Comenzó con tan solo seis años de edad, aunque reconoce que ya en su triciclo hacía varias piruetas. “Aprendí a andar en bicicleta sin rueditas desde muy chico y rápido. Cuando me subí a una moto sabía que era mi pasión, me encantó desde el primer día”, recordó el correr de motocross. De esta manera, indicó: “Siempre digo que no hay peor droga que la adrenalina, a mí la moto me la da”.
Si bien, desde temprana edad Prevedello se dedica a correr de manera profesional y, en algunos momentos, tuvo que estar parado recuperándose de lesiones, no abandonó “su gran amor” jamás. “Sí, en mi última lesión pensé en no hacer más esto, pero cuando me recuperé, me comencé a sentir bien, ya me quería subir de nuevo a la moto y aquí estoy”, agregó.
Con muchos premios alcanzados, viajes realizados y una vida sobre dos ruedas, Edgardo aún recuerda su primera competencia, la que vivió con solamente ocho años de edad. “Siempre me dicen que soy un loco, yo no lo creo, un loco no llega a ningún lado y yo siempre me tomé la moto de manera seria y profesional”, añadió.
Algunas de las frases que el joven deportista brindó en la entrevista que le realizó Revista Express.
- ¿A qué edad te subiste a la moto por primera vez y cuándo te diste cuenta que te gustaba?
- “Creo que fue de toda la vida. A los seis años me subí a la moto por primera vez, pero en realidad comencé con el triciclo, ya era medio loquito. De ahí, me subí a una bicicleta, a muy temprana edad andaba sin rueditas y a los seis años me subí por primera vez a una moto. A los ocho comencé a competir y de ahí no dejé nunca.
- ¿Hiciste otros deportes?
- “Sí, en realidad de chiquito hice muchos deportes, karate, fútbol, muchos. El día que toqué la moto, desaparecieron todos y ahí dije chau, había descubierto realmente lo que me gustaba y, creo que hasta el día de hoy lo sostengo, porque es una pasión que tengo. Actualmente, hago deportes complementarios para estar en buen estado físico, hago bicicleta en descenso, bicicleta en ruta, boxeo pero, siempre me dediqué al motocross y a los saltos”.
- Tuviste muchos logros, ¿cuál es el que más recordás?
- “La verdad todos tienen su significado, todos los logros que obtuve son por igual. Tuve tres campeonatos nacionales, a uno lo perdí en la última fecha y terminé subcampeón. Después, al otro año volví a salir campeón argentino y bueno, eso fue muy bueno. Ahora con los saltos en first time pude ganar un campeonato en Estados Unidos, estuve compitiendo en Colombia, Venezuela, en casi toda Latinoamérica. Con el motocross estuve un año en España. Es mucho tiempo en esto y la verdad es que es bastante satisfactorio”.
- ¿Qué es lo que más disfrutás cuando subís a la moto?
- “Siempre digo que la peor droga que existe es la adrenalina, porque es algo peligroso y uno por ahí, si bien ya estoy grande y mido las consecuencias, hace cosas extremas. Creo que está entre uno de los deportes más extremos del mundo el first time, el motocross, así que la carga de adrenalina que hay es mucha y esa sensación creo que es lo que más me gusta”.
- ¿Pensaste alguna vez en dejarlo?
- “En cada una de mis lesiones, fueron momentos en que dije no lo hago más. Es peligroso, tuve muchas lesiones, la última fue una quebradura en la quinta vertebra y bueno, tuve 6 meses parado, en cama, con muchos mareos, fue un parate bastante largo. Estuve muy cerquita de dejar, la verdad lo pensé mucho. Tengo un amigo de Chile que se quebró la misma vértebra y se quedó en silla de ruedas. Fue algo para pensarlo mucho y, en realidad, apenas me accidenté dije no me subo más a la moto y, bueno volvemos también al tema de la adrenalina, me comencé a sentir bien y era como que la necesitaba y aquí estoy de nuevo”.
- ¿Tuviste miedo?
- “Sí tuve. En realidad, todas las lesiones son feas, tengo muchas quebraduras, tuve un par de pérdidas de conocimiento, todas te hacen pensar, pero bueno, una vez que me pongo a entrenar de nuevo, es como que todo se olvida. El cuerpo comienza a entrenar de nuevo y todo comienza nuevamente y es una forma de seguir adelante”.
- Este año fue muy particular para el deporte, ¿cómo viviste la pandemia?
- “Como en todos los deportes, la verdad que la pandemia fue bastante fea, más que todo para el first time y el motocross, que siempre se hacen en estadios y se llena de gente. Así que tiene para rato todavía. Ojalá que se termine rápido todo esto, que llegue la vacuna y así comienza todo a funcionar. No sé cómo será el tema está difícil, pero creo que en estas circunstancias en donde realmente nace la pasión de un deportista, porque aquí si no tenés pasión no seguís. Por lo pronto estoy entrenando, hago mucho físico y estoy andando en moto. También estoy saltado mucho, haciendo trucos nuevos, poniéndome a punto para que cuando comience, esté listo”.
- ¿Qué venías haciendo cuando tuviste la última lesión?
- “La última lesión me agarró justo en un momento muy bueno. El año pasado estuve tres meses en un tour en Perú, volví y tenía uno de la bebida energética Monster, en Pinamar. Después tuvimos tres fechas más y se cortó todo con la pandemia así que me agarró justo en un momento. Aún no tenemos fecha para volver, se habla del año que viene, pero veremos que va a pasar”.
- ¿El deporte viene de familia?
- “Creo que puede ser algo de familia, la verdad que mi familia tiene la sangre muy deportista. De hecho, nos juntamos a jugar al fútbol con mis primos y hermanos y todos somos competitivos, jajaja. Tenemos el deporte muy en la sangre y la adrenalina, porque elegimos este tipo de deporte. Por ejemplo, mi hermano saltaba en bici, está Melisa, Facu”.
- ¿Tu papá o tu mamá te incentivaron a subirte a la moto?
- “De hecho fue un gusto propio, mi viejo siempre fue futbolista hasta el día de hoy sigue siéndolo, con la moto el muy poco, la verdad que a mí siempre me apasionó la moto, nunca quise ver otro deporte. Así que bueno la verdad estoy feliz de seguir haciendo lo que me gusta”.
- ¿Cómo fue el comienzo?
- “La verdad que, gracias a Dios, me tocó vivir una época muy buena. Soy un agradecido de la época que me tocó vivir, fue como una fantasía, como lo fue el uno a uno con Menem. Las motos llegaban muy baratas aquí, teníamos precios que en el mundo no existían, lo contrario a lo que sucede ahora. Nos tocó vivir esa época, con el equipo Centro Living, que era una empresa muy grande aquí y fue muy lindo porque se daba la posibilidad de hacerlo profesionalmente, podía tener moto para entrenar, una moto para correr, podíamos hacer período de pretemporada, era todo muy bien hecho. Hoy es imposible hacerlo así”.
- ¿Pensaste en dedicarte a otra cosa?
- Realmente al motocross siempre lo vi muy serio. Por ahí me consultan porque entreno tanto si voy arriba de una moto y, en realidad, es un deporte muy completo porque trabaja todo el cuerpo. Hay que estar muy bien de la mente, porque te cansás y es una caída que implica una lesión. Entonces entrenás y, hay días que se entrena triple turno, trote, gimnasio, es decir, siempre me lo tomé muy en serio y gracias a Dios siempre pude tener mis frutos. Hoy sigo remándola”.
- ¿Te queda algo pendiente de alcanzar?
- “La verdad que con el motocross logré mucho de lo que soñé, ser campeón argentino, campeón provincial, campeón del NOA. Estuve un año en España corriendo en súper Cross, que es como la elite del motocross. El piloto de supercross es el más preparado de todos. Además, pude terminar quinto ahí. En Latinoamérica terminé segundo. Ahora estoy con el first time motocross en el que llevo bastante tiempo. Viajé mucho, si bien hoy en día, no somos muchos pilotos en Argentina, porque es un deporte muy riesgoso, soy el mejor piloto que hay en el país, el que más se va afuera, aunque todo muy difícil porque es todo muy caro”.
- ¿Qué le dirías a las personas que te siguen?
- “Agradezco a la gente de aquí porque siempre me sentí muy apoyado en Catamarca, yo siempre estuve agradecido de haber nacido aquí y del apoyo de la gente. Y bueno, agradecer a la gente que me apoyó en mi carrera deportiva, a la familia, a los amigos”.