Espresso, Espresso doble, Long Black, Macchiato, Flat White, Latte y Cappuccino son algunas de las recetas que figuran en la carta de este selecto bar comandado por dos hermanos, apto para exigentes amantes de un buen momento con aroma a café. A las infusiones, se le agregan las especialidades en pastelería que salen de la propia cocina, cuando no del mejor proveedor de la ciudad.
“El concepto del bar surgió por el café. Es el Café Especialidad, que en Catamarca todavía no existe. Se trata de saber de dónde viene el grano de café desde que se cultiva, quién lo trae, quién lo tuesta. No es un café comercial. Es todo un proceso muy cuidado”, explica Julieta Martínez Abratte acerca de la idea general del negocio. Julieta y Gonzalo –con más experiencia en el rubro comercial ya que administra, por ejemplo, el local ‘Deck’ en El Rodeo- le ponen el toque de calidad al bar.
Un punto referencial de Café Pascual es la compra de la materia prima para elaborar sus productos. “Hoy en día estamos trayendo un café que se llama Fratelli, que son los primeros tostadores de café del NOA”, revela la joven emprendedora, quien hasta el año pasado estuvo viajando por el continente americano y Europa, y trabajando en distintos establecimientos del rubro gastronómico, incluido el de la cafetería, donde aprendió algunos “secretos” que hoy busca imponer con su propio negocio. “No tenemos máquina de hacer café en comodato sino que apostamos a comprar la cafetera porque la idea es poder “jugar” con los cafés, y nos gustaría tener más molinillos para poder hacer más variedades. Recién estamos comenzando”, adelanta.
Si bien la aspiración de Julieta –cuya mano está encargada de la pastelería- es viajar a Australia para especializarse como barista, por ahora –atrapadas las ilusiones por la pandemia- aprovecha al máximo esta experiencia comercial que ha tenido muy buena recepción.
El complemento de la pastelería, exquisita, según Express pudo constatar en primera persona, es de elaboración propia aunque algunas delicias son de reconocidos productos gourmet -las medialunas, por caso-. En definitiva, da gusto disfrutar lo cuidado de la puesta en escena de la atención, que se condice plenamente con la satisfacción de la degustación.
Los hermanos aseguran que “Café Pascual llegó para quedarse, para crecer, para tener sucursales y ojalá que muchas cosas más”. ¡Todo apunta a que sí!
6 de diciembre de 2020 - 01:02