Coronavirus afecta más a los hombres que a las mujeres

domingo, 22 de marzo de 2020 · 21:15

Los hombres tienen más probabilidades de morir por una infección en comparación con las mujeres, señalan los científicos. Quizás porque los hombres producen respuestas inmunes más endebles que las mujeres, registran tasas más altas de consumo de tabaco, presentan más casos de diabetes tipo 2 y de presión arterial alta, lo que puede aumentar el riesgo de complicaciones después de una infección.

Un análisis de casi 45.000 casos de coronavirus en China arroja que la tasa de mortalidad para hombres fue del 2,8% y de un 1,7% para las mujeres. Los hombres, según este mismo estudio, constituirían un 51% de los afectados.

"Se trata de un patrón que hemos visto con muchas infecciones virales del tracto respiratorio: los hombres pueden tener resultados menos alentadores", dijo Sabra Klein, científica que estudia las diferencias de sexo en las infecciones virales y las respuestas a la vacunación en la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins de Estados Unidos.

Por tanto, analizar esta crisis sanitaria en clave de género resulta imprescindible si tenemos en cuenta que la gran parte de los cuidados —ya sean profesionales o informales— los ejercen las mujeres. The Lancet es una revista médica británica y apunta que las mujeres también están en riesgo frente al coronavirus pero por una razón muy distinta: los roles y mandatos asociados a su género.

Datos de la Oficina de Información del Consejo de Estado de China sugieren que más del 90% de las trabajadoras de la salud en la provincia de Hubei son mujeres, enfatizando que “la feminización de este trabajo puede poner en riesgo la salud de estas mujeres”, señala el documento elaborado por Wenham, Smith y Morgan.

El análisis no solo tiene en cuenta a las trabajadoras del ámbito sanitario, sino también el impacto de medidas como el cierre de centros educativos que ya se han tomado en diferentes países: “El cierre de colegios para controlar la transmisión del COVID-19 podría tener un efecto diferencial en mujeres, que son quienes desempeñan la mayoría de tareas de cuidados”. Por tanto, argumentan las investigadoras, se debe tener “una mayor consideración de cómo la cuarentena impacta en las cuestiones de género” para que “las diferentes necesidades de hombres y mujeres sean reconocidas y atendidas por igual”.

El género es uno de los determinantes más influyentes porque constituye una de las causas profundas de la desigualdad”. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitido en 2007 sobre epidemias y enfermedades infecciosas señalaba que “los roles típicos de género condicionan el lugar en el que las mujeres pasan tiempo (la casa, por ejemplo, con personas dependientes)” y, por tanto, “la frecuencia e intensidad de la exposición a determinados agentes infecciosos”.

Celine Grounder —especialista en epidemiología y enfermedades infecciosas— señalaba en una reciente entrevista para el New York Times que “las enfermeras tienen niveles de exposición más altos que los médicos”: “Ellas están mucho más involucradas en el cuidado de los pacientes, y son quienes.realizan los análisis de sangre o recogen muestras”, añadía Grounder.

A esto hay que sumarle las trabajadoras y profesionales expuestas a la atención al público estos días, mayoría en supermercados o farmacias.

Por otra  parte, la cuarentena por coronavirus agrava el riesgo de agresión de las víctimas de violencia de género. La convivencia obligatoria que supone para las familias la cuarentena por el coronavirus puede convertirse en un peligro para las mujeres víctimas de violencia de género, que se ven obligadas a compartir constantemente el espacio del hogar con sus agresores. Sucede en otros casos, por ejemplo en las vacaciones de verano o de Navidad, cuando el aumento de la convivencia implica un repunte en los conflictos.

En Italia, por ejemplo, el encierro en los hogares necesario para evitar contagios genera preocupación en lo que respecta a la violencia machista. La magistrada Maria Letizia Mannella, adjunta a la Fiscalía General en Milán, asegura que han notado una bajada en las denuncias por malos tratos: “Nos basamos solo en la experiencia, todavía es pronto para tener datos fiables, pero podemos decir que la convivencia forzada con los compañeros, maridos e hijos en este periodo hace que las mujeres tengan más dificultades para denunciar o acudir a las fuerzas del orden”, ha declarado a la agencia ANSA. Es una situación muy crítica y la dificultad emocional de ese momento se agrava y puede hacer que las mujeres posterguen esa decisión. Una mujer maltratada sigue primando el bienestar y la seguridad de su familia, de sus hijos, por encima de la suya.

La pandemia de coronavirus tendría un doble efecto sobre las mujeres, según Naciones Unidas. El cierre de las escuelas y centros de día para la tercera edad y el confinamiento en los hogares de los menores, mayores y personas dependientes aumentan las cargas en el hogar y los cuidados, que siguen recayendo principalmente sobre las mujeres.

Conclusión: chicas, mientras los hombres tienen una predisposición biológica a ser afectados por esta enfermedad, en el caso de las  mujeres es por su rol de cuidadoras principales.

De mujer a mujer, honro lo más sagrado en ti. ¡Hasta el próximo domingo!

 

SoniLu

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Mascarillas para una limpieza de cutis casera

Mascarilla de huevo y naranja
La clara del huevo contiene una sustancia llamada luteína, que retiene la humedad natural de la piel mientras le brinda elasticidad. Además, le aporta vitaminas A, B y D, cuya acción disminuye los efectos de los radicales libres, disminuye el tamaño de los poros y reduce la presencia de puntos negros, acné y otras imperfecciones. La cáscara de naranja, está llena de vitaminas C y E; dos poderosos antioxidantes que erradican los radicales libres y el daño oxidativo. Aparte, el ácido cítrico participa en la producción de colágeno y regula el pH natural controlando la producción de sebo.

Ingredientes
Una clara de huevo y una cáscara de naranja.
Preparación:
Poner a secar una cáscara de naranja al sol y triturarla hasta convertirla en polvo.
Cuando esté lista, batir la clara de un huevo y mezclar con el polvillo de la cáscara. Asegúrate de que quede bien integrado.
Procede a limpiar el rostro para quitar la suciedad superficial y todo rastro de maquillaje. Una vez limpio, extiende el producto por todas las áreas. Eso sí, haz este procedimiento de noche, pues tu piel quedará levemente sensible al sol. Deja actuar la mascarilla durante 15 minutos.
Luego, humedece la piel con agua tibia y realiza movimientos circulares con las yemas de los dedos. A continuación, sumerge un paño en agua helada y aplícalo sobre el rostro. Presiona un poco y mantenlo en contacto con la piel durante un minuto. Repite ese paso tres veces y enjuaga.

Mascarilla de kiwi y yogurt
El kiwi no solo es rico en vitamina C, sino también en vitamina E y en nutrientes capaces de rejuvenecer la piel, aportar tersura y elasticidad, combatir la flacidez, estimular la regeneración celular, eliminar las manchas, aumentar la producción de colágeno y acabar con los granos y espinillas.
El yogurt, por su parte, contribuye a arrastrar las células muertas, a mantener la piel limpia y a atenuar las manchas debido a su riqueza en ácido láctico.

Ingredientes
Un kiwi y una cucharada de yogur natural sin azúcar.
Preparación
Retira la piel del kiwi y machaca la fruta con una cuchara para transformarla en puré.
Hecho esto, mézclalo con el yogurt hasta obtener una pasta homogénea.
Aplica la mascarilla casera resultante sobre el rostro limpio y seco con un suave masaje y deja que haga efecto durante 20 minutos.
Finalmente retira la mascarilla de kiwi aclarándola con agua tibia, seca la cara y extiende tu crema hidratante de uso frecuente.

Mascarilla de zanahoria
Debido a que posee altas dosis de vitamina A, una sustancia que promueve la producción de colágeno, la zanahoria otorga excelentes resultados a la hora de revitalizar la piel del rostro y anticiparse a la aparición de posibles arrugas. Además de aportar un contenido graso equilibrado.

Ingredientes
Una zanahoria.
Preparación
Rallar una zanahoria y limpiar muy bien para eliminar todos los gérmenes e impurezas que hayan podido depositarse sobre ella. Una vez que hayas retirado toda la piel, introdúcela en una olla con agua caliente y hiérvela durante unos minutos. Cuando se haya reblandecido, retírala del fuego.
Es importante que la zanahoria esté muy blanda, ya que el siguiente paso consistirá en machacarla con la ayuda de un tenedor para convertirla en una especie de pasta. Una vez lista la mascarilla, limpia tu rostro para que el producto penetre profundamente en la piel, y entonces extiende la zanahoria por todo el cutis, evitando cubrir los contornos de los ojos y de los labios.
Deja que la mascarilla repose sobre tu piel durante unos 30 minutos y, pasado ese tiempo, retírala con abundante agua tibia.
¡Hasta el próximo domingo! 

Nadia Gonzalez.
Facebook: Nadia Gonzalez Luna
Instagram: @Nadiagonzalezz
 

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