Llama Negra: un emprendimiento familiar con identidad

domingo, 23 de febrero de 2020 · 05:07

“Empezar de nuevo sin mirar atrás”, fue una de las razones que dieron forma a la oportunidad de producir vinos de autor en Tinogasta. “El verdadero logro es ser mejores de lo que uno ya es”, se imprime en la etiqueta de una botella que inspira a este vino diferente y rústico.

La crisis los hizo cambiar de rumbo, buscar otro destino que les permitiera salir adelante. Así es la historia de esta familia de Buenos Aires, que desembarcó en el oeste de la provincia y que en 2017 vieron desmoronarse su comercio tradicional vinculado al diseño gráfico, para resurgir en Tinogasta.

Claudio Díaz (48) y Roxana Battaglia (40), y su hijo Felipe forman parte de este proyecto que se consolida en calidad dentro de la producción del vino del departamento. Son dos familias, compuestas por su hermano; Rubén Díaz (46) y su mujer Gabriela Buceta (40), su hija Agustina; quienes también apostaron a comenzar de nuevo.

Estos jóvenes matrimonios, que además son socios, cerraron el taller gráfico en Buenos Aires, vendieron “todo lo que tenían” y decidieron volver a soñar en un emprendimiento en Catamarca. “Como dicen ellos, a probar suerte”, Claudio cuenta que unos amigos de la juventud con quienes compartían el placer de hacer música; tienen la finca “La Gloria” en San José; ellos le abrieron un camino y los impulsaron a invertir en Tinogasta.

“Conocíamos el lugar, nos costó adaptarnos, con hijos adolescentes no es fácil acomodar la familia a una nueva vida. Pero acá hacen una vida bárbara, Tinogasta es un gran barrio, vivimos con una libertad que no teníamos, si bien son culturas distintas, nos vamos adaptando de a poco”, se explaya Claudio.

“En 2015 surgió la posibilidad de adquirir una finca, por intermedio de unos amigos que ya tenían una, nos gustó la idea, pero para tener a futuro, y pudimos comprar en San José, en el Rincón. Una casita con unas hectáreas, nada grande y tampoco en producción”, cuenta Claudio.

Probar suerte

Mientras relata cómo surgió la idea de hacer vinos, no deja de sorprender el giro copernicano que dieron a sus vidas, afirmándose en la finca que le permitiera crecer, para terminar plantando bandera en la viticultura tinogasteña, con una firma que apuesta al buen vino y a la identidad como marketing.

“Nosotros teníamos una Empresa Gráfica con casi 20 años funcionando a pleno y a partir de 2016 con la asunción del nuevo Gobierno, empezamos a decaer de una manera muy notable, a mediados de 2017, decidimos cerrarla y venir a probar suerte (literalmente) nada en mente, solo empezar de nuevo sin mirar atrás, puesto que la empresa anterior fue creación propia desde cero y es muy difícil para un emprendedor, ver cómo tu sueño logrado se desmorona. Y en julio de 2017, nos vinimos”; comenta Claudio con la nostalgia de quien como muchos apuestan a las pymes y ven sus sueños atados a los contratiempos del país.
Llama Negra es de aquellos vinos que te insertan en el camino hacia el sabor y las características del tiempo y el contexto de la naturaleza tinogasteña. Es uno de esos vinos realizados por pequeños productores, cuyo encanto radica muchas veces en el mismo acto de tener que buscarlos y descubrirlos.

- ¿Cómo surgió la posibilidad de comenzar a producir vinos?
- Producir vino, fue una mera casualidad, charlando con unos conocidos hasta ese momento, uno de ellos, nuestro hoy amigo Kurt Carrizo, de Palo Blanco, nos pregunta si queríamos hacer vino, y sin pestañear le respondimos que sí, es muy gracioso, porque siempre decimos que si nos hubiera preguntado si queríamos armar naves espaciales; hoy estaríamos armando cohetes, pero fue así tal cual.

En ese momento aciago, todo calzó. La familia compró una pequeña porción de tierra, con la sensación de que ya no había parámetros, de que Argentina se estaba refundando entre las constantes ruinas. Y así se calzaron el traje de empresario vitivinícola y empezaron a hacer la bodega, con el sueño de crecer.

“Lo sorprendente para Kurt fue que a la semana, cuando vino a la finca, ya teníamos los tanques comprados y puestos sobre las estructuras que nosotros mismos habíamos soldado y pintado, puestos en una habitación también preparada por nosotros, todo listo para empezar, propio de nuestra familia. Siempre fuimos emprendedores y cuando hacemos algo, intentamos hacerlo lo mejor que se pueda. Así que a la semana compramos la primera tanda de uva, y empezamos a moler, lo demás, está embotellado…”.

Embajadores del lugar
Llama Negra es una bodega artesanal, o como se dice dentro del mercado: vinos de autor. Actualmente pueden producir hasta 12.000 litros al año, pero hasta ahora solo producen 6.000 litros.

“Buscamos las mejores uvas de cada lugar, nosotros no tenemos viña propia, y eso nos da la posibilidad de buscar las variedades según mejor se den en altura, suelo, agua, luz solar, eso hace que nuestros vinos se puedan caracterizar en todas sus variedades. Buscamos que sea un vino sin intervención, sacarle a la uva lo mejor que tiene. Buscamos que tenga identidad, Tinogasta es un lugar muy bello, con gente hermosa, nos han adoptado como suyos y en cierto sentido, nos sentimos con la obligación de hacer de nuestro vino, un embajador de este lugar en el mundo”, explica Roxana, sobre las características que buscan impregnar en los vinos de su cosecha.

La nota con Revista Express surgió durante la visita del presidente de la Nación Alberto Fernández donde a través del municipio de esa ciudad, le hicieron llegar estos vinos con etiquetas de las principales personalidades del peronismo. Este atractivo, en realidad es parte de una variada franja de imágenes de personajes de la cultura, el deporte, la música, con la que cuentan la estampa de los vinos. Una serie limitada pero que despertó interés; más allá del buen gusto de sus vinos.

Pero también, las botellas de Llama Negra llevan impresas imágenes de las históricas iglesias de la Ruta del Adobe, del Oratorio de los Orquera, donde seguramente ganan la atracción de los turistas y catadores del buen vino de altura.

En 2019 han incorporado un marketing especial en las etiquetas, con figuras políticas y personalidades…

Claudio expresa una risa inevitable. “Más allá de nuestras convicciones políticas, lo cierto es que nuestra empresa comenzó a crecer exponencialmente dentro de ese período y dejó de hacerlo cuando concluyó, y así la gran mayoría, más allá de las diferencias de ideas que podamos tener, doy mi opinión como empresario y no como simpatizante. Es muy difícil para una familia, perderlo casi todo y no por no hacer nada, sino porque te cambien las condiciones del entorno de una manera tan brusca. Y en octubre decidimos hacer una pequeñísima tirada de vinos para unos amigos, y fue tal el impacto que tuvo, que tuvimos que hacer muchas más. De todas maneras, antes de esa edición hicimos un cambio de imagen en el vino, que trajo las ya conocidas fotos de los paisajes del lugar, y otra edición con dibujos”.

- ¿Qué repercusión tuvo en el mercado?
- En Tinogasta, la imagen de los vinos con los paisajes, hizo que la gente pronto se identificara, y el turista también lo ve como un recuerdo del lugar, y eso nos hizo poder ingresar muy rápido al circuito de los vinos, cabe destacar que el departamento tiene vinos excelentes para ofrecer al mercado, y hoy el Municipio con el área de Producción, están haciendo un trabajo muy importante con los productores de la zona, para mejorar la elaboración, producción y la promoción de los vinos. Han creado la fiesta de “Tinogasta es Vino”, que además este año se hizo un concurso donde participaron además, vinos de otros departamentos de Catamarca, y eso es muy importante para el futuro de la zona, digo zona, porque el vino tiene que venderse como parte de un lugar, no solo sirve que LLAMA NEGRA venda sus vinos, todos los vinos tienen que ser parte de este proceso.

Inventiva y proyección
Las bodegas y la Ruta de Vino en particular forman parte de uno de los atractivos que buscan oficialmente promocionar a Tinogasta. Insertarse en esta propuesta es una oportunidad, que seguramente genera expectativas en cuanto a la producción y la actividad que busca enlazar turismo con producción.
“Nosotros tenemos que terminar de arreglar nuestra bodega para poder ser visitada. Recién empezamos, y hoy cuesta muchísimo hacer una inversión, decidimos por ahora poner todo nuestro esfuerzo en hacer un producto de calidad y una promoción diferenciada, con poco dinero, pero mucha inventiva. El proyecto futuro es poder hacer una pequeña Bodega Boutique que se pueda visitar, y hasta poder ser huésped del lugar, para vivir la experiencia del vino, desde adentro. Falta, pero se hará”.

-El mundo de los vinos es gigante y del Malbec muy vasto, qué sabor deja Llama Negra en el paladar…
-Es una pregunta muy difícil de contestar, nosotros decimos que el vino que te gusta, es el mejor para vos, cada uno tiene sus preferencias y lo percibe de manera diferente, pero para resumir, intentamos que el Malbec, conserve el sabor propio de la uva, sin agregado de madera, por ejemplo, si tenemos una pequeña tirada con roble, pero intentamos que se desarrolle el sabor propio, y que sea suave, con mucha fruta, muy aromático, pero suave al paladar, tenemos algunos secretos que comparte Kurt para eso, que por supuesto no vamos a develar.

- Se aproxima el tiempo vendimial con su tradicional fiesta, cómo se preparan en la bodega y qué expectativas tienen…
- Con mucho entusiasmo para mostrar lo que hacemos, “La Vendimia” es una Fiesta consolidada ya a nivel nacional, y es muy importante para las Bodegas de la zona. Estaremos interactuando con la gente que nos visite, y participando en los stands para que la gente pueda degustar los maravillosos vinos de Tinogasta.

Reconocimiento

En octubre de 2019, en el Seminario Latinoamericano de Vinos Caseros y Artesanales, que se organizó en la Ciudad de Lavalle -Mendoza, el vino de Llama Negra, para su varietal Bonarda, recibió el premio “Racimo de Plata”. La Bodega también formó parte de las ediciones “Tinogasta es Vino”, y de “Cata de Vinos y Feria Gastronómica”, en la ciudad de Buenos Aires, evento Nacional que promueve el Instituto Unión Federal PYME (UFP). También participa con stand propio en la Fiesta del Poncho. Sus novedosas etiquetas, ideadas por esta familia que supo tener una empresa gráfica, son un llamativo. Pero la producción de vinos orgánicos es un gran incentivo y desafío para la bodega.

Texto: Carolina Melnik Especial para Revista Express
Fotos: gentileza Bodega Llama Negra


 

 

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