Errores comunes en el camino a los sueños
Muchas personas que persiguen un sueño fracasan antes de llegar a la meta porque, aun sin darse cuenta, cometen algunos de estos errores:
• Cierran círculos y se aíslan Cuando les delegan una tarea, en lugar de abrirse y sumar más gente, se cierran e intentan hacerlo todo solos. Por lo general, quien se comporta de este modo tiene miedo de que alguien le quite su lugar o “le haga sombra”. Muchas empresas que tienen esta forma de funcionar están desapareciendo porque hoy en día, en el mundo que vivimos, para lograr un objetivo es necesario contar con un equipo de trabajo. No es época de “llaneros solitarios” sino de grandes equipos cuyos miembros se apoyan unos a otros. Si vos cerrás los círculos y no permitís que ingrese nadie más, no serás capaz de soltar tu potencial interior porque estarás bloqueando la “ley de la multiplicación”. En cualquier actividad de equipo, si todos piensan y actúan en beneficio de un objetivo general, todos ganan.
• Delegan y jamás supervisan la tarea Hay gente muy ocupada que delega tareas en otras personas pero nunca se toma el tiempo de supervisarlas. ¡No podemos delegar algo y olvidarnos! Aunque delegues una actividad, seguís siendo el responsable de que ésta se lleve a cabo de manera efectiva. Los exitosos supervisan todo, no dejan nada librado al azar.
• Van detrás del reconocimiento Hay personas que, en cada cosa que hacen, están esperando que los reconozcan, que los feliciten, que les agradezcan. En el fondo, buscan la atención que sus padres no les dieron. Entonces se mueven por reconocimiento y, cuando no lo obtienen, se frustran. Si sos motivado únicamente cuando te reconocen, tu estima dependerá de lo que los demás hagan. En cambio, cuando aprendés a reconocerte a vos mismo, sos libre de la gente y de su opinión y eso es lo mejor que te puede pasar.
• Se inmiscuyen en la vida de los otros Muchos viven pendientes de los demás. Y toda esa energía que gastan no pueden usarla para liberar su propio potencial. Por lo general, todo lo que le hacemos a otro luego lo recibimos. Es decir, que si te inmiscuís en vidas ajenas, otros lo harán con tu vida. Si juzgás a los demás, otros te juzgarán a vos. Nunca deberíamos perder tiempo en lo que hacen o dejan de hacer quienes están a nuestro alrededor pues cada ser humano es 100% responsable de sus decisiones y acciones en la vida, con aciertos y errores incluidos.
• Se involucran con la gente incorrecta Si queremos alcanzar el éxito, necesitamos alejarnos de la gente que no suma sino que resta en nuestra vida. Esto incluye a los chismosos, los negativos, los críticos… y la lista podría continuar. Podemos relacionarnos con todos, pero nuestro círculo íntimo solo debería incluir a aquellos que potencien nuestras fortalezas y añadan valor a nuestra vida.
Priorizá siempre tus sueños e invertí tiempo y fuerzas en las cosas de verdad trascendentes que te llevarán a la cima.