miércoles 1 de abril de 2026
Jorge Bermúdez

El consagrado pintor, víctima del paludismo

En esta colaboración, la historiadora Gabriela De la Orden revela detalles de la salud del iniciador de las Artes Plásticas en nuestra provincia.

Por Redacción El Ancasti

En estos críticos momentos que estamos viviendo, en que la pandemia del COVID 19 asola al mundo y que ya está en nuestro país, recordé que el destacado pintor Jorge Bermúdez, iniciador de las artes plásticas en Catamarca, murió afectado por el paludismo, también llamado malaria, enfermedad infecciosa provocada por la picadura del mosquito hembra infectado del género Anopheles. La epidemia constituyó el más serio problema de salud en las primeras décadas del siglo XX, siendo las regiones más afectadas las provincias del Norte y Misiones. Tuvo una gran morbilidad en las zonas mencionadas hasta el advenimiento del DDT en la década del 50.

No había información sobre la vida de Jorge Bermúdez y su vinculación con Catamarca, lo que me llevó a investigar sobre el tema.[1]

Jorge Bermúdez Coffet, de ancestros peruanos, nació en Buenos Aires el 15 de setiembre de 1883. Pertenecía a una familia acomodada lo que posibilitó su formación en la Asociación Estímulo de Bellas Artes de Buenos Aires, con el maestro Ernesto De la Corcova.

Entre los años 1907/1908, Bermúdez, galardonado ya con una beca para continuar su formación en Europa, llegó a Catamarca buscando fuentes de inspiración para su obra. Por entonces, en las artes había una fuerte corriente en la búsqueda de un arte nacional, de raíz hispano-criolla. También trabajó en este sentido el Salón de Bellas Artes e intelectuales como Ricardo Rojas y Manuel Gálvez.

A su llegada a Catamarca Bermúdez conoció a Ofelia Rivera Olmos, de antiguas familias del medio, a quien le hizo promesa de casamiento.

Su permanencia en Catamarca fue corta ya que debió partir a continuar su formación en Europa donde estudió en París en la Academia Julien y en España con el maestro Ignacio Zuloaga. A su regreso se advierte en su producción la influencia de Zuloaga en obras como Mujer de Castilla o Segoviano.

Retornó al país con el prestigio de su formación en el viejo mundo y se trasladó a Catamarca para cumplir con su promesa de amor, contrajo matrimonio con Ofelia el primero de noviembre de 1913.

Al poco tiempo se trasladó con su esposa a Jujuy, que en ese entonces convocaba a músicos, pintores y arqueólogos, por su riqueza en las raíces originarias. En esta provincia no estuvo mucho tiempo, es probable que la enfermedad de paludismo la haya contraído años después en sus frecuentes viajes a Catamarca, como se verá más adelante.

Bermúdez encontró en Jujuy y en Catamarca la inspiración que buscaba e inició el camino de su consagración. En 1914 logró el premio adquisición en el Salón Nacional con su obra El poncho rojo. El Museo adquirió Gallero viejo y el Consejo Deliberante El batón rosa. En 1915 con su obra La patroncita obtuvo medalla de oro en la Exposición Internacional de San Francisco (Estados Unidos). En 1917 obtuvo el primer premio en el Salón de otoño de Rosario con Riña de gallo. Ya Retrato de la esposa del artista, había sido adquirida por el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires en el año 1916.

En 1920 logró el primer premio municipal con Don Panta Vilques. El Chico de Huaco fue galardonado en la Exposición Internacional de Venecia y en 1922 presentó Retrato de la esposa del artista. Ofelia era su modelo más frecuente en sus obras.

Bermúdez ya brilla como un exponente de las artes plásticas nacionales y por esta época nació en Buenos Aires su hija Ofelia, el 10 de setiembre de 1917.

El pintor alternaba su actividad en Buenos Aires como profesor en la Escuela de Bellas Artes, con Catamarca, donde pasaba sus vacaciones. Acá pudo haber contraído la enfermedad, en su permanencia por un tiempo en Belén o en sus frecuentes viajes a Tucumán y Salta.

 

Su legado

En nuestra tierra y en el Norte captó en su lienzo a hombres, mujeres y niños que le permitieron afianzar aún más su reconocimiento nacional e internacional como pintor costumbrista. Entre otras de sus obras, figuran El hombre del camino, El arriero y su hijo, La Yampa (cacique de Belén).

Por estos años nació en Catamarca su hijo Julio Jorge, el 27 de junio de 1920.

Bermúdez también participó activamente en la vida cultural de la ciudad, lo que se puso de manifiesto en las celebraciones del centenario de la autonomía, año 1921. En un diario del medio se lee: “Venimos de la exposición de Bermúdez, del artista nacional consagrado definitivamente por la crítica… El salón resulta chico para contener la producción de este infatigable pintor…”. [2] En el salón anexo al de Bermúdez, estimulado por el pintor, expuso su obra el fotógrafo Laureano Brizuela.  

En nuestro medio abrevan del maestro Laureano Brizuela, Fernando Favier y Luis Varela Lezana. Sin duda su discípulo y amigo fue Laureano Brizuela: lo vimos exponiendo sus fotos junto al maestro, estuvo cerca del pintor como testigo del nacimiento de su hijo y es a él a quien Bermúdez obsequió sus elementos de trabajo y cuadros cuando partió a Europa, en 1924, buscando alivio a su enfermedad. Su amigo el presidente Carlos T. de Alvear lo había nombrado cónsul argentino en Granada, falleciendo poco tiempo después, el 4 de mayo de 1926, con apenas 42 años. Según el testimonio de su nieta Miriam Gallo Bermúdez, relato trasmitido por su madre Ofelia, Bermúdez estaba ya débil y lo que determinó su muerte fue una neumonía, enfermedad que contrajo en una salida protocolar a una función de teatro, en el frío clima invernal de Granada.

Fue notable le repercusión de su fallecimiento en Buenos Aires y en Catamarca. En el diario El Día se lee: “Su obra, en plena efervescencia refleja una tendencia nacionalista y netamente nuestra y decimos nuestra porque Bermúdez plasmó su temperamento y orientación definitiva en el interior del país…” ([3])

Lamentablemente en Catamarca su obra no está en el Museo Provincial de Bellas Artes que lleva el nombre de su discípulo Laureano Brizuela, a pesar que Jorge Bermúdez fue el que dejó las simientes que permitió el desarrollo de las artes plásticas en la provincia.

 

Colaboración: Mgter. Gabriela De la Orden, miembro correspondiente de la Junta de Estudios Históricos de Catamarca y de la Academia Nacional de Historia.

REFERENCIAS:

1- De la Orden Gabriela, Vida y obra del pintor Jorge Bermúdez, en Revista del Centro de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Catamarca, IV Jornadas de Historia de Familia, B. As., Armerías, 2014.

2- Biblioteca Sarmiento, El Día, 22/8/1921.

3- Biblioteca Sarmiento. El Día 7/5/1926.

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