Ingredientes:
- 4 yemas de huevo
- 60 g de azúcar
- 250 g de leche
- 200 g de crema de leche
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Azúcar para caramelizar
Preparación:
- En primer lugar precalentamos el horno a 180 ºC.
- En un bol batimos enérgicamente las yemas junto con el azúcar, hasta conseguir una textura ligeramente blanca y que doble su volumen.
- Aparte llevar a calentar la leche y la crema de leche con la vainilla hasta que rompa el hervor.
- Apenas rompe hervor se debe apagar el fuego y dejar 15 minutos reposar para que tome el sabor de la vainilla.
- Retirar y volcar lentamente, siempre revolviendo sobre las yemas para evitar que el calor las cocine.
- Una vez terminada esta operación se notará que en la superficie se ha formado espuma.
- Retirarla cuidadosamente con una cuchara del centro hacia los bordes para que la presentación final quede bien.
- Colocamos los recipientes en una fuente de horno y agregamos agua caliente en la fuente hasta la mitad de la altura de los recipientes, para hacer el baño María.
- Llenamos cada uno de los recipientes con la mezcla y horneamos durante 30-40 minutos. Se conoce el punto de cocción cuando los bordes están firmes y el centro algo blando o húmedo. Se nota con facilidad que el centro no tiene la firmeza de los bordes o cuando deja de temblar la preparación.
- Dejamos enfriar en la heladera un mínimo de tres horas, espolvoreamos con azúcar y caramelizamos con ayuda de un soplete.
- Si no tenemos soplete o quemador, una vez añadida el azúcar por la superficie del postre se vaporiza o se rocía ligeramente con un poco de agua y se mete inmediatamente en la parte de abajo del horno, en la parrilla a 220º, lo más cerca posible del grill, con cuidado para que no se queme en exceso. Es cuestión de unos minutos y queda bastante bien. Tengan mucho cuidado al sacarlo.
Esta receta de crème brûlée es muy rápida de preparar y solo requiere de tiempo de horneado, y refrigeración, siendo ideal para dejar hecha de un día para otro.