Se conocieron hace once años y desde hace cuatro que formaron una familia en Catamarca, donde eligieron criar a su hijo Martín. Hoy trabajan para representar a la provincia en el mercado musical “El NOA tiene que andar”, una propuesta de productores, managers y artistas que se realizará en Salta entre el 19 y 21 de noviembre. Y también trabajan en un nuevo disco juntos y se lo cuentan todo a Revista Express.
-¿Cómo nació esta historia? ¿Cuándo empezaron a tocar juntos?
-Nos conocimos en Buenos Aires en 2011, en el cumpleaños de Leo Deza, que es el pianista de LittoNebbia. Yo conocía a todos los que estaban en la fiesta menos a él, y nos preguntamos nuestros nombres. Fue como amor a primera vista (risas). Él acababa de venir de un viaje por el Amazonas y sacaba su primer disco, yo en ese momento cantaba en Notorius, un bar de Recoleta. Esto fue un jueves y lo invité al show del domingo. Ahí vino y ya nos besamos. Fue un beso de novios, me acuerdo que se lo dije. Y ahí empezamos a tocar juntos también, al principio estaba medio cautelosa de tocar con él, porque estábamos enganchados y pensaba que si se pinchaba la relación se podía pinchar el laburo. Pero el amor fue más fuerte: el amor por él y por la música.
La que cuenta esta historia es María Paula, que desde muy chiquita vivió en Brasil durante 23 años, por una maestría que su papá hizo en la Unicamp de San Pablo. Allí comenzó su pasión por la música, y en un momento se encontró cantando todos los domingos en la casa de canto “Canto da Ema”, para más de mil personas, con un grupo al que llamaron “O bando de María”. Con ese grupo grabó dos discos, tuvo giras por Europa y todavía hoy, una vez al año, viaja a San Pablo a hacer shows con ellos para el público enamorado.
-¿En qué momento volviste al folklore?
-En un momento quise volver a mis raíces, y aunque iba a clases no encontraba con quién hacerlo. Me vine a Argentina, a Monteros, en Tucumán (NdR: allí nació) y en un momento mi familia me contó que se iba a hacer un casting para el programa de Marcelo Tinelli. Yo no tenía ni idea de quién era, pero por presión familiar (risas) me anoté y gané el concurso. En Buenos Aires conocí a una amiga que también es de Monteros, ella me permitió quedarme en la ciudad y eso me posibilitó quedarme donde está todo. También conocí a Raúl Carnota, que me dio el sabio consejo de afianzarse primero en lo que sabía hacer, que era la música brasilera. Y con Juan aprendí un poco folklore, y empezamos a presentarnos juntos con un repertorio latinoamericano.
Tocaron juntos muy seguido. Todo esto transcurrió hasta que un día decidieron presentarse en un Pre-Cosquín que se hacía en San Fernando, provincia de Buenos Aires. Allí accedieron a la ronda previa en la localidad cordobesa, pero una vez allí fueron descartados en la primera terna. Sin embargo, caída la esperanza surgió el azar. Habían decidido pasar 20 días allí, así que tocaron en varias peñas de Cosquín hasta que una noche los escucharon los organizadores, los invitaron al cierre y estuvieron en el final del Pre-Cosquín con un repertorio de zambas y sambas.
-¿Y cómo se da lo de venir a Catamarca?
-Grabamos el disco Ambas (2016) e hicimos una gira por el norte, con una fusión brasilero-argentina. Yo ya tenía 35 años y con Juan ya nos hacíamos la pregunta, y apostamos por tener a nuestro hijo, Martín. Pero queríamos hacerlo en un contexto más natural, nos parecía que una buena infancia era con un entorno más familiar. Vinimos a Catamarca, donde está la familia de Juan y estamos cerca también de mi familia. Fue lo mejor que nos pasó. El primer día que llegué fui a La Isla Larga, y ahí me di cuenta de que estaba en casa.Tenemos un patio enorme, allá vivíamos en un PH. Pero además, queríamos tratar de hacer música desde acá, viviendo el “folklore posta”. Acá la inspiración salió de vivencias en estos lugares: no es lo mismo estar en Buenos Aires y cantarle a los cerros, que estar acá y tener la inspiración acá cerca.
Ahora este matrimonio representará a Catamarca en “El NOA tiene que andar”, un evento que organiza la asociación de managers y en el que habrá rondas de negocios, y algunas pocas y selectas presentaciones. Ellos tendrán esa posibilidad y apuestan a dar todo en esos tres días entre el 19 y 21 de noviembre, en Salta. En ese sentido, buscan los auspicios para llegar allá con músicos, viáticos y otros gastos básicos.
Nuevo CD en 2022
La pareja tiene preparadas ocho canciones para un nuevo disco, aunque todavía no se animan a darlo por concluido. Tendrá letras sobre reivindicaciones políticas, sobre feminismo, sobre el cannabis medicinal, sobre la meritocracia, entre otras. Todo el CD se grabó en Catamarca, en el estudio de Fernando Cerezo, y se editará en Buenos Aires.
“Estamos en la parte de edición. Creíamos que íbamos a tenerlo este año, pero lo vamos a tener para 2022 porque no queremos apurarnos en un proceso en el que todavía nos surge la creatividad, esta cosa de siempre querer ponerle algo nuevo. Nos falta la parte gráfica, tenemos pensada la foto y el nombre todavía es un misterio, porque depende de eso”, cuentan. Sin embargo, parte del misterio promete rebelarse antes de fin de año, con el lanzamiento de algún single: aunque adelantaron dos canciones que podrían ser lanzadas, RE decidió guardarse el secreto para no arruinar la expectativa. Para calmar la espera pueden ocuparse las horas escuchando todas sus canciones en Spotify o en su canal de YouTube: María Paula Godoy.
El nuevo disco contará con María Paula Godoy en voz y coros, Juan Martín Angera en guitarra, coros y producción; pero además con las participaciones de Mestrinho en acordeón, Mario Gusso en percusión, Andrés Pilar en piano, Esteban Blanca en percusión, David Quiroga en percusión, Carla Guzmán en flauta, Fernando Silva en contrabajo, Dragoes da Real en batería escola do Samba (batucada), Juampi Di Leone en flauta, Rafa Virgulino en zabumba, Diego Wainer en bajo, Lula Agoglia en cavaquinho, y Vini en zabumba.
Catamarca no fue una isla
Quién dice que
Catamarca fue una isla
Contale eso
A Lila Macedo
Contale eso
a Cristina Ibáñez
Eran tiempos
de esos terrores
Y fue el mismo
Que tambiénpiso acá...
Con sus perros
Entrenados
Y un alado tiburón
Con sus celdas,
con sus chanchos,
En los centros del dolor
Quien puede decir
Que Catamarca fue una isla
Contale eso a la Mirta Clérici
Contale eso a Monena Márquez
Acá piso la bota larga
Y capilla del Rosario fue un lugar
Con el viento
Los fusiles
Ni olvido ni perdón
Con los cerros
Por testigo
Ni olvido ni perdón
Hay que meterse adentro
Tener la llama viva
a la democracia se la cultiva
Que no haya Huella falsa
Que no haya mentira
Que libertad nunca nos fue gratuita
Que no sea en vano ni un solo día
Y que quede claro
Catamarca no fue una isla
Vidala para cantar en los Túneles de La Merced
Solita canta mi alma
Solita quiere cantar
Algo se va en el viento
Algo se va
Es lo que escucho de adentro
Es lo que hay que escuchar
Algo tendrá este túnel
Algo tendrá
Si es la vida o la muerte
Si es lo que hay de verdad
Algo será que me eriza
Algo será
Esta es mi voz en tu eco
Entre el aquí y el allá
Alguien verás cuando llegues
Alguien verás.