jueves 2 de abril de 2026
NOTA DE TAPA

Vallemanta: Donde el talento joven se une con la pasión por la música

Desde 2016, la Camerata –que hoy integran 9 músicos– recorre escenarios llevando la bandera de Catamarca, y promueve en la región propuestas musicales de calidad y abiertas a todo el público.

Por Redacción El Ancasti

“La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón... es la lengua universal de la humanidad”.
                                                                                                                       Astor Piazzolla

Piano, violines, violas, violonchelo, contrabajo y flauta traversa son los instrumentos que actualmente integran la Camerata “Vallemanta”, conformada por jóvenes músicos catamarqueños y dirigida por el violinista Luis Castro. 

Teniendo como horizonte la excelencia musical, la formación de artistas busca formarse y consolidarse como un cuerpo estable que represente a Catamarca en distintas latitudes y escenarios.
Su debut tuvo lugar en diciembre de 2016 a través de un concierto con entrada libre y gratuita en la Catedral Basílica. En ese imponente escenario y en el marco de las festividades por la Navidad, ofrecieron un repertorio de música barroca y argentina, interpretando obras de famosos compositores como Antonio Vivaldi, Arcangelo Corelli, Johann Sebastian Bach y Astor Piazzolla.

“Lo más complicado fue dar el puntapié inicial, juntarnos. El profesor Pablo Díaz nos convocó, buscamos un repertorio y empezamos a ensayar”, recordó Luis Castro sobre los inicios de la orquesta de cámara, y añadió: “El primer concierto lo hicimos en la Catedral, y fue con muchos nervios porque fue la primera vez que tocábamos como grupo y asistió mucha gente”.

“Vallemanta” significa “Amigos del Valle”, y sobre la elección de ese nombre, Luis rememoró una pequeña anécdota: “Pensé en un nombre que nos identifique regionalmente pero que además suene lindo. Tengo un compañero que se especializaba en lengua quichua, y él me dijo: podes usar la palabra ‘manta’ que significa amigos, y si la unís con el vocablo ‘valle’ podría traducirse como “Amigos del Valle”, y suena muy lindo. Lo propuse al grupo, estuvieron de acuerdo y ahí quedó el nombre de la camerata”.

Actualmente, la orquesta de cámara está conformada por Hernán Alonso de Armiño (Violín), Isabel González (Violín), Luis Castro (Violín), Pablo Arch (Flauta), Rubén Darío Aragón (Viola), Yolanda Véliz (Piano), Enzo Maximiliano Saracho (Viola), Gonzalo Nieva (Contrabajo) y Paula Parache (Violonchelo). De entre 24 y 39 años, todos son jóvenes músicos que aspiran a que más artistas, sobre todo de las nuevas generaciones, se sumen al proyecto.

Camino recorrido

Luego del debut en la Catedral Basílica, Luis comentó que empezaron a desarrollar “un vínculo muy interesante con el Coro Polifónico de La Rioja y su director Jorge Salica”, y agregó: “Recuerdo que viajamos para hacer el soporte de cuerdas en un evento que organizaban. Allí conocimos al chelista estable del Teatro Colón, Federico Wernicke, quedo el vínculo y después Federico quedó con ganas de trabajar con nosotros”. 

Por eso, en mayo de 2017, la Camerata, con la participación especial de Wernicke, realizó un concierto solidario en la sala Ezequiel Soria del Cine Teatro Catamarca para ayudar a los damnificados por las inundaciones de ese año.
“A partir de ahí empezamos a organizar cosas en conjunto con el Coro de La Rioja para fortalecernos como camerata pero también pensando en una cuestión regional”, señaló Castro. Así fue que, en junio de ese año, la próxima propuesta fue un concierto coral y orquestal que nuevamente tuvo como escenario nuestra Catedral Basílica.

Además, en la oportunidad, el encuentro contó con la prestigiosa presencia de la violinista ucraniana Iuliia Chudova y los pianistas Manuel Figueroa del grupo Pléyades (La Rioja) y Noelia Díaz (Catamarca).
“Propusimos hacer el “Gloria” de Vivaldi que es una obra hermosa para coro y orquesta de cuerdas.  La gente acompañó porque la Catedral se llenó, y para nosotros fue muy emocionante”, comentó el director, señalando que, cuando se invita a músicos consagrados para este tipo de eventos, también se busca que puedan dar clases a la formación y a las orquestas de las escuelas.

“Luego, el nuevo proyecto que encaramos con el coro fue hacer “Réquiem” de John Rutter, un autor más contemporáneo que Mozart”, acotó el músico sobre la siguiente propuesta que impulsaron. 
De ese modo, en noviembre de 2017, Vallemanta, el Coro Polifónico de La Rioja y la agrupación musical Pléyades, se reunieron en orfeón polifónico para presentar la obra “Requiém”, del compositor británico John Rutter. 

Además se sumaron músicos invitados de Catamarca, La Rioja y Misiones –la oboísta, Silvana Albarenga–, y la participación especial de la pareja de violinistas de la República de Georgia, Inga Iordanishvili y Viktor Mudarov, integrantes de la Orquesta Sinfónica de Salta.
Con 80 músicos en escena, el gran concierto orquestal y coral tuvo lugar en la sala mayor del Cine Teatro Catamarca, bajo la dirección del maestro Jorge Salica, y contó con el auspicio de la Secretaría de Cultura de la provincia.

Además, en aquella ocasión, previo al gran encuentro, también se realizó un concierto sinfónico íntimo denominado “Encuentro en la casa”, que se desarrolló en la Casa de la Cultura y contó con los músicos invitados, quienes interpretaron obras de Schubert Ständchen, “Café 1930” de Astor Piazzolla, Aria Nº 39 de La Pasión según San Mateo BW244, entre otras.
Finalmente, Vallemanta cerró el 2017 con un concierto en la iglesia Corazón de María, y comenzó el 2018 recorriendo el interior provincial con el primer circuito “Música Va!”, organizado por la Secretaría de Cultura.

“Lo interesante del Música Va! es que busca música que no sea folclore, ya que para eso están los festivales”, destacó Luis, señalando que son trece artistas y grupos que llevarán sus diferentes propuestas musicales –que incluye jazz, música clásica, bossa nova, tango, música latinoamericana– a distintos rincones del interior catamarqueño. Ya visitaron la localidad de Icaño, en el departamento La Paz, y pronto tocarán en Aconquija, Andalgalá, llevando un repertorio que va del barroco, pasando por lo contemporáneo, para después presentar una “Suite Argentina” que recorre obras folclóricas de todo el país como carnavalito, zamba, huayno y chamamé, para finalizar con piezas de Astor Piazzolla. 

Lo que sigue

El director de Vallemanta adelantó que están preparando un concierto/encuentro con la orquesta de cuerdas de Chilecito, que se realizará en La Rioja y en nuestra provincia.
Además, comentó que otro de los proyectos previstos para este año “es llevar la camerata a Salta para tomar clases de música de cámara con los violinistas Inga Iordanishvili y Viktor Mudarov”, integrantes de la Orquesta Sinfónica de esa provincia.
Luego de eso tienen previsto hacer un concierto en San Luis, “no solo como Vallemanta sino representando a Catamarca”, resaltó.

Sumando talentos

Cabe recordar que Vallemanta comenzó como una orquesta de cuerdas (violines, violas, contrabajo, chelos), pero luego fue sumando otros músicos como la pianista Yolanda Véliz, y Pablo Arch que toca la flauta traversa.

En este sentido, su director hizo hincapié en la necesidad de sumar instrumentos: “Lo más pronto es sumar más cuerdas, fundamentalmente necesitamos chelos. Paula Parache enseña, pero ese proceso necesita tiempo. Por lo pronto hacemos vínculos con provincias que sí los tienen, por ejemplo La Rioja tiene un nivel de chelistas muy bueno, así que nos complementamos”.

Ya sea una camerata o una gran orquesta sinfónica, está claro que cada integrante suma su esfuerzo y perfecciona su arte para complementarse con sus compañeros, y juntos hacer música. Es un trabajo individual y grupal coordinado que se desarrolla al mismo tiempo.

Al respecto, consultado por la dinámica que posee Vallemanta, su director explicó que cuando tienen una presentación tienen ensayos dos veces por semana con horarios fijos; y en caso que no tengan previsto un concierto, consensuan día y horario, y la duración del encuentro.

“A veces estamos horas con uno o dos compases. Hasta que eso no está resuelto y entendemos todos por qué, no avanzamos –explica el músico sobre el proceso de los ensayos– Todo lo que requiera estudio técnico aparte se hace en la casa. La idea es llegar al ensayo con las partes resueltas, pasajes complicados o lo que requiera de una destreza se hace de manera individual. Llegar al ensayo con partes sin resolver o “a leer”, eso no está bueno, y muchos lo toman como una falta de respeto”.

Si bien Luis es director, en los conciertos no lo vemos al frente con la batuta, ya que él está ubicado como segundo violín dentro de la formación: “Para hacer música de cámara sin director uno tiene que andar mirándose ya que no hay nadie que dé una entrada, entonces nos miramos, respiramos juntos, gesticulamos. Hay músicos que se mueven bastante cuando tocan, yo me muevo intencionalmente más para poder dar algún tipo de indicación”.

En este aspecto, explicó que su trabajo como director “está en los ensayos, en armar las obras de tal manera que en el escenario puedan sonar sin que alguien esté al frente. Es como un director musical y artístico”.

Valorar lo nuestro 

“Es importante apoyar este tipo de proyecto ya que antes se ha intentado conformar una orquesta en la provincia y ha sido difícil porque es complicado sostener proyectos independientes”, comentó a Revista Express el violinista, haciendo referencia al valor artístico y cultural que significará para nuestra provincia poseer un cuerpo orquestal estable y académico.

“Cuando eso se tenga en claro, todas las instituciones que forman músicos van a dirigir sus esfuerzos a un lugar. Hoy en día los músicos no tenemos en donde insertarnos laboralmente”, reflexionó, y agregó: “Por todo eso es importante para nosotros formar una camerata”.

Teniendo en cuenta ese panorama, cuando se le consulta cuál es la meta a alcanzar, Luis respondió: “A nivel profesional el objetivo es que la camerata se establezca como un cuerpo estable, por nosotros, por los músicos que vienen y por todos los músicos que hoy están tocando y no tienen un horizonte claro. Poner un horizonte hace que la formación también se ordene y que uno sepa que para tocar en tal lugar se necesita tal o cual contenido o destreza aprendida –y añade– Una orquesta para una provincia como la nuestra es más que nada una necesidad, más allá de la salida laboral que es fundamental, genera horizontes claros y para eso hay que trabajar”. 

Desde una perspectiva más personal, el artista sostuvo que “hacer música juntos y como director da la posibilidad de crear algo como la música, que es sumamente hermoso, todo el tiempo”.

Además, destacó que “en la orquesta y la música se puede resumir lo que pretendemos como sociedad, y eso es lo más importante además de la música, ya que es una excusa para trabajar valores, compañerismo, disciplina; todo lo que la orquesta da uno lo puede aplicar a cualquier aspecto de la vida en general. Por eso, la orquesta es un aprendizaje constante y se transforma en una escuela de ciudadanía y en un proyecto de vida”.    

Lidia Coria
 

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