La decodificación biológica es una terapia complementaria a la medicina tradicional que entiende que la aparición de determinados síntomas o enfermedades se relaciona con experiencias traumáticas.
La decodificación biológica es una terapia complementaria a la medicina tradicional que entiende que la aparición de determinados síntomas o enfermedades se relaciona con experiencias traumáticas.
Se trata de una terapia que se trabaja desde hace más de 40 años, que considera que existen síntomas físicos que se manifiestan y las emociones que ocasionaron el conflicto biológico. Es decir, como la enfermedad es un programa del cerebro de cada persona para resolver un conflicto.
En la Catamarca, Eugenia Rossi, biodecodificadora, trabaja con esta terapia y afirma que, en los últimos años, la cantidad de consultas han incrementado. “En la biodecodificación se trabaja en un hecho que se vive, que causa mucho estrés, entonces como método de supervivencia el cerebro va a elegir sacrificar el órgano y no colapsar entero”, explicó. De esta manera, afirmó que los síntomas como las contracturas, tensiones, etc., también se dan a raíz de las emociones. “Otro ejemplo que se puede mencionar es cuando a alguien le cuesta mucho sobrellevar una situación, que dice literalmente esto no puedo digerirlo y termina con gastritis, porque atrás de todos los síntomas con ‘itis’ hay enojo, hepatitis, gastritis, colitis, faringitis, rinitis, etc.”, relató Rossi en diálogo con Revista Express.
Además, expresó que mediante la decodificación biológica se busca, con determinadas técnicas, llevar a la persona al conflicto y desprogramar esa emoción, mediante la toma de conciencia de cuál fue el hecho que programó ese síntoma.“Se desprograma solamente cuando tomás conciencia del hecho, la enfermedad se desprograma”, indicó.
La base de la biodecodificación está en comprender que siempre antes de la aparición de un síntoma o un malestar, la persona ha vivido un conflicto biológico con una gran carga de estrés. Este conflicto se define como una situación vivida en soledad, de manera inesperada, dramática, sin solución y sin expresión.
De acuerdo con este abordaje, las emociones no procesadas ni expresadas pueden generar un gran estado de estrés en nuestro organismo. La vivencia de una situación de estrés no resuelta produce un “bioshock” determinado. Cada conflicto o problema tiene un órgano específico en el cuerpo en el que va a manifestarse y exteriorizarse, ya que necesita una salida. Se considera a la biodecodificación biológica como el arte de escuchar nuestro cuerpo y comprender el lenguaje de los órganos.
“El hecho que provoque el conflicto puede ser distinto, el tema es como lo vive uno. Hay, por ejemplo, quien vive la ayuda de una madre un día en su casa de una manera y otra persona lo puede vivir de otra, porque lo siente como una invasión de territorio. Esto puede traer algún tema en los riñones porque están invadiendo territorio. Eso se puede dar en cualquier situación en donde uno sienta que se invade, es la emocionalidad, no el hecho en sí”, ejemplificó Rossi.
Además, destacó que la biodecodificación es una terapia complementaria a la medicina tradicional, ya que necesita de esta y requiere de un diagnóstico clínico para trabajar. “Nosotros no somos medicina alternativa, sino que trabajamos sobre las emociones que provocan una enfermedad en el cuerpo, pero necesitamos de un diagnóstico médico, es decir, complementamos el trabajo que ellos hacen”, añadió.
Enfermedades hereditarias
En referencia a la herencia de enfermedades, Rossi desmitificó que sea así. “Nosotros heredamos la manera de resolver los conflictos, porque aprendimos que se hacen de una manera determinada pero no la enfermedad”, indicó. En este sentido, agregó: “Por ejemplo, en una familia si la madre es costurera y la abuela también, la hija ¿hereda el gen de la costura? En realidad, lo aprende porque lo ve, lo vive y,lo mama, se nutre de eso. Es lo mismo con el resto. Uno no hereda la diabetes, sino que hereda la manera en que va a vivir los conflictos que van a desencadenar emocionalmente la diabetes”, sostuvo.
Programar y desprogramar
Se le dice programa a la manera en la que cada ser humano vive los conflictos, porque lo aprendió y el desprograma, es tomar conciencia de que ese hecho no es peligroso y lo puedo resolver desde otro enfoque.“Desde la toma de conciencia de eso se desprograma. Si yo, por ejemplo, digo y expreso que esta persona no va a invadir mi territorio, lo que voy a hacer es enfocarlo de esta manera y voy a expresar. Porque uno generalmente no lo expresa, sino que se lo guarda, cuando uno modifica la situación mediante la expresión los problemas desaparecen”, afirmó.
Beneficios a corto y largo plazo
“A corto, es el poder disfrutar de una vida plena, de un bienestar integral, porque los conflictos están en la cabeza y, a largo plazo es que lo que no se toma conciencia se repite en las siguientes generaciones, de igual manera que si uno mira para atrás, ve que parte de una historia se repite por oposición o igualdad de sus ancestros, si uno no toma conciencia y resuelve las generaciones futuras van a repetirlo”, explicó. Asimismo, ejemplificó: “Es tan nocivo un padre sobreprotector como el ausente, porque no le brinda las herramientas a su hijo para poder crecer. El problema es distinto pero el daño es el mismo”.
Desprogramar en pandemia
Rossicomentó que durante la pandemia más personas se acercaron a su consultorio. “La gente tenía más tiempo para comenzar a escuchar su cuerpo y al resto, fue como comenzar a mirarse nuevamente”, dijo. A su vez, señaló que las consultas por biodecodificación incrementaron, como también las de meditación. “Cada persona tiene su tiempo para lograr desprogramar eso que le causa conflicto, hay quienes logran hacerlo en una sesión, quienes requieren un par de sesiones más. Eso depende del ciclo evolutivo de cada uno”, advirtió Rossi.
Texto: Noelia Tapia López
Contacto
Eugenia Rossi estudió en el Instituto de Terapias Holísticas de Moni Franzese, y posteriormente realizó una diplomatura en biodecodificación biológica en la Universidad Interamericana. Los interesados en obtener más información pueden buscarla mediante sus redes sociales. En Facebook como Eugenia Rossi decodificadora, o bien en Instagram como multiespaciobio.