Todas las personas, ya sea que lo sepamos o no, tenemos dos necesidades básicas que procuramos cubrir durante toda la vida:
-Autoestima
-Intimidad.
Todas las personas, ya sea que lo sepamos o no, tenemos dos necesidades básicas que procuramos cubrir durante toda la vida:
-Autoestima
-Intimidad.
La autoestima es una necesidad emocional o psicológica. Todos precisamos que nos miren, que nos escuchen, que nos valoren, que nos tengan en cuenta, que nos animen, que nos respeten. Una criatura debería ver esta necesidad satisfecha por sus padres, pero tristemente no siempre ocurre así. Es por ello que tanta gente adulta tiene problemas de estima.
La intimidad es una necesidad espiritual. Esto significa que es un “vínculo afectivo” con otros. Intimar con otra persona es abrirle nuestro corazón sin reparos, sin miedos, para mostrarnos ante él o ella como en verdad somos. Intimidad no es sinónimo de sexo, como muchos creen, sino más bien de “conexión”. Es un compromiso en una relación cercana donde nos damos a conocer y conocemos al otro.
Muchos tienen miedo de intimar con alguien. Por esta razón, no logran formar pareja, aunque lo deseen de corazón. Esto se debe a que no han aprendido a abrir su corazón desde chicos, porque seguramente tuvieron padres que no sabían hacerlo. Si queremos compartir nuestra vida con otros, llámense pareja o amigos, y disfrutar de un vínculo sano, precisamos dejar atrás este temor tan común en nuestros tiempos.
Cuando la estima y/o la intimidad no son satisfechas debidamente, la persona procurará llenar su vacío interno con otras cosas. Estas son algunas de esas cosas a las que recurrirá:
-El trabajo excesivo
Tanto varones como mujeres buscan encontrar placer en su profesión. Para ello, trabajan en exceso. Como no pueden disfrutar de las cosas buenas de la vida, recurren a una actividad que creen que los completará. Pero esto no es así porque, en realidad, sienten frustración en otras áreas de la vida, como la relación con su familia, el rol de madre o padre o los amigos. Ningún trabajo, por exitoso que sea, reemplazará jamás la estima o la intimidad.
-El dinero en grandes cantidades
Aquellos para quienes el dinero es un fin no tienen satisfechas las dos necesidades básicas que mencionamos. Entonces tratan de llenar su vacío interno con bienes materiales. Suelen ahorrar compulsivamente y se apegan en exceso a las cosas. No es malo tener mucho dinero, pero este debería ser solo un instrumento de intercambio para cubrir necesidades como alimento, ropa y esparcimiento.
-El reconocimiento de la gente
Aquel que está vacío por dentro, por falta de estima y/o intimidad, vivirá comparándose con otros. Lo que en realidad hace es intentar definirse sintiendo que es mejor que los demás. Entonces busca desesperadamente que lo admiren “por contraste”: porque él es maravilloso o ella es maravillosa y el otro, no. Únicamente reconocerse a uno mismo puede brindarnos satisfacción.
Para concluir, cuando sabemos quiénes somos y logramos satisfacer estas dos necesidades fundamentales, que nos permiten vivir en plenitud, somos verdaderamente libres.