El huevo es un alimento versátil que puedes aprovechar para el cuidado de la piel. Sus nutrientes ayudan a proteger el cutis, dejándolo más suave y limpio. Lo mejor de todo es que está al alcance de todas y se puede combinar con muchos otros ingredientes para obtener varios tratamientos. ¿Te interesa probarlos? En el siguiente espacio compartimos varias opciones.
Mascarilla para tonificar el rostro
Mascarillas con huevo y yogurt: Una combinación de huevo con yogur puede ser útil para dejar la piel limpia y suave.
Ingredientes:
1 clara de huevo
2 cucharadas de yogur natural (40 g)
Preparación: Batir una clara de huevo y mezclarla con un par de cucharadas de yogur natural.
Modo de aplicación: En primer lugar, limpia el rostro con agua y jabón, sécalo bien, y extiende la mascarilla. Deja que actúe 30 minutos y, para terminar, enjuaga con agua fría.
Repite su uso, por lo menos, 3 veces a la semana.
Mascarilla para el contorno de los ojos
La piel del contorno de los ojos es delicada y requiere cuidados especiales. Combinando huevo con aceite de palta puedes obtener un sencillo tratamiento para nutrir esta zona del rostro.
Ingredientes:
1 huevo
1 cucharada de aceite de palta (15 g)
Preparación: Batir un huevo y combinarlo con una cucharada de aceite de palta.
Modo de aplicación: Retira el maquillaje de tu piel y, en seguida, pon la mascarilla con la ayuda de un pincel. Déjala secar durante 20 o 30 minutos y enjuaga. Úsala, por lo menos,
2 veces a la semana.
Mascarilla para piel grasa
Aunque el huevo no puede curar la piel grasa, su aplicación ayuda a lucir un rostro más fresco y suave.
Ingredientes:
1 clara de huevo
2 cucharadas de harina de avena (20 g)
Preparación: Batir una clara de huevo y mézclala con la harina de avena. Tras obtener una pasta espesa, procede a utilizarla.
Modo de aplicación: Extiende la mascarilla por todo el rostro, enfocándote en las zonas más grasosas. Deja que actúe 20 minutos y enjuaga. Aplícala 2 o 3 veces a la semana, según lo consideres necesario.
Mascarilla para los puntos negros
La textura pegajosa de la clara de huevo parece ser útil para remover los residuos y células muertas que obstruyen los poros. Para mejores resultados, proponemos combinarla con corteza de naranja y leche de coco.
Ingredientes:
1 clara de huevo
1 cucharada de corteza de naranja rallada (10 g)
2 cucharadas de leche de coco (20 ml)
Preparación: Incorpora una clara de huevo en un recipiente y mézclala con la ralladura de corteza de naranja y la leche de coco. Remueve todos los ingredientes hasta conseguir una pasta.
Modo de aplicación: Aplica la mascarilla sobre el rostro limpio, asegurándote de cubrir todas las zonas con puntos negros. Deja que actúe 20 o 30 minutos y, antes de enjuagarla, realiza suaves movimientos circulares para facilitar la exfoliación. Retira los excesos con agua tibia. Úsala 2 veces a la semana.