Domingo. Afuera el cielo nublado anticipaba la lluvia tan esperada. Sin embargo, el descenso de la temperatura y las primeras gotas no detuvieron a los catamarqueños de llegar al Predio Ferial para ser partícipes del 1er. Festival de la Cultura Japonesa “Minna no Bon Odori”.
“Minna no” significa “de todos” en español; mientras que el “Bon Odori” es un festival de danza tradicional japonés, durante el cual se da la bienvenida a las almas de los ancestros. La gente se reúne alrededor de una torre con tambores taiko y baila al compás de la música tradicional. Según las costumbres, la celebración debe ser por la noche ya que se cree que las almas de los antepasados regresan durante esas horas.
De este modo, la traducción del nombre del festival es “Bon Odori de todos”, y esto es porque además de celebrar la cultura japonesa, en la ocasión también participaron representantes de otras colectividades de inmigrantes radicadas en Catamarca como la italiana, española, sirio libanesa, boliviana, entre otras.
Tradición, danzas e entretenimiento
El festival comenzó a las 15 con el “Wakamono no Jikan” (El tiempo de los jóvenes), en el que grupos de adolescentes mostraron su talento a través de un concurso de Baile K-Pop. Así, el pop coreano –parte de la “Ola Hallyu” que causa furor en la actualidad– vibró en el pabellón del Predio Ferial mientras los jóvenes fueron copando el escenario.
Posteriormente, fue el turno del Concurso de Cosplay clasificatorio para ganar un lugar en la final que se realizará en el Jardín Japonés de Buenos Aires, el cual tiene como premio mayor un viaje a Japón. Procedentes de Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca los cosplayers asombraron a los presentes con sus detallados trajes y representaciones de personajes del cómic, cine, animé, manga y videojuegos.
Luego, a partir de las 18, comenzó el “Minna no Jikan” (El tiempo de todos), en el que se pudo disfrutar de las expresiones artísticas de todas las comunidades participantes. Taiko (tambores japoneses), Flamenco, Tarantela, Danzas Árabes, Folklore, entre otras danzas, coparon el escenario mayor con su música y vestimenta tradicional; mientras más tarde fue el turno de las artes marciales con una exhibición de Judo y Karate.
Pasadas las 20 hs llegó el “Joo no Jikan” (El tiempo de la reina), donde tuvo lugar la elección de la Reina Provincial del Inmigrante, un colorido desfile de Kimonos, y el sorteo de premios del Bono Contribución.
Finalmente, después de las 22, comenzó el “Minna no Bon Odori” (El Bon Odori de todos), donde integrantes de las comunidades japonesas participantes reflejaron el Odori –baile típico–, danzando alrededor de la torre coronada por los tambores japoneses. En la oportunidad, también se sumaron familias, adultos, jóvenes y niños que, bailando al ritmo del taiko, fueron parte de un cierre único.
Para todos los gustos
El evento contó con un sector destinado a la gastronomía japonesa, donde se pudo degustar platillos como Sushi, Tempura, Yakitori (brochetas de pollo con salsa agridulce), Harumaki (una especie de empanada de carne y verdura), Karaage, entre otros. También tuvieron un espacio la comida de las principales comunidades inmigrantes de la provincia, como la sirio libanesa, boliviana, etc.
En el sector comercial hubo stands de venta de merchandising de bandas de K-Pop, animé, cómic, y otros personajes; bonsáis; papeles e insumos para Origami; golosinas, bebidas y comida coreana; dibujos de manga; entre otros productos de la cultura asiática.
Para los fanáticos de los juegos hubo un sector dedicado a los videojuegos tradicionales y de realidad virtual, y un mini escenario, donde los jóvenes bailaron al ritmo del pop coreano.
Con una gran asistencia de público a pesar de la lluvia, el 1er. Festival de la Cultura Japonesa dejó una interesante experiencia para todos los que asistieron, y sembró la semilla para que esta propuesta orientada para toda la familia, atractiva y diferente, se vuelva a repetir el próximo año.