jueves 2 de abril de 2026
NOTA DE TAPA

Al servicio de la justicia

Por Redacción El Ancasti

A finales de noviembre del   año pasado, Miguel Ángel   Contreras asumió -concurso   mediante- como juez federal de la provincia   de Catamarca. Dado que es, por   el momento, el único magistrado en   esta materia, tiene a su cargo varios   fueros. Con una agenda laboral amplia,   también se hace tiempo para   disfrutar de sus pequeños grandes   placeres cotidianos y de una charla   con Revista Express.  

En una entrevista, dio detalles   sobre las características del Juzgado   que tiene a su cargo, con toda   la responsabilidad que ello implica.   Actualmente, bajo su órbita se encuentran   los fueros penal, civil, comercial,   laboral, contencioso administrativo,   electoral, ejecución fiscal   y de menores (con relación a delitos   federales). Para el magistrado, el   Juzgado Federal catamarqueño es   “atípico” en su conformación, dado   que tiene competencia universal, por   lo que también merece una respuesta   transformadora que se identifique   con esa característica. “Actualmente,   escuchamos palabras, conceptos e   ideas sobre una reforma judicial que   incluye a los tribunales típicamente   constituidos pero que no se da una   respuesta acabada o al menos no   escuché cómo tendría que ser una   reforma para que un tribunal multifuero   como el nuestro pueda dar una   respuesta acabada a toda la provincia   de Catamarca porque es el único   tribunal federal que existe en nuestra   jurisdicción”, advirtió.  

Al margen de estas reformas que   son esperadas y serán bienvenidas,   aclaró, se pone énfasis en una gestión   interna basada pragmáticamente   en decisiones con la interrelación   de las partes, a fin de tratar concretar   audiencias de conciliación,   de atender los casos puntuales, de   frenar el posible litigio prolongado a   futuro, tomando un expediente testigo   y resolverlo por si más adelante si   ese mismo planteo se repite en otra   situación. A la vez, se trata de ser eficaz   en la economía de casos procesales   y sobre todo concientizándose que   a veces no importan tanto el cómo en   la medida que se den oportunidades   para que la gente se defienda sino   el objetivo final: dar una respuesta   pronto y adecuada a cada uno de los   conflictos que se presentan.  

RE: ¿A qué se llama delito federal?  

“El delito federal abarca todo lo   que tenga un delito nacional. Entendemos   en todo lo que esté relacionado   con organismos públicos de carácter   nacional como la Universidad   Nacional, Ministerio de Trabajo de la   Nación o Banco Nación, los delitos   que se puedan generar ahí y los conflictos   de cualquier naturaleza que   se puedan generar como en el ámbito   civil o contencioso administrativo.   La competencia federal es de excepción;   en un principio, interviene la   Justicia Provincial y luego cuando se   trata de materia nacional, empieza a   entender la Justicia Federal. A veces   no es fácil de discernir y de plantean   cuestiones de competencia para determinar;   eso suele llevar a conflictos   y a la elongación de estos. En lo   particular tratamos de entender para   que no haya mayores conflictos.   Tratamos de avizorar que no genere   un conflicto de competencias porque   alarga el proceso”.  

RE: ¿En qué casos está más abocado?  

“Los casos más numerosos en estos   momentos son las ejecuciones   fiscales que están relacionado con la   reparación histórica previsional. Se   firman centenares por día. Aún hay   que mejorar el sistema, tanto desde   el Juzgado como desde ANSES   pero se avanzó muchísimo con la   firma digital. Con el tiempo, va a ir   desapareciendo la conflictividad en   ese campo. Lo mismo ocurre con las   ejecuciones fiscales que son aquellas   vinculadas con AFIP, Banco Nación   y el Ministerio de Trabajo de la Nación.   AFIP se lleva el 80 % de estos   casos y por semana ingresan centenares   de casos”.  

RE: ¿Hay un trabajo coordinado   con la Provincia?  

“Con la Provincia existe un trabajo   coordinado, básicamente, con los   delitos federales. La Provincia colabora   con relación a hechos de narcotráfico.   Básicamente, en el orden del   80 %, nuestro trabajo está coordinado   con la Dirección de Drogas Peligrosas   de la Policía de la Provincia,   lo cual demuestra la buena coordinación,   predisposición y la colaboración   recíproca que existen entre las fuerzas   federales y provinciales en este   sentido. Esa ‘buena onda’ entre las   fuerzas nos permite avanzar y esclarecer   varios episodios con relación al   narcotráfico”.  

CHICOS EN CONFLICTO  

En tiempos actuales, en los que el   consumo problemático de determinadas   sustancias entre adolescentes   es una realidad que merece compromiso   social, más aún para poner foco   en la prevención y en la concientización,   el magistrado remarcó que si   bien el Juzgado Federal no tiene un   trabajo relacionado con planificar la   prevención o el control, la prevención   depende de las políticas que la Provincia   en materia de seguridad pueda   implementar.  

En ocasiones, hubo casos de chicos   involucrados con la tenencia de   estupefacientes. “Lo que sí hacemos   es darles a estos chicos implicados un   tratamiento especial. No está reglado   pero en lo personal me involucro,   veo de quién se trata. Me pongo a   charlar con ellos para ver porqué cayeron   en esas circunstancias penosas   y tratar de darles una nueva oportunidad,   más aún cuando se trata de   chicos que recién cayeron en esta   cuestión. Se les da una nueva oportunidad,   haciéndoles ver cuáles son las   consecuencias de todos estos episodios   que son tan nocivos en la vida de   ellos y de sus familiares. Una cosa es   cuando los chicos están involucrados   en los hechos delictivos pero a la familia   le pesa toda esta circunstancia.   Ellos siempre están en un segmento   de discusión de cómo hacemos con   la edad, con la punibilidad cuando   en realidad se trata de ver el caso   concreto, sean personas mayores o   menores de edad. Hay personas mayores   que ni saben lo que están haciendo.   En estas cuestiones también   deben primar la sensatez, el sentido   común y las máximas experiencias   para tratar cada caso particular. No   se trata del castigo por el castigo   mismo. Permanentemente estoy revisando   los casos que tienen a chicos   jóvenes (de entre 18 a 20 años), que   dieron sus primeros pasos delictivos.   Personalmente, estoy involucrado”,   comento.  

RESPONSABILIDAD  

Con un análisis crítico sobre la lupa   que suele estar sobre magistrados   y funcionarios judiciales, Contreras   consideró que se suele dejar en el   Poder Judicial, como si estuviera en   sus manos, la corrección de ciertos   desvíos institucionales o delictivos.   “Muchas veces me preguntan cómo   va la lucha contra el narcotráfico o   cómo va la lucha contra la corrupción.   En realidad, nosotros trabajamos   en una etapa posterior y no está   en nuestras manos acabar con el narcotráfico;   esa no es nuestra función.   Para eso están los organismos de   seguridad y las políticas que utilicen.   Sí está en nuestras manos castigar   al narcotraficante. Lo mismo ocurre   con la corrupción existente y los hechos   resonantes; se cree que todo lo   que ocurra o no ocurra es como si   fuera una permisibilidad que parte o   debería ser controlada por el Poder   Judicial. Como con el narcotráfico,   nuestra función es tratar de castigar   al corrupto. Esa es nuestra función   primordial”, indicó.  

Al mismo tiempo, comentó que   también se suele criticar al Poder   Judicial cuando hablan del ‘partido   judicial’. El magistrado sostuvo que   cada quien tiene su propia ideología   política •sino seríamos una cosa y no   personas pero nuestras decisiones, si   hablamos de corrupción, seguramente   tanto la concesión de la libertad o   el encarcelamiento de una persona   acusada por estos delitos va a tener   una repercusión política. Los que   pertenecemos al Poder Judicial pareciera   que de cierto modo estamos   en el limbo de todos estos problemas   porque si se habla del despotismo   del Poder Legislativo o del Ejecutivo,   siempre es el Poder Legislativo   el que corrige esos desvíos. Sin embargo,   da la impresión que cuando   se trata del propio Poder Judicial el   que incurre en ese tipo de desvíos, no   habría forma que exista algún poder   para corregirlo”, opinó.  

En este contexto, recordó a un profesor   universitario que le dejó una   enseñanza de vida. “Solía decir que   cuando se habla en el Poder Judicial   de la ciudadela para garantizar los   derechos individuales de las personas   se habla simplemente de un penúltimo   poder. El último poder está   dado precisamente por la autonomía,   la esencia, la honestidad y por sobre   todo la responsabilidad que tiene el   juez. Cuando hay jueces autónomos   y decentes, sin duda, no habrá derecho   humano que pueda ser violado.   Cuando se aplica la ley y hay un juez   que la lleva a aplicar, cualquier derecho   humano, sin necesidad de que   haya oficinas u ONG, siempre va a   estar garantizado mientras exista   un juez que lo pueda garantizar”,   expresó. n   Fotos: Ariel Pacheco   Texto: Basi Velázquez   

Seguí leyendo

Te Puede Interesar