En los últimos tiempos la palabra microblading se ha escuchado en diferentes ámbitos y sobre todo en el mundo de la estética y la salud. Este novedoso tratamiento de repoblación de cejas ha permitido a muchas personas, que por diversos motivos sufrían de alopecia en la zona, vuelvan a mostrar con naturalidad y sin temor su rostro. También, simplemente aquellas, que buscan intensificar el color de las cejas o definirlas de manera precisa han hecho uso de esta simple técnica que tiene sus orígenes en Japón.
Se trata de un tratamiento de belleza mediante una técnica de maquillaje semipermante. Consiste en hacer el relleno de la ceja entera para lograr el volumen justo de vellos y definirlas de manera perfecta enmarcando la mirada. Con la práctica es posible dibujar pelos muy finos brindando una mayor naturalidad.
Para llevar adelante el procedimiento se utiliza una herramienta llamada Tebori. Es una micro-navaja formada por agujas, con la que se implanta el pigmento en la epidermis (capa más superficial de la piel) con pequeñas incisiones. De esta manera, se realiza el trazado pelo por pelo, dibujando la ceja, logrando un acabado mucho más natural. Si el trabajo está bien efectuado, las incisiones pigmentadas simulan ser vellos muy finos que se mezclan con el pelo natural de la ceja. Cabe aclarar que, el microblading, sólo es utilizado en cejas, no es recomendable en zonas de mucosas o cerca de ellas (labios y ojos), porque el tipo de piel en dichas áreas es mucho más frágil.
Al iniciar el proceso se prepara la piel, realizando una limpieza y desinfección de la zona a tratar. Posteriormente, el profesional debe tomar unas medidas y diseñar las cejas, teniendo especial cuidado en las dimensiones de cada rostro en particular. Seguidamente, se coloca una anestesia tópica, por lo que el paciente apenas sentirá unas molestias durante la implantación del pigmento.
El tiempo de realización del trabajo de microblading es de una hora a una hora y media, ya que es una técnica sencilla y rápida. No obstante, requiere de una alta precisión al momento de la ejecución que depende exclusivamente de la mano y experiencia del profesional a cargo. Además de tener todos los cuidados necesarios para no dañar la piel y las cejas. Como también, asegurarse que los materiales que se utilicen sean desechables y estén esterilizados.
Una vez finalizado, el microblading tiene un tiempo de durabilidad que oscila entre un año a un año y medio. Por supuesto, dicho lapso de tiempo se modifica en cada paciente según sus cuidados personales y su tipo de piel. También influyen otros factores como la calidad de los materiales y la técnica del profesional.
Es importante saber que los pigmentos que se utilizan en microblading son de origen vegetal 100 %, no contienen plomo ni oxido de hierro. Tampoco se trabaja con tinta china, ya que esta puede modificar su color con el paso del tiempo.
Al respecto, es necesario aclarar que microblading no se trata de un tatuaje, ni de micropigmetación de cejas. Estas son otras técnicas más invasivas en la piel, que tienen otro tiempo de duración y se trabajan con herramientas y tintas diferentes.
El tratamiento está indicado tanto para hombres como para mujeres, que simplemente quieren lucir unas cejas mucho más armónicas en color y forma con un acabado natural. Del mismo modo, para pacientes que por diversas razones tienen las cejas despobladas, ya sea porque sufren de alopecia, problemas hormonales, estrés y cicatrices.
A la vez, se debe tener en cuenta que la edad y el tono de piel no son impedimentos a la hora de mostrar unas cejas perfectas mediante la técnica de microblading.
Texto: Colaboración de Andrea Corzo. Lic. en Kinesiologia y Fisioterapia, Especialista en Dermoestetica y Osteopatia. Directora General del Instituto Privado Salud y Belleza - Maipú 167- Te:l 4433464. Cel :3834- 239788