miércoles 1 de abril de 2026
Nota de tapa

“Japón en Catamarca”: Símbolo de intercambio y amistad intercultural

El golpe de los tambores japoneses retumbaron en los salones del Predio Ferial, las geishas deslumbraron con su vestimenta tradicional y los aromas de la cocina oriental tentaron a los visitantes.

Por Redacción El Ancasti

Durante los primeros días de junio Japón y sus diversas expresiones culturales coparon el Predio Ferial Catamarca, cautivando a catamarqueños y turistas que, a pesar del frío otoñal, se acercaron y aprovecharon una oportunidad única para conocer una cultura tan diferente a la nuestra.


Exposiciones y talleres de Ikebana, Origami, pintura japonesa y Bonsái, así como disertaciones sobre tecnología, literatura, proyecciones de manga, desfile de cosplay y arte culinario japonés fueron algunas de las propuestas de “Japón en Catamarca”, que, combinadas con espectáculos de danzas, artes marciales, y los llamativos shows de tambores y flautas japonesas, fueron el epicentro de una movida cultural que acercó el espíritu de las lejanas tierras niponas a nuestro San Fernando del Valle de Catamarca.

 

Cruzada cultural


“Japón en…” es una iniciativa impulsada por la Fundación Cultural Argentino Japonesa, administradora del famoso Jardín Japonés, ubicado en pleno corazón de la ciudad de Buenos Aires, y el más grande fuera de Japón.


De este modo, organizado por la Fundación y la Municipalidad de la Capital se concretó “Japón en Catamarca”, la edición N° 23 de esta iniciativa que ya recorrió varias provincias y que se realiza en el marco del 120° Aniversario de amistad entre Argentina y Japón. 


Así, el evento reúne a diversas asociaciones culturales de la colectividad japonesa, quienes difunden y enseñan su arte en cada lugar que visitan. En el caso de nuestra ciudad, llegaron más de 240 artistas de Buenos Aires, Córdoba y otras provincias, la mayoría perteneciente a la segunda y tercera generación de japoneses nacidos en nuestro país. 


En la oportunidad, hubo cientos de obras en exposición de distintas disciplinas artísticas (Bonsái, Ikebana, pinturas japonesas, etc.) que en sus lugares de origen debieron ser embaladas con una semana de anticipación para arribar a nuestra provincia en perfecto estado.

 

Su impulsor


Kazunori Kosaka es oriundo de Aomori, ciudad ubicada al norte de Honshu (isla principal de Japón), y desde el año 2000 es presidente de la Fundación Cultural Argentino Japonesa e impulsor de “Japón en…”; y en una distendida entrevista con Revista Express explicó cómo nació la propuesta: “Yo vine a la Argentina en 1955, a los 6 años, y desde muy joven viví en la colectividad japonesa y con el acogimiento de los argentinos. Por eso siempre dije que hay que agradecer a la Argentina todo lo que hacen por nosotros, y por otro lado, transferir alguna disciplina japonesa que sea positiva para el país, sobre todo lo que refleja el respeto al prójimo”, y agregó: “Por eso decidimos salir del Jardín Japonés, que es nuestra sede, ya que no todos los argentinos pueden ir a Buenos Aires, para acercar las costumbres y disciplinas de Japón a las distintas partes de la Argentina”.


De esa manera, esta cruzada cultural ya visitó provincias como Mendoza, San Luis, Misiones, Formosa, Córdoba, Santa Fe, y ciudades como La Plata, Rosario, Puerto Madryn, Bahía Blanca, diferentes partidos de la provincia de Buenos Aires; y hasta llegó a Montevideo, Uruguay.

 

Símbolo de eternidad


Además de la colmada agenda de seminarios, exposiciones y espectáculos que trajo “Japón en Catamarca”, también se construyó e inauguró un símbolo de la arquitectura japonesa en pleno parque Adán Quiroga.


Se trata de un “Torii”, un arco tradicional de la cultura nipona que tiene un significado muy especial. En este sentido, Kosaka contó que “el Torii es el portal de entrada a los templos sintoístas y ahí se posa el Ave Fénix, que siempre resurge de las cenizas y nunca muere. Así que es un símbolo de lo eterno en Catamarca”.


Y en este sentido, adelantó que para completar el espíritu del Torii “vamos a agregarle algunas cosas para mejorarlo porque está en un lugar muy lindo”,  aclarando al mismo tiempo que esto será una sorpresa para los catamarqueños.


De este modo, la inauguración del Torii estuvo encabezada por el embajador de Japón en Argentina, Noriteru Fukushima, que visitó nuestra provincia especialmente por el evento; la gobernadora Lucía Corpacci; el intendente de la ciudad Raúl Jalil; el secretario de Cultura y Deporte de la ciudad Luis Maubecín; y Felisa Metoruma de Sakata, directora general de “Japón en Catamarca”.


  
Lo mejor de ambas naciones


Si podría tomar lo mejor de la cultura japonesa y de la argentina ¿qué sería? y Kosaka, como un libro repleto de historias para contar, responde con una anécdota: “Tengo 63 años de argentino, de los cuales cerca de 40 años trabajé en una empresa japonesa por lo que viajaba mucho a Japón para traer tecnología a la Argentina. Y ahí mis parientes me preguntaban ¿por qué no volvés a Japón? y yo les decía: No vuelvo a Japón porque es donde viven los diablos mientras que en Argentina vive la gente, y todos me decían ¿por qué? –recuerda entre risas y agrega–. El mundo japonés es un mundo muy frío desde el punto de vista argentino, y yo como ‘casi argentino’ tengo muchos amigos. En Argentina la parte humana y social es muy cálida y eso me gusta de este país, mientras que del Japón destaco el respeto al otro”.


Y consultado sobre lo que le gustó de Catamarca (es su segunda visita a nuestra provincia) respondió convencido: “¡Los catamarqueños, por supuesto!”. 

Con una delegación de aproximadamente 300 personas entre artistas, invitados y organizadores “Japón en Catamarca” no sólo fue un evento convocante que movilizó el Predio Ferial como previa a la Fiesta del Poncho, sino que acercó el espíritu de la cultura japonesa a nuestras tierras, sellando un lazo de amistad e intercambio entre naciones.


Jardín Japonés 


El Jardín Japonés se construyó con el aporte y esfuerzo de la Colectividad Japonesa en el año 1967, como testimonio de la primera visita a la Argentina de un integrante de la Familia Imperial Japonesa: el Príncipe Heredero Akihito y la Princesa Michiko. Este Jardín es un emblema representativo de la relación entre Argentina y Japón, donado por la colectividad a través de la Embajada de Japón en la Argentina a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.
El año pasado el Jardín cumplió 50 años y el presidente de la Fundación comentó que desde su creación pasó por mucho cambios: “Hoy el Jardín tiene casi tres hectáreas y en estos últimos diez años lo hemos modificado mucho. Viendo el gusto de los argentinos hemos adaptado el paisaje japonés, agregando colores y flores”, y añadió, “por año nos visitan más o menos 500 mil personas, y allí mostramos las distintas expresiones de la cultura japonesa, donde el centro es el respeto al prójimo”. 

 

Inversiones y educación


El embajador de Japón, Noriteru Fukushima, visitó la provincia junto a los CEOS de Mitsubishi Argentina, Kentaro Ichino, y de NEC, Yasushi Tanabe, quienes mostraron interés en realizar inversiones en la provincia. El gigante automotriz está interesado en proyectos de extracción de litio para la fabricación de baterías y la exportación de energía fotovoltaica, mientras que NEC pretende contribuir a mejorar los sistemas de comunicación y vigilancia urbana.
En tanto, desde el ámbito educativo, Akihiko Yahata, coordinador de la Universidad Japonesa de Tsukuba, visitó al rector de la UNCA, Flavio Fama, para invitar a la casa de altos estudios catamarqueña a formalizar lazos que permitan el intercambio de estudiantes entre ambos centros educativos.

 

De Japón a Catamarca


Las expresiones culturales niponas que se pudieron disfrutar y conocer en el evento fueron: Ikebana (arte del arreglo floral); Bonsái (arte del cultivo en bandeja); Origami (arte del plegado de papel); Kirie (arte del papel); Cerámica y laca (artes del fuego); Bunka Shishu (arte del bordado japonés); Kimono (vestimenta tradicional); Haiku (arte literario); Shodo (arte de la caligrafía japonesa); Sumie (Pintura a la tinta aguada); Judo y Karate (artes marciales); Nihon Buyou (Danza japonesa); Reiki; Reflexología Podal; Manga y Animé; Washi Ningyo (Muñecas de papel japonés); Uta (Canto japonés); Taiko (Instrumentos de percusión japoneses); Nihon Ryori (Gastronomía japonesa); entre otros. 

Lidia Coria
 

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