al poco tiempo la de sordos, de la que también fue pionera Luisa María Sesín.

“Éramos muchísimos aspirantes a esa profesión que, con el correr de los años me siento totalmente emocionada, porque nunca imaginé que podíamos llegar a cumplir 50 años de aquella histórica epopeya, de Sesín, quien era una visionaria”, remarcó Álvarez. 

En referencia a los alumnos, la docente manifestó su “gran emoción” cada vez que se encuentra con uno. “Cuando me reconocen y me dicen ’señorita Graciela’, es sentir que te devuelven un poco de ese cariño y entrega que una tuvo”, dijo. Finalmente, Álvarez reafirmó: “Creo que todas mis colegas deben estar orgullosas y bendecidas de esto que hemos transitado por tantos años”. 


Significado del escudo
Por su parte, las docentes Inés Delgado y Ester Tránsito relataron el significado del escudo de la escuela. “Se trata del niño en ascenso, está sobre una escalera que va hacia el sol, hacia la luz”, indicó Delgado. Asimismo, aseveró: “La luz es lo que esperamos todos, que ellos lleguen ahí. Por eso les damos amor, confianza y cariño”. 
 

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