El último duelo representa la vuelta al género histórico de Ridley Scott, director de la oscarizada Gladiador (2000) y otros filmes de culto como Alien (1979), Blade Runner (1982) y Thelma y Louise (1991).
Esto es porque su filme está basado en un hecho real, que fue registrado por diversos historiadores y marcó el final de los duelos por combate en la Francia medieval.
La cinta, que tiene una duración de dos horas y media, narra la enemistad de dos escuderos del rey Carlos VI de Francia, Sir Jean de Carrouges (Matt Damon) y Jacques Le Gris (Adam Driver). Sin embargo, la tensión entre ambos llega a su punto máximo cuando la esposa de Carrouges, Marguerite, acusa a Le Gris de haberla violado. Como resultado los caballeros se enfrentan a un duelo a muerte para ajusticiar la acusación.
A pesar de su extensa duración, el largometraje no se hace denso ni tedioso por la estructura de su guion, que propone una narrativa que expone las versiones de los tres protagonistas involucrados en el conflicto, es decir, la de ambos caballeros y la de Marguerite.
Sin embargo, es importante destacar que el contenido y el orden de los testimonios no es azaroso; y si bien podemos ver escenas que se repiten, en las versiones se refleja cómo la verdad está soslayada por intereses propios y en otras cómo los prejuicios sociales determinan quién dice la verdad y quién miente.
En cuanto a las interpretaciones, contamos con actores ya consagrados como Matt Damon (Jason Bourne) y Adam Driver (Star Wars). Sin embargo, la figura que más se destaca es la de Jodie Comer (Killing Eve), que se pone en la piel de Marguerite, una especie de Helena de Troya en este hecho histórico, que desata el duelo mortal.
A la sombra de los varones, su rol es cuestionado y subestimado, pero en realidad en él yace el mensaje más importante del filme de Scott.
Porque a pesar de que muestra principalmente las disputas de los hombres por el poder, las tierras, el oro y el reconocimiento; el tema esencial de la cinta es la lucha de una mujer por la verdad y la justicia, aun a costa de poner en juego su propia vida y reputación.
Por esos motivos es muy probable que el impecable trabajo de Jodie Comer en El último duelo sea merecedor de nominaciones y galardones en la próxima temporada de premios; y, además, la razón por la que el director la eligió nuevamente como protagonista de su nuevo largometraje histórico, que abordará especialmente la relación de Napoleón Bonaparte –que será interpretado por Joaquín Phoenix - y su esposa Josefina.




