El 1 de marzo de 1989, MAN Indumentaria abrió sus puertas en Catamarca, de la mano de Reynaldo Paz, quien junto a su familia trabajó arduamente para hacer de aquel comercio, uno de los más reconocidos y con mayor trayectoria de la provincia.
“No fue fácil, iniciamos en calle Salta 408, en la Galería Cantarell, antes de llegar a Prado. Fuimos peleándola y trabajando duro”, afirma Paz en diálogo con Revista Express, sobre los inicios de su negocio.
En esos momentos, no solo trabajaban en el negocio, sino que, junto a su mujer, Inés Castro, tenían una tráfic en la que montaron un “negocio móvil”. Los fines de semana, la familia Paz subía a su tráfic y recorría el interior, en donde los esperaban numerosos clientes. “Estaba equipada con percheros, estanterías y todo lo demás. Teníamos muchísima gente, muchos clientes en el interior. Con muchos nos hicimos amigos”, añadió Reynaldo. Es por eso, que para la familia Paz su trabajo fue “de domingo a domingo”. “Incluso con nosotros iban las niñas que eran muy chiquitas. Le pusimos un colchón en la caja de la Tráfic y nos íbamos. Era un sacrificio bastante importante para ellas”, comentó el empresario.
Reynaldo inició en el comercio muy joven, a los 14 años comenzó a trabajar con su padre. “Él era gerente en Casa Venus. Yo cursaba el tercer año de la escuela de Comercio y me fui a estudiar a la noche porque no me daban los tiempos para trabajar, estudiar y aparte que jugaba al futbol también. Hoy me pregunto cómo hacíamos realmente para dividirnos en tantas partes para cumplir con todo”, recordó.
Así, fue que, a los 22 años, Reynaldo era gerente de otra empresa. Un puesto que le dio vasta experiencia para lograr que MAN se convierta en un icono de la indumentaria masculina. “Fuimos creciendo en base a ese trabajo y al gran sacrificio”, afirmó. A su vez, destacó la compañía y el esfuerzo de su mujer durante “todos estos años”.
Con el paso del tiempo y un gran trabajo, MAN llegó a tener sucursales en Andalgalá, La Rioja y más de un negocio en Capital. “Siempre fue un negocio familiar, todos formamos parte de él. Llegó un momento en el que teníamos que priorizar, la familia o el negocio y siempre priorizamos la familia”, sostuvo.
Actualmente, Reynaldo y su mujer se encuentran retirados del comercio. MAN está a cargo de Claudio, quien se encarga del negocio, mientras que su área contable está en manos de Ariel. Por su parte, Karina trabaja arduamente en el negocio familiar, ahora desde su casa, ya que se encuentra embarazada. “Nosotros siempre fuimos una familia y trabajamos así. Podemos estar en desacuerdo y lo discutimos con respeto, pero vamos y estamos en familia”, dijo Reynaldo.





