Festival de Mar del Plata

Sangre y terror en el cine dentro del cine

domingo, 29 de noviembre de 2020 · 01:00

Al morir la matinée (Red Screening, Uruguay, Argentina, 2020) Dir. Maximiliano Contenti. Guion: Manuel Facal y Maximiliano Contenti. Con Luciana Grasso, Ricardo Islas, Julieta Spinelli, Franco Duran, Pedro Duarte.

Maximiliano Contenti, director de Al morir la matinée, dijo en conferencia de prensa virtual que su película “es una declaración de amor al cine”, y después del visionado de este slasher –subgénero del terror- coincidiremos que fue realizada con una claridad narrativa y visual como solo un apasionado por el cine puede lograrlo.
Esta producción uruguaya, co-producida con Argentina, nos traslada a un cine de Montevideo, en 1993. Allí un asesino, obsesionado por guardar un recuerdo especial de sus víctimas en un frasco, ingresa a la sala como un espectador más, pero su objetivo es otro: Ir matando de las formas más originales posibles a las personas que asisten a la última función de una película de terror.
Además de tomar las influencias del giallo italiano, esta producción se enmarca en el género del metacine –el cine dentro del cine- ya que toda la acción sucede en una sala (en la vida real fue un cine emblemático de Montevideo), y específicamente en la cabina de proyección.
El guión nos cautiva desde la primera secuencia (desde lo alto, la cámara sigue un auto por las calles de la ciudad uruguaya), y con personajes que nos recuerdan a los de películas de los ochenta como Los Goonies, o de series actuales como Stranger Things, con la diferencia que esta historia está ambientada en los noventa.
En este sentido, la dirección de arte y la fotografía se llevan grandes aplausos no solo por recrear esa década sino también por crear la atmósfera perfecta para este slasher, entre luces de neón, el infaltable rojo sangre y muchos guiños a otros filmes de género.
Además, otro punto a destacar es el manejo de cámara que a lo largo del metraje nos regala unos planos de una belleza visual y metafórica, atenta a cada detalle. Mientras los efectos visuales y el sonido hacen que el gore sea muy creíble e impresionable.
Otra estrategia narrativa muy lograda es la decisión de hacer coincidir las escenas violentas de la película que se proyecta en el cine con las que lleva a cabo el asesino en la sala. Eso produce “un efecto inception” de sangre y terror del cine dentro del cine muy efectivo que refuerza el impacto de las imágenes.
En resumidas cuentas, Al morir la matinée es un hallazgo que demuestra una vez más que Latinoamérica puede hacer excelentes producciones de género, y que, además, no tiene nada que envidiarle a los filmes de Hollywood, -industria qué quizás vea con interés esta película como ya lo hizo con otras del género dirigidas por realizadores argentinos y uruguayos-.

*Esta película integró la Competencia Latinoamericana de la 35° edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Lidia Coria
Twitter:@liXoria
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