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Virginia Meyer

A toda máquina

Es una de las profesionales de la nueva generación del periodismo deportivo. Marca la cancha y deja huellas en su trayecto.

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7 de noviembre de 2021 - 01:06 Por Redacción El Ancasti

De origen alemán, entrerriana por nacimiento y adoptada por Catamarca, Virginia Meyer -o simplemente Vir para los colegas- es una de las jóvenes profesionales del periodismo. Con su conocimiento, preparación y experiencia, se destaca en el ámbito deportivo.

Con 16 años de experiencia, trabajó en medios de Buenos Aires, Córdoba, Catamarca, México. También tuvo la oportunidad de viajar a Brasil, cubrir la Fórmula 1 y conocer a su ídolo de la niñez: Michael Schumacher. “Antes del periodismo, de pensar en la posibilidad de estudiar, desde muy niña, ya era fanática de Schumacher”, contó. Si bien su familia es alemana y siempre viendo las carreras, no hay un motivo sobre el fanatismo, explicó.

Virginia es oriunda del Delta entrerriano, una zona que se inunda. A los ocho, estaba sola y sin vecinos ni niños cercanos para jugar. Para entretenerse, elaboró una revista con varias ediciones. Tenía ocho años y el talento se hacía notar.

“Desde niña me daba por el lado del periodismo. En realidad, lo descubrí de más grande; era bastante tímida y me desenvolvía mejor escribiendo. Me iba bastante bien en la escuela; siempre abanderada. Había desarrollado la escritura pero no tenía en mente el periodismo en general y menos el deportivo. Surgió cuando tenía 12 años. Un amigo de la familiade Buenos Aires, un domingo fue de visita a casa –lugar turístico mi casa, siempre iba gente a visitar-. Estábamos hablando de fútbol y le hago una corrección. Se da vuelta y pensé que se había ofendido por la corrección. Me dice ‘con todo lo que vos sabés de deportes, si no estudiás periodismo deportivo, no sé qué vas a hacer de tu vida’. Ese fue el click. Eso me despertó el bichito del periodismo deportivo”, comentó.

“Fue un regalo del cielo: cubrir la Fórmula 1 y verlo correr a Schumacher a la vuelta de su retiro”

Después de ese momento, decantó que ese era su destino. Virrealizó algunos cursos y capacitaciones, antes de terminar el secundario, para ver si el periodismo deportivo era lo suyo. “Definitivamente, era lo mío. Terminado el secundario, hice una pasantía en una radio. Luego, me fui a estudiar a Buenos Aires, en Deportea. A los tres meses de vivir ahí, empecé a trabajar en una radio. Tomo como inicio de mi carrera profesional ese primer programa de radio, a los tres meses que me mudé. Si bien, había hecho otras cosas, considero que es mi inicio profesional. Fue al día siguiente de mi cumpleaños, fue un día emblemático. El programa de radio era un polideportivo, los lunes, que no se hablaba de fútbol. Comencé cubriendo automovilismo. No iba a los autódromos, pero hacía una reseña de la actividad durante el fin de semana. Con mi mejor amiga, fui a cubrir boxeo, otro deporte que me encanta. Todo esto fue mientras cursaba primer año de periodismo deportivo”, precisó.

Al año siguiente, continuó sumando experiencia laboral. La entrerriana, en el segundo año de carrera, empezó a trabajar en otro programa de radio, un magazine de noticias.Luego, la contrataron en una revista de automovilismo, de una categoría. Al poco tiempo, comenzó a trabajar en la revista Campeones, sobre automovilismo a nivel nacional.

“Fue mi primer trabajo formal, en un medio grande. Desde 2006 a 2013, estuve en la oficina. Fue una gran escuela, muchísimo aprendizaje. Todos mis compañeros tenían años de experiencia y yo era la más chica y la única mujer. Tenía 19 años. Dentro de las posibilidades que me dio fue cubrir el Rally Mundial, empecé mi proyecto personal que es Todo Rally y también a trabajar en una revista mexicana. Me contrataron para realizar mensualmente un informe del automovilismo argentino”, detalló.

En 2012, llegó la gran oportunidad, esa que dejaría una huella importante en su carrera y en su vida. “Me invitan a cubrir la Fórmula 1, el retiro de Schumacher. Mejor, imposible”, expresó.

Si bien estaba en un momento laboral con mucho aprendizaje, económica y laboralmente sentía que no podía crecer. “Después de unos años, decidí comenzar por mi cuenta. A mediados de 2013, dejo Campeones y empiezo a trabajar en el Provincial Cordobés, como jefa de prensa de algunos pilotos. El rally es sinónimo de Córdoba. Al año siguiente, me mudo a Córdoba. Allí, trabajo en Social Media Marketing, para un par de empresas. Me dedico a muchos trabajos free lance. Estuve tres años”, sostuvo.

Vir aclaró que siempre las mudanzas fueron por cuestiones laborales. Así llegó a Catamarca a trabajar y se quedó a vivir. “Había propuestas para expandir el trabajo que venía haciendo dentro del Rally Provincial. Al poco tiempo, empecé a trabajar en la Secretaría de Deportes y a hacer prensa a varios equipos deportivos”, señaló.

Con el Fangio alemán

En este universo deportivo, las anécdotas tienen un lugar destacado. Vir comentó que como Chatrán, el gatito de la película, tiene un montón de historias. Eligió compartir una, con el Juan Manuel Fangio alemán, Michael Schumacher.

“En Brasil, cubrí la Fórmula 1 y siempre fui fanática de Schumacher y jamás había tenido la posibilidad de verlo correr en vivo. En su momento, cuando era chica, era mucha plata. En 2006, se había retirado por primera vez; yo tenía 19 años y recién comenzaba a trabajar. Su retiro, su última carrera con Ferrari, fue un domingo de cierre en la revista Campeones.Eso es un poco anecdótico. Volvió en 2010 yyo, otras condiciones laborales, tenía la idea de poder viajar pero los números no daban. No llegaba. Cuando surge la posibilidad de que desde México me pagaran todo, fue un regalo del cielo; era la posibilidad de cumplir mi sueño: cubrir la Fórmula 1 y verlo correr a Schumacher a la vuelta de su retiro. Fue toda una experiencia no solamente laboral, que fue sumamente enriquecedora, con mucha enseñanza, de experiencias y contactos a nivel nacional, sino también a nivel personal. Todos los sueños de niña, no solo como periodista sino con mis expectativas de fanática, pude cumplir ahí. La foto fue muy particular. Lo encontré solo, en un lugar donde suele ser un mundo de gente. Estábamos los dos solos. No solo pude tomarme una foto con él sino que además tuve unos segunditos para poder explicarle lo que significaba para mí: había podido concretar mi carrera como periodista y había llegado por mi fanatismo hacia él. Eso fue parte de un sueño, poder explicarle lo que significaba para mí.

La primera vez que lo vi personalmente, venía en moto. Había una asistente que le pedía que vaya más despacio. Fue muy gracioso. Fue un viaje muy especial, resumido en dos anécdotas”, recordó.

Fotos: Gentileza Virginia Meyer

Textos: Basi Velázquez


 

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