sociedad

Gloriosa Promoción 1969: “El sentido de la amistad”

Egresados de la Escuela Nacional de Comercio “Jorge Newbery” celebran sus Bodas de Oro.
domingo, 8 de diciembre de 2019 · 02:00

Corría el año 1969 y un grupo de 76 jóvenes, llenos de vida, de deseos, de esperanzas, egresaban con el título de Peritos Mercantiles Nacionales, de la Escuela Nacional de Comercio “Jorge Newbery”, de los turnos vespertino y nocturno. Se vivió en una etapa sin precedentes: tuvimos el privilegio de vivir en una etapa sin igual, vimos el comienzo de la era de la televisión, fuimos testigos de la llegada del hombre a la luna, de los primeros pasos de la exploración espacial, ya estábamos aquí cuando apareció la píldora anticonceptiva, la correspondiente revolución sexual y social, que produjo que las mujeres eran capaces de planificar sus familias.

Hemos sido testigos de increíbles avances de la medicina y la ciencia, y últimamente estamos viviendo y disfrutando de la era tecnológica, con internet y la revolución total de los medios de comunicación social y de las comunicaciones electrónicas que hicieron que desaparezcan las distancias; gracias a ello pudimos comunicarnos con los queridos compañeros, como Gustavo Brunello, residente en Canadá, con Ricardo Factor, que vive en Israel, con Mary Ledesma, desde Suiza, como también con otros compañeros que residen en Buenos Aires, Córdoba, Rio Negro, Neuquén y Tucumán.

Somos una suerte de puente de cómo eran las cosas en el pasado y cómo son ahora y esto nos coloca en una situación única para ser capaces de compartir con las generaciones jóvenes, nuestras experiencias de vida, el conocimiento y la sabiduría que hemos acumulado durante estos 50 años, para que nada de esto se pierda.

La celebración de este reencuentro fue tan especial, medio siglo después de despedirnos de estas aulas rumbo a la vida, que fue como el primer día. En ese momento de nuestra graduación de la escuela secundaria, ni por casualidad pensamos que 50 años después nos reuniríamos en este mismo lugar para celebrar las Bodas de Oro.

Para ninguno de nosotros los años pasados fueron en vano, todos hemos llevado y exhibido con orgullo el distinguido sello de provenir de esta querida Escuela de Comercio “Jorge Newbery”, que casualmente en esta semana cumple 71 años de su creación.

Estamos aquí para celebrar nuestra historia común, sabiendo que en los últimos 50 años, nuestras decisiones, creencias, talentos y personalidades fueron moldeados pincelados e impactados por los valores aprendidos y aprehendidos, por nuestras experiencias e interacciones con nuestros profesores y compañeros. Estas influencias nos convirtieron en que somos hoy, y aquellos que decidieron asistir a esta reunión están aquí para honrar y reconocer la importancia que esos años han tenido en nuestras vidas.

Muchos de los afortunados concluyeron una carrera universitaria, algunos más de una, y se distinguieron en cada una de las que eligieron, es decir abrazamos una vida intelectual, de docencia, distinguiéndonos como hombres y mujeres de bien, ya que esta Escuela nos brindó los instrumentos necesarios para cumplir correctamente con el deber.

La escuela era nuestro segundo hogar: un espacio cómodo, donde pudimos ser nosotros mismos, en compañía de otros jóvenes como nosotros y absorbimos como esponjas toda la información que directa o indirectamente se nos presentó. Aquí nos acompañan algunas de nuestras docentes y celadoras, también faltan algunos de nuestros compañeros porque se han anticipado en el regreso definitivo o porque los aqueja algún mal propio de nuestra edad, pero todos ellos están con nosotros en el recuerdo emocionado y en la solemnidad de este momento.

Esta Gloriosa Promoción somos un grupo de personas que ha dejado una huella en el mundo, porque hemos creado un muy fuerte y preciado vínculo llamado amistad. Tenemos una relación tan especial que no importa cuántos años o décadas dejamos de vernos para que en el momento en que hacemos contacto o nos reunimos, es como si estuviéramos de vuelta en la escuela y la alegría y camaradería están siempre ahí.

Además, hay muchos amigos íntimos de toda la vida en el grupo y esta relación es una fuente de felicidad, de buenos tiempos juntos, de compañerismo, de empatía, de consuelo y hasta de consejo.

 

¿Pero qué es exactamente el significado de la palabra amistad?

Tiene diferentes acepciones, como “consiste en estar siempre ahí”, “la amistad es incondicional”, “es comprensión y compasión” o “puede ser un hábito muy inteligente”. Entre estas definiciones, la amistad tiene diferentes significados para distintas personas pero, en todos los casos, llena de placer el corazón y hace sentir esa conexión que como en nuestro caso después de 50 años, entre nosotros, somos capaces de empatizar con el dolor y las alegrías de cada uno.

Somos como un árbol frondoso y lleno de vida que ha germinado de la semilla del destino, que nos colocó en la misma escuela y que creció nutrido durante muchos años por el tiempo que pasamos juntos, por nuestras experiencias comunes y por el amor que sin duda existe dentro de nuestro grupo. Prueba de ello son los 49 años de amor de Estrella y Ernesto y los 45 años de Sara Inés y Carlos Marcelo, que nacieron aquí en este solar.

Por ello cada uno de nosotros representa una hoja que contribuye a la belleza y a la vida de este árbol, que por ahora es sólido e indestructible y aunque alguna de sus hojas hayan caído, aún continúan fertilizando el suelo en el que este árbol crece y se yergue como testimonio de la unión de esta promoción.

No debemos morir con este caudal de música dentro de nosotros, porque nuestras palabras, nuestros consejos y nuestros conocimientos pueden ser lo que alguien necesite para seguir adelante, para conseguir un avance en su vida o, simplemente, para sentirse humano.

Mientras todavía tengamos la corriente de vida que fluye en nosotros mantengámonos a la altura del reto que se nos presenta por los tiempos que estamos viviendo. Hagamos todo lo que podamos con los que tengamos, en el tiempo del que dispongamos y en el lugar donde nos encontremos. Así reza en la placa que se descubrió en el patio principal, con el siguiente texto:

“Regresamos a ti porque seguimos unidos por poderosos e invisibles vínculos, con huellas que el tiempo no logró borrar”.

 

Texto: Colaboración de Maryta Nieto