nota de tapa

The Winston Churchill Sound hace vibrar a los fanáticos de Pink Floyd

Con el objetivo de seguir mejorando musicalmente y poder presentar su show más seguido, “La Winston”, redobla su propuesta en cada presentación que realiza.
domingo, 12 de mayo de 2019 · 04:19

Como toda banda tuvo algún inicio en la secundaria, en donde compartían sus días y amor por la música Gustavo Yurquina y Cristian Ruartes. En aquellos momentos, el primero le había enseñado a tocar el bajo al segundo. Sin obtener ningún fruto de sus intentos por conformar un grupo musical, los dos integrantes más viejos de actual banda que tributa a Pink Floyd, se mudaron a Córdoba en donde residieron varios años, ya que debían cursas sus estudios universitarios. Allí, se juntaron con Juan Pablo Moya y Tomás Balderrama, con quienes se juntaban a tocar temas de bandas internacionales.

Los amigos y compañeros de bandas musicales, compartían su gusto por Pink Floyd pero, Cristian además, era fanático de los Beatles. Sin embargo, al momento de elegir a que banda tributar, se volcaron por los primeros.

Una vez en Córdoba, dando algunos intentos de primeros pasos, comenzaron a tocar temas de la legendaria banda de David Gilmour y Roger Waters. Con el paso del tiempo, los integrantes de este grupo musical se fueron recibiendo y regresando a Catamarca. Salvo Cristian que aún debía hacer su residencia unos años más.

Una vez que Ruartes regresó, se puso en contacto con su viejo amigo y se pusieron a trabajar para conformar lo que posteriormente sería “The Winson Churchill Sound”. En ese momento, solo tenían en claro que realizarían un tributo a Pink Floyd. “Nos encontramos con dos amigos, Nelson Filippín y Marcos Herrera Basualdo. Ellos tenían una banda de los Beatles, pero les copó la idea de hacer temas de Pink Floyd y se sumaron”, comentó Ruartes en diálogo con Revista Express. Fue así que finales de 2010, se realizó el primer ensayo de La Winston con sus primeros miembros.

En esos momentos, los chicos se juntaban en la casa de Nelson –el baterista- a ensayar. “Él tenía un gato que era igual al de la película cementerio de animales. Y, siempre estaba ahí jodiendo mientras nosotros tocábamos. Me acuerdo que el gato de la película se llamaba Churchill, por Winston Churchill y nosotros jodíamos con eso”, aseveró Cristian. Entonces, Gustavo incitaba al resto de los integrantes para buscar una alternativa para el nombre de la banda. “Me acuerdo que el gato tenía un maullido que no era normal, era un poco ronco. Fue así que nació el nombre del grupo The Winston Churchill Sound”, relataron los únicos integrantes que forman la parte del grupo desde su inicio.

“Muchas veces nos criticaron por el nombre de la banda, creo que pensaron que era un homenaje a Winston Churchill, pero la historia fue esa y nada tiene que ver el personaje que todos conocen”, indicó Adrián Núñez, el cantante del grupo.

Así comenzaron a tocar y a ensayar. Al poquito tiempo, se sumó Juan Cruz Domínguez, quien tocaba las teclas y estuvo durante un bien tiempo en la banda. “Por aquel entonces, la voz del grupo era Marcos, que fue el primero en irse del grupo y ahí nos quedamos con una cantante mujer que era Romina Riol, quien hasta entonces hacía los coros”, explicó Cristian.

“Una vez que comenzamos a tomar forma y sonábamos parecido a lo que hacemos ahora, nos dimos cuenta de que nos faltaban algunos condimentos, fue así que sumamos a Romina Riol en los coros, quien después se convirtió en la voz del grupo”, añadió Cristian. Previo a eso, el grupo tocó una vez en público y, allí aparecen otro de los integrantes. “Nos presentaron ese día a ‘Fatiga”, Juan Pablo Ferreyra, quien nos fue a ver y se sumó en el saxo”, dijo Yurquina.

Con una mujer como voz principal, el grupo siguió tocando y ensayando periódicamente, hasta que un día “Fatiga”, a quien caracterizan por ser callado, mencionó que podría tocar la viola además del saxo. Fue así, que comenzó a tocar ambos instrumentos. También, se había sumado el hermano de Romina Riol, quien tocaba otra viola.

Hasta ahí, La Winston seguía tocando y realizando algunas presentaciones, hasta que Romina y su hermano deciden dejar la banda. Fue entonces, cuando la llaman a Lela Folquer para que se incorpore en el grupo. En ese entonces, fue cuando Nelson –el baterista y dueño del gato- decide “colgar los botines” pero, deja como reemplazo a su primo Abel. “Yo antes tocaba con otra banda, pero me gustaba mucho Pink Floyd y conocía los temas. Una vez le pedí a Nelson, que es mi primo, ir a los ensayos para escucharlos, me gustaba lo que hacían y me sumé”, comentó Abel Fernández a RE.

Desde entonces, el grupo trasladó sus ensayos a la casa del nuevo baterista. Sin embargo, Lela se va del grupo, ya que se muda a Jujuy con su pareja. Además, se va también del grupo Juan Cruz. De esta manera, la banda quedó colgada un año hasta que consiguen un nuevo vocalista. En este caso, la incorporación fue de Adrián Núñez, quien al comienzo no quería sumarse, ya que se encontraba en otro proyecto musical, pero, gracias al esfuerzo y la insistencia de “Abelo” dio el sí a La Winston.

De esta manera, a inicios de 2013, la banda realiza sus primeros ensayos. Con la incorporación de “Yoli”, la corista del grupo.

 

Aprender a volar

“Ya en 2013, logramos darle una muy buena continuidad a lo que hacíamos en los ensayos, nos presentamos en Córdoba y aquí. Fuimos madurando”, agregó Abel.

Al inicio, los chicos reconocen que sintieron una mayor valoración de lo que realizaban en Córdoba. Sin embargo, no se dieron por vencidos y siguieron ensayando y mejorando día a día. “Yo creo que actualmente podemos atribuirnos lo que estamos haciendo musicalmente pero no la convocatoria, porque eso es de Pink Floyd, es su música”, agregó Fernández.

Lo que no pudieron dejar de reconocer, es que a medida que La Winston mejoraba, el público comenzaba a generar más credibilidad a lo que hacían. Hechos que fueron demostrado con la concurrencia de la gente a las distintas presentaciones que fueron realizando.

“La primera vez que llenamos el Girardi, nos explotaban los teléfonos de amigos que querían entrar y ya no había lugares”, expresó Ruartes.

 

Sigue brillando diamante loco

Si bien, con su última presentación en el Cine Teatro Catamarca, La Winston logró su mejor momento musical, acompañado de un gran despliegue escenográfico, no deja de buscar crecer a diario. “Queremos poder seguir creciendo, poder mejorar cada día, poder tocar más seguido”, dijo Yurquina. Núñez por su parte, anheló poder tocar The Wall, con todo el despliegue y producción que significa hacerlo.

Son innumerables los anhelos de este grupo, que logró el respeto y la admiración de sus seguidores, fruto del trabajo y la dedicación constante. Por lo que indudablemente, conseguirán una a una cada meta planteada.

 

Texto: Noelia Tapia López

Fotos: Catamarca Rockera

 

 

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