El auge exportador de Andalgalá se desarrolló principalmente durante la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, etapa después de la cual comenzó a declinar. Durante esos períodos, el departamento participó en diversas exposiciones nacionales e internacionales: en Córdoba (1871), en la Exposición Continental de Buenos Aires de 1882 y también en muestras realizadas en París, Santiago de Chile, Filadelfia, Roma y California. Estas participaciones reflejan el interés de los productores por mejorar y difundir sus productos en distintos ámbitos.
La primera exposición del Oeste
Ya en pleno siglo XX se realizó en Andalgalá la Primera Exposición Agrícola, Ganadera e Industrial del Oeste Catamarqueño, organizada un año antes de que el departamento fuera declarado oficialmente ciudad en 1952. Recordemos que en el Fuerte había importantes empresas agrícolas, madereras y mineras.
En 1951, Andalgalá estaba administrado por una Comisión Municipal, aún muy dependiente de la capital provincial. El presidente Municipal era Ulises Serle Lavín, reconocido emprendedor y viticultor, propietario de viñedos en la localidad de La Aguada, en el sector este donde actualmente se encuentra la Capilla Virgen Peregrina.
Como productor agrícola y autoridad ejecutiva, Serle Lavín ideó e impulsó la realización de una exposición con el objetivo de posicionar a Andalgalá como referente agropecuario e industrial de la región oeste. No se cuenta con datos documentales precisos; sin embargo, según testimonios y comentarios de vecinos, la exposición habría tenido lugar en el Mercado Municipal.
La iniciativa contó con el respaldo del gobierno provincial y del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación. Participaron delegaciones de los departamentos Belén, Santa María, Tinogasta y Pomán. En ese momento se desempeñaba como Interventor Federal de la provincia el Dr. Félix Antonio Názar.
Gestión y fabricación de las medallas
El 29 de junio de 1951, la Comisión Municipal informó al Director de Industria y Comercio Agropecuario, agrónomo Eduardo Samez, sobre la solicitud de premios (medallas y diplomas) realizada en la ciudad de Rosario a la empresa Vanzo y Gallo, ubicada en calle Córdoba 936/954.
Esta empresa, dedicada al grabado y a la fundición de medallas, había sido fundada en 1888 por Marcos Vanzo y, posteriormente, se incorporó Olinto Gallo, consolidando así la firma. Asimismo, se gestionó la provisión de premios otorgados por el Ministerio de Agricultura de la Nación. Los pedidos a la fundidora fueron reconfirmados el 3 de julio de 1951.
Entre las distinciones solicitadas se encontraban:
50 medallones Vermeil alegóricos a la agricultura y la industria, con el escudo de la provincia de Catamarca en el anverso y la inscripción: “Provincia de Catamarca” y en el reverso: “1° Exposición Agrícola Industrial del Oeste Catamarqueño - Andalgalá 1951”.
43 medallones plateados con las mismas inscripciones, destinados a los segundos premios.
15 medallas Vermeil para el primer premio que diga: “Torneo Interdepartamental de Foot-ball - Andalgalá - Catamarca 1951”.
15 medallas plateadas para los subcampeones del mismo torneo.
10 medallas Vermeil para el primer premio su inscripción: “Torneo Interdepartamental de básquet-ball - Andalgalá 1951”.
10 medallas plateadas para el segundo premio.
1 medallón Vermeil para el primer premio con la frase: “Torneo Interdepartamental de ciclismo - Andalgalá - Catamarca 1951”.
1 medallón plateado para el segundo puesto.
Además de otras 5 medallas más y certificados para los expositores, las medallas Vermeil eran piezas de alta calidad, elaboradas en plata esterlina 925 recubierta con una capa de oro de 2,5 micras. Finalizados los certámenes deportivos y la exposición agroindustrial, los premios no fueron entregados inmediatamente. Los diplomas fueron entregados a los expositores recién el 6 de abril de 1952, en un acto formal realizado con motivo de la visita a Andalgalá del interventor Dr. Félix Antonio Názar. En cuanto a las medallas correspondientes a los torneos deportivos, estas fueron remitidas por encomienda ordinaria recién el 26 de junio de 1952 a los cuatro departamentos participantes.
Actividades y organización del evento
Según consta en el expediente del 15 de marzo de 1951 (Nº M.1494/51) y en una nota remitida por el tesorero general Miguel Vera Astudillo a la Comisión Municipal, el gobierno de la Intervención Federal colaboró con un cheque del Banco de Catamarca Nº 466715 por un valor de $15.000, aplicando el Decreto Nº 494 destinado a los “certámenes deportivos” organizados con motivo de la inauguración de la exposición agrícola e industrial. Según el jefe de prensa Dulio Brunello, el dinero debía invertirse en el traslado de delegaciones deportivas, alojamiento, alimentación y movilidad para quienes quisieran asistir a los eventos desde distintos distritos, además de los actos programados con motivo de la visita del interventor. El 16 de abril de 1951 se ampliaron los destinos de esos fondos mediante el Decreto Nº 837 con ello se podía hacer la adquisición de los premios, etc.
Para el torneo, la delegación de Belén fue trasladada en camiones de Juan Vázquez y Damaceno Aibar Abarza. Además, la comuna a cargo de Miguel D. Mercado aportó tres camiones adicionales para transportar a quienes deseaban acompañar a la delegación Belenista.
La delegación de Tinogasta, según su presidente comunal David de la Barrera, viajó en el transporte Gallo, cuya línea tenía por entonces oficinas en Andalgalá sobre calle Belgrano, en el sitio donde actualmente se encuentra la casa de la familia Alonso-Amayo. Allí vivía Luz del Valle Gallo, hermana del titular de la empresa Ramón Gallo, casada con Fernando David Alonso. Otra hermana residente en Andalgalá era Hilda Eves Gallo, esposa de quien fuera intendente en la década de 1970, Miguel Ángel Curi. La oficina del transporte se ubicaba entre el bodegón de Don Juan Álvarez o “Cata” y la antigua sastrería de Reymundo Villagra. El encargado de los ómnibus en Andalgalá era Julio Oscar Nieva Ricci.
En cuanto al torneo y demás actividad recreativa estuvo bajo la coordinación de la Comisión de Deportes, presidida por Luis Roberto Sierralta.
Resultados deportivos interdepartamentales
Los premios deportivos quedaron distribuidos de la siguiente manera: Santa María: 15 medallas de primer premio en fútbol. Belén: 15 medallas como subcampeones en fútbol.
Tinogasta: 10 medallas de primer premio en básquetbol y una plaqueta de primer premio en ciclismo. Pomán: 10 medallas de segundo premio en básquetbol.
Expositores premiados en la muestra
Según los registros disponibles en el archivo municipal, los expositores premiados del departamento Tinogasta fueron: Primer premio (diploma y medalla) Rubio y Pozos, Celedonio Nieva, A. K. Ayame, María E. Legarralde, Cirilo A. Moreno, Pilar Absalón Morales, Bodega Grafigna y Benjamín Ocampo Cejas. Segundo premio (diploma y medalla): Teresa de Carrizo, Pedro P. Herrera, Alberto Khes, Rosa R. de Albarracín, Mercedes Llados de Serventz, Néstor Andrade, Manuel A. Ovejero (oriundo del Salado) y Magdalena de Gindole. Mención especial (diploma) Benjamín Ocampo Cejas (Los Quinteros), Cipriano Moreno, Pedro A. Casas (Cerro Negro), Ramón Quintar, José Canónico (San Miguel), Humberto y Prefecto Sexto, Rubio y Pozos, Pisseta Hnos. y Néstor R. Andrada (Copacabana).
En cuanto al departamento Pomán, fueron premiados: Primer premio (diploma y medalla) Juan Faldero, José Gil Diamante y Luis Dellera. Mención especial (diploma) Brígido Perea, Miguel Ponce, Abraham Nieva, Matilda de Di Giacomo, Ángel Morales, Remigio Gaffet y Garita Grandia de Saujil.
Lamentablemente no se conservan en el archivo municipal los registros completos de los expositores de Santa María, Belén y Andalgalá, posiblemente extraviados con el paso del tiempo. Sin embargo, a través del suplemento Antaño del diario La Unión (Nº 37 del 25 de julio de 2006), en el artículo titulado Tejeduría Doméstica, aparece un diploma de primer premio por un tejido de vicuña otorgado a Midemia Giménez de Ortiz. Asimismo, en un domicilio particular se encontró un diploma correspondiente al primer premio por muestras de cebollas, otorgado a los andalgalense a Santiago Ricardo Larcher y Federico Ignacio Larcher, certificado firmado por el Dr. Moreno Romay y Ulises Lavín. Esta exposición no quedó como una simple anécdota local. El evento fue mencionado en la página 75 de las actividades de la Sexta Conferencia de Ministros de Hacienda, realizada en Buenos Aires el 11 de mayo de 1951. En el segundo día de sesiones, el ministro de Hacienda de Catamarca, Aristóbulo Casas Nóblega, expresó: “Sobre las posibilidades industriales existe un elocuente índice de franco perfeccionamiento y de desarrollo no sospechado en cuanto a elaboración de la materia prima, producto de nuestras regiones.
Tales circunstancias se han puesto de relieve en la primera exposición agrícola e industrial llevada a cabo en la Ciudad de Andalgalá hace pocos meses por iniciativa del gobierno en colaboración con el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación. Ha sido también la primera vez que los gobernantes han tomado contacto directo con las fuerzas productoras de su pueblo; conociendo sus necesidades, y por qué no decirlo, también su regocijo por los momentos excepcionales en que vive el productor argentino”.
Esta exposición reimpulsó la industrialización del oeste catamarqueño y, particularmente, de Andalgalá. Con el paso de los años se expandió la actividad comercial e industrial de establecimientos como “Condado de Huasán”, Establecimiento Chaquiago, El Palmar, Cecenarro Hnos. con su molino de especias, Rojano Hnos. con la elaboración de aceite de oliva, Parquets Andalgalá de Salím Haddad, y Establecimiento Andalgalá S.A., dedicado a la preparación y envasado de tomates, entre otros emprendimientos que marcaron el desarrollo productivo de la región.
De este modo concluimos una parte de la historia catamarqueña. Sin embargo, este relato permanece abierto a nuevas contribuciones: invitamos a los lectores a seguir aportando datos, testimonios o documentos sobre los protagonistas de aquella magna y primera Exposición del Oeste Catamarqueño.
Texto y Fotos: Colaboración de Benjamín Balsa - Investigador