A veces, las cosas más increíbles y que más nos impactan suelen ser aquellas que no vemos a simple vista. Un claro ejemplo de ello es el Cristo del abismo, una estatua que no solo impresiona por su gesto, que parece implorar por el perdón de la humanidad, sino por el lugar en el que se encuentra: sumergida en las profundidades del Mediterráneo. También conocido como el Cristo del océano o Cristo del mar, se le conoce con el nombre de Cristo del abismo a una de las estatuas bajo el mar hecha de bronce que representa la imagen de Jesús de Nazaret con los brazos extendidos en son de paz. Fue instalada en Italia, en la bahía de San Fruttuoso, ubicada en Liguria,




