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Zona Negra: relatos que cobran vida

El programa radial nació en el año 2000 y está próximo a cumplir sus dos décadas al aire. Aquello que surgió como un espacio en donde se relataban historias que parecían irreales, llegó a instalarse en el hogar de sus oyentes.
domingo, 15 de septiembre de 2019 · 04:24

Zona Negra se originó entre Jorge Claramonte y uno de sus compañeros de trabajo, ya que, entre pausas y momentos de recreación, ambos se ponían a dialogar sobre sus propias experiencias personales, muchas de las cuales eran extraordinarias. “Nos juntábamos en la radio con uno de los operadores, Marcelo Rodríguez, y hablábamos del tema. Él me decía que teníamos que hacer un programa de este estilo y fue así que en el año 2000 hicimos los primeros cuatro programas de Zona Negra”, relató Jorge Claramonte, la voz de Zona Negra, en una entrevista con Revista Express.

En ese momento, inició como una propuesta diferente, sin saber que, con el paso del tiempo, llegaría a tener la aceptación y la increíble respuesta que los oyentes tienen con el programa. “Cuando comenzamos, dependíamos de la línea fija nada más, no había mensaje de texto o todos los elementos que tenemos ahora para comunicarnos", indicó el locutor.  Más adelante, en 2007, el programa alcanzo un momento de esplendor, ya que los oyentes trataban de comunicarse por mensaje de texto, llamadas y redes sociales, entre otros. Sin duda, para Claramonte, este fue un momento en donde no solamente cambió la manera de comunicarse con el público, sino que, el mismo programa hizo un vuelco, ya que pasaron a ser los propios oyentes, quienes comenzaron a relatar sus historias personales. Esta situación, también llevó a que Zona Negra tenga mayor continuidad entre programa y programa, ya que para Claramonte uno de los secretos del éxito es justamente, que no “cansaron al oyente”, justamente por plantearse programas con un determinado espacio entre uno y otro.

“Nos sorprendió un poco al comienzo, ya que nos llamaban y nos contaban sus historias o en ese momento lo llamaban experiencias paranormales”, recordó.

Además, señaló que, en sus primeros años al aire, hablaban bastante de historias de ovnis, de espantos y apariciones. “Era inimaginable en ese momento, porque los hechos paranormales no están relacionados con espantos, brujería o magia negra, nosotros le dimos un vuelco y paso a ser una producción directa de los oyentes”, añadió. Por este motivo, al momento de tener que comentar de que manera denominarlo, Jorge afirma que Zona Negra se convirtió en “un lugar en donde los oyentes tienen la necesidad de contar sus relatos, sin ser tratados como locos o mitómanos, entre otros adjetivos”. 

Si bien, la realización de este espacio radial tuvo algunas contramarchas que hicieron que sean pocos programas en un año y que, hasta en alguna oportunidad, se piense en no realizarlo. En 2003, se sumó al equipo de trabajo el profesor Maidana, como le dicen sus amigos. “Él me dio una mano en la recolección de historias, ya que tenía varias archivadas. Historias que en algún momento le habían contado a él. Así fue que seguimos trabajando, hasta que en 2007 como dije, el programa hizo un boom”, remarcó Claramonte.

Si bien, el creador de Zona Negra afirma que son innumerables la cantidad de relatos que le llegan, sostuvo que el 80 % de ellos son de Capital, Valle Viejo, Fray Mamerto Esquiú y Capayán. “Las veces que quisimos ir al interior, creo que, por una cuestión de desconfianza o timidez, las personas no se animan a contralas”, aseveró.

El éxito que fue alcanzando poco a poco Zona Negra hizo que en 2009 comiencen a complementar el programa con una revista, que tuvo una amplia aceptación por parte de sus seguidores. “Imprimimos 500, duraron un día, fuimos con otras 500 y se volvieron a acabar, hicimos 500 más y nuevamente se agotaron. La verdad que para nosotros fue increíble”, afirmó Jorge.

También, se publicaron dos libros, el primero en 2008 y el segundo en 2013. Estos recopilan algunas de las historias que se relatan en el programa. Ambos también, tuvieron una gran aceptación por parte del público.

 

Oyentes y relatos

Al momento de elegir las historias que van pasar por el programa, Claramonte afirmó que realizan un minucioso trabajo de entrevistas. “Tenemos más de cien relatos que no vamos a sacar al aire porque cuando estábamos en el proceso de entrevistas, notábamos algunas inconsistencias”, añadió. Es por eso que cada relato es seleccionado y analizado entre los integrantes del equipo de trabajo.

Por otra parte, Claramonte, afirma que le llama la atención la cantidad de oyentes que siguen fervientemente el programa, ya que son personas de todas las edades y clases sociales, que el algún momento de su vida se toparon con alguna situación paranormal.

 

Asignatura pendiente

Si bien el próximo año, Zona Negra, va a cumplir veinte años de su puesta al aire, Claramonte, contó que podría ser el último año que haga el programa, ya que siente la necesidad de darle alguna “vuelta de rosca”. En este sentido, afirmó que, entre sus proyectos, está el poder realizar alguna propuesta audiovisual para este programa.

 

Relato

Allá por 1975, cuando el país estaba en guerra, una mujer cuidaba a su hija, como cualquier madre, pero un día a esa mujer, le robaron a su beba de 18 meses. En un acto de desesperación, angustia y dolor, la mujer se ahorcó en una cabaña. El hecho ocurrió en 1978. Su cuerpo fue encontrado doce meses después, ya que, para todos sus conocidos, esta mujer estaba desaparecida. El nombre de esta mujer era María del Carmen Monterriego, o como la denominaron después, la llorona. La muerte de María, causo dolor, mucho dolor.

Años después en 1990, un hombre de Villa María, llamado Raúl, vio a una mujer de unos 33 años aproximadamente, caminando por las calles, cubierta con un tapado negro y llorando desconsoladamente a las 3.30 de la noche.

Raúl le consultó qué hacía caminando a esas horas de la madrugada. Sin embargo, ella no le respondió y siguió caminando. Raúl, insistió con su pregunta y en ese momento la mujer comenzó a gritar: “Mi hija, mi hija ¿dónde estará mi hija? Te quiero, te amo, vuelve, mi hija, mi hija”.

Posteriormente, la mujer desapareció y, en ese momento, Raúl supo que se trataba de una aparición.

Se dice que la llorona, va noche tras noche por diferentes barrios, en búsqueda de su hija. Solo se la escucha llorar y en muchas ocasiones roba los bebés y, en otras ocasiones los mata.

Este cuento fue tomado como un mito, hasta que en 1997, lograron filmar a la llorona, lo que convirtió este cuento en un relato paranormal.

 

Texto: Noelia Tapia López

Fotos: Ariel Pacheco

 

Destacado o recuadro

 

Integrantes

Jorge Clamonte, conductor, Mario Díaz, lectura de mensajes, Cristian Monjelot Toledo, Mauricio Agüero y el equipo de búsqueda de relatos.

 

           

 

 

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