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CINE

Versión moderna y mejorada de la heroína del videojuego

25 de marzo de 2018 - 00:00 Por Redacción El Ancasti

Tomb Raider: Las aventuras de Lara Croft (Tomb Raider, Estados Unidos, 2018).

Puntaje: 4 

Dir. Roar Uthaug. Guión: Geneva Robertson-Dworet y Alastair Siddons.

Con Alicia Vikander, Dominic West, Walton Goggins, Daniel Wu, Kristin Scott Thomas, Nick Frost.

VALORACIÓN 1: Mala. 2: Regular. 3: Buena. 4: Muy Buena. 5: Excelente

Esta versión de Tomb Raider,  el famoso videojuego  que vuelve a adaptarse a  la pantalla grande, es totalmente  diferente a las películas protagonizadas  por Angelina Jolie en  2001 y 2003. Y cuando digo diferente,  es DIFERENTE.  

Antes que nada, este film es  una película de origen: acá veremos como Lara Croft se enfrenta  de una vez por todas a la misteriosa  desaparición de su padre, un  tipo excéntrico, amante de la historia,  pero también ultra millonario,  que de un día para el otro desaparece sin dejar rastros. Y en  ese viaje por descubrir la verdad,  la protagonista se irá perfilando como la heroína que todos conocemos.  

En segundo lugar, la elección  de Alicia Vikander para el papel  de Lara le otorga a esta historia  una heroína más cercana a la mujer  actual. Mientras Jolie con sus  atributos físicos cumplía con las  expectativas del personaje de este videojuego de los ‘90,  en este film Vikander ofrece un perfil que va más allá  del aspecto físico: es una mujer independiente y osada,  moderna y valiente, con la que cualquier chica del otro  lado de la pantalla se puede identificar.

Todo esto nos lleva a pensar que la razón del equipo de  poner a Vikander al frente del proyecto era precisamente  esa: Buscar empatía con la heroína, no sexualizarla por  su aspecto físico. Y en ese sentido, lograr esto es un gran  paso en cualquier producción.  

Alicia Vikander realmente se pone al hombro este relanzamiento  de una franquicia muy prometedora, y toma  el toro por las astas. La actriz viene del drama, de ganar  un Oscar por su actuación en La Chica Danesa, y de tener  cero experiencia en pelis de acción, y por ahí también venían  las dudas… Sin embargo, es seguro decir que cuando  veamos su transformación física y su desempeño en las secuencias  de acción nos quedaremos con la boca abierta.  

Y en este punto llegamos a lo que creo es otro gran  aspecto de este film, aparte de la  protagonista, y estas son las escenas  de acción. Es que hay muchas  y variadas: En la calle, en medio  de un puerto, en el mar, en la montaña,  debajo de la montaña…son tantas y cada una más intensa que  la otra, que es difícil elegir. Además,  otra gran decisión fue cómo el director encaró cada secuencia  y las distribuyó a lo largo de la  cinta ya que mantiene el ritmo de acción durante todo el metraje.  

Sin embargo, no todo es color  de rosa porque lo más débil de  Tomb Raider es su historia. El  guión es bastante predecible ya  que presenta el típico viaje del héroe/ heroína de autodescubrimiento, aunque hacia el final juegue  con algunos giros que, si bien son interesantes, ya fueron usados en otros films de este tipo. Además,  los guionistas desaprovecharon la gran química en pantalla entre Alicia Vikander y Daniel Wu, que  podría haberse explorado en más escenas, dejando un gancho más para la secuela (aun no  confirmada) del film.  

A pesar de ese punto débil, esta nueva versión de Tomb Raider ofrece un combo perfecto de acción extrema y  pura adrenalina que es muy disfrutable en la pantalla y  que dejará a los fanáticos del género muy satisfechos.  

Además, en tiempos donde el cine necesita de más mujeres  protagonistas en roles de acción –y luego del boom  de Mujer Maravilla –, la Lara Croft de Alicia Vikander  nos ofrece una mezcla exacta de “chica normal y corriente”  con una “Indiana Jones” femenina: Inteligente y temeraria,  vulnerable y falible, una heroína a todo terreno,  que nos deja con ganas de ver más de sus aventuras en  las salas de cine.  Lidia Coria  Twitter: @liXoria  Facebook: Cinéfilos a Bordo  

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