Corzuela

Un sueño de familia

domingo, 3 de octubre de 2021 · 01:06

Una empresa que comenzó como familiar y actualmente abre camino para conquistar el NOA. Fue hasta que un día surgió una cervecería con la excelencia como objetivo, y un bar con el gen familiar como sello. “La pandemia fue nuestra oportunidad para desarrollarnos y pisar fuerte”, cuentan Reno y Román Luna, los propietarios de Corzuela.

Aunque todavía no terminó, los hermanos Luna coinciden en que el freno obligatorio que fue la pandemia del coronavirus implicó una oportunidad para pensar en mejoras, no bajar los brazos y reinventarse como empresas y como personas.

“Antes de la pandemia estábamos creciendo mucho, tanto con la fábrica como con el bar. Siempre fue un sueño tener una fábrica grande, automatizada, pero no nos daban las condiciones. Con la pandemia tuvimos que parar, pero nos sirvió mucho para replantearnos cosas y desarrollar otras. Comenzamos con el delivery, nos sirvió para sacar platos y tragos nuevos, mejorar mucho en marketing y desarrollar nuevas empresas. Lo tomamos como una oportunidad para dar pasos firmes”, contó Reno.

Luego llegaron las habilitaciones, protocolos y horarios nuevos. “Tuvimos que adaptarnos, aprovechamos y contratamos a un grupo de diseñadores que nos ayudó con todo el diseño del bar. Eso hizo que pudiéramos captar más clientes, que la gente volviera, y nos dio más visibilidad. Ahora somos conocidos no solopor la cerveza, sino por el bar también”, destacó.

Román, su hermano, destacó que una de las claves para adaptarse a los cambios de la pandemia fue el diálogo. “Siempre charlamos con nuestros empleados porque ellos escuchan directamente al cliente y todas las sugerencias son bienvenidas. Eso nos ayudó mucho”, dijo.

Con esa visibilidad, llegaron los llamados del interior de la Provincia y de otras provincias.

“Por eso decidimos dar el gran paso de crecer en volumen y en tecnología para la cerveza. Nos pusimos a la búsqueda de créditos y encontramos un tinglado que tiene todo lo que necesitamos para mudar la fábrica.Con esta inversión la idea es incorporar clientes nuevos de todo el NOA. Primero queremos explotar bien el mercado interno en Catamarca, porque hay muchas ciudades en las que se está explotando la cerveza tirada. Después vamos a ver en el resto de las provincias, ya tenemos contactos en Tucumán y La Rioja”, explicó Román.

Actualmente en Corzuela producen entre 2.500 y 3.000 litros mensuales de cerveza. “Si bien nos están llamando de otras provincias, no podemos generar una relación comercial porque no nos da la capacidad. Con esta inversión, en una primera etapa estaríamos cuadruplicando o quintuplicando la producción”, remarcó Reno. “Además, mejoraríamos la calidad enormemente, porque son todos equipos de acero inoxidable con su automatización. Eso nos va a permitir sacar nuevos estilos”, anticipó.

Ambos coinciden en que Catamarca todavía tiene mercado para que convivan las fábricas de cerveza artesanal. Las que están ya afianzadas, y otras que están empezando. “No solo hay mercado sino que el cliente cada vez va entrenando más su paladar, y eso nos obliga a mejorar. La verdad que hacer cerveza artesanal no es difícil, lo difícil es crear un negocio competente”, resumió Román.

Pero entonces, ¿qué hace especial a Corzuela? También lo cuenta Román. “Mucho está adosado a la familia. La gente que entra al bar se da cuenta de que es una casa, y muchos saben que esa fue nuestra propia casa. Entonces sienten que están entrando a nuestra casa, se sienten en familia, nos ven ahí, hay mucha empatía. Algunas veces estamos ahí y la gente nos pide permiso para ir al baño, como haces cuando vas a la casa de alguien. Inconscientemente la gente se olvida que es un bar”, destacó.

Apostar a emprender

 “Cuando me recibí de Ingeniero Agrónomo y no conseguía trabajo me sentía muy frustrado. Después tuve la oportunidad de hacer una maestría en Brasil y en el medio Román abrió la fábrica. Ahí me di cuenta que no quería dedicarme a lo académico. Cuando volví me llamaron para otros trabajos y yo no quería eso, no quería trabajar para otro. Todo lo que hacía lo hacía pensando en la cervecería”, contó Reno.

Con Román la historia fue similar. “Mi viejo me dio la idea de hacer mi trabajo final con la cervecería. Hice el proyecto, me recibí y surgió el camino de seguir con el emprendimiento o seguir estudiando. Me incliné por el emprendimiento y después me surgió un trabajo en la Municipalidad. Ese trabajo estable lo tomé como la oportunidad de no tocar los ingresos del emprendimiento y poder impulsarlo, pero hace dos semanas tuve que tomar la decisión y dejé el trabajo para dedicarme al 100% a la empresa. Fueron muchos años de pensarlo, pero llegó el momento de apostar”, remarcó.

Si bien los dos aseguraron que el apoyo familiar fue clave, explicaron que sus padres “siempre fueron de la idea de primero cuidar el trabajo estable”. “Al principio no nos apoyaron, les rompimos el sueño”, recuerdan entre risas. Eso cambió con el tiempo: ahora, cuentan, están incluso más pendientes que ellos. “Ahora mi papá está orgulloso del legado que nos dejó”, dijeron.

¿Por qué Corzuela?

El nombre lo eligió Román, cuando ya se había tomado la decisión de avanzar comercialmente. “Se me ocurrió elegir un animal que representara la fauna de Catamarca. Pensaba en vizcacha, quirquincho, pero me parecía que no tenían buena fonética. Ahí se me cruzó justo una corzuela, siempre las veíamos en el campo de mi viejo. Después me puse a investigar y es un animal en peligro de extinción, y si bien no es autóctono de Catamarca, pertenece a la fauna silvestre. Por eso decidimos homenajearla, e incluso poníamos leyendas contra la caza furtiva en el momento que hacíamos botellas”, contó.

Nuevos proyectos

En pandemia surgió Gray Fox: una empresa anexa a Corzuela, que brinda asesoramiento, instalación y mantenimiento de equipos de chop. “Por el momento es la única en Catamarca que lo hace. Surgió porque si bien lo hacen empresas de otras provincias, los costos son más altos porque incluyen viáticos, viajes, etc. Si, por ejemplo, en un bar necesitan hacer una instalación los asesoramos para que hagan compras inteligentes, o a los que ya tienen su equipo y quieren mantenerlo. Un equipo de choprequiere un mantenimiento de al menos dos veces por mes. En nuestro bar somos muy quisquillosos, lo hacemos todos los lunes”, explicó Román.

Finalmente, nos cuentan su satisfacción de ser ahora ellos quienes generan empleo, “una vez puesto en marcha el proyecto de la nueva fábrica, vamos a necesitar profesionales con conocimiento en biología y química trabajando con nosotros y esto nos pone muy contentos,ya que seremos una posibilidad de trabajo para aquellos jóvenes recién recibidos que tienen toda la ilusión de poner en práctica sus conocimientos, así como una vez nosotros la tuvimos al terminar nuestra carrera. Creo que la vida nos dio este lindo aprendizaje, no gastar tanta energía preguntándonos el porqué nos pasan las cosas, sino preguntarnos para qué nos pasa lo que nos pasa”, nos contó Reno emocionado.

Texto: Peze Soria