Tomb Raider: Las aventuras de Lara Croft (Tomb Raider, Estados Unidos, 2018).
Versión moderna y mejorada de la heroína del videojuego
Puntaje: 4
Dir. Roar Uthaug. Guión: Geneva Robertson-Dworet y Alastair Siddons.
Con Alicia Vikander, Dominic West, Walton Goggins, Daniel Wu, Kristin Scott Thomas, Nick Frost.
VALORACIÓN 1: Mala. 2: Regular. 3: Buena. 4: Muy Buena. 5: Excelente
Esta versión de Tomb Raider, el famoso videojuego que vuelve a adaptarse a la pantalla grande, es totalmente diferente a las películas protagonizadas por Angelina Jolie en 2001 y 2003. Y cuando digo diferente, es DIFERENTE.
Antes que nada, este film es una película de origen: acá veremos como Lara Croft se enfrenta de una vez por todas a la misteriosa desaparición de su padre, un tipo excéntrico, amante de la historia, pero también ultra millonario, que de un día para el otro desaparece sin dejar rastros. Y en ese viaje por descubrir la verdad, la protagonista se irá perfilando como la heroína que todos conocemos.
En segundo lugar, la elección de Alicia Vikander para el papel de Lara le otorga a esta historia una heroína más cercana a la mujer actual. Mientras Jolie con sus atributos físicos cumplía con las expectativas del personaje de este videojuego de los ‘90, en este film Vikander ofrece un perfil que va más allá del aspecto físico: es una mujer independiente y osada, moderna y valiente, con la que cualquier chica del otro lado de la pantalla se puede identificar.
Todo esto nos lleva a pensar que la razón del equipo de poner a Vikander al frente del proyecto era precisamente esa: Buscar empatía con la heroína, no sexualizarla por su aspecto físico. Y en ese sentido, lograr esto es un gran paso en cualquier producción.
Alicia Vikander realmente se pone al hombro este relanzamiento de una franquicia muy prometedora, y toma el toro por las astas. La actriz viene del drama, de ganar un Oscar por su actuación en La Chica Danesa, y de tener cero experiencia en pelis de acción, y por ahí también venían las dudas… Sin embargo, es seguro decir que cuando veamos su transformación física y su desempeño en las secuencias de acción nos quedaremos con la boca abierta.
Y en este punto llegamos a lo que creo es otro gran aspecto de este film, aparte de la protagonista, y estas son las escenas de acción. Es que hay muchas y variadas: En la calle, en medio de un puerto, en el mar, en la montaña, debajo de la montaña…son tantas y cada una más intensa que la otra, que es difícil elegir. Además, otra gran decisión fue cómo el director encaró cada secuencia y las distribuyó a lo largo de la cinta ya que mantiene el ritmo de acción durante todo el metraje.
Sin embargo, no todo es color de rosa porque lo más débil de Tomb Raider es su historia. El guión es bastante predecible ya que presenta el típico viaje del héroe/ heroína de autodescubrimiento, aunque hacia el final juegue con algunos giros que, si bien son interesantes, ya fueron usados en otros films de este tipo. Además, los guionistas desaprovecharon la gran química en pantalla entre Alicia Vikander y Daniel Wu, que podría haberse explorado en más escenas, dejando un gancho más para la secuela (aun no confirmada) del film.
A pesar de ese punto débil, esta nueva versión de Tomb Raider ofrece un combo perfecto de acción extrema y pura adrenalina que es muy disfrutable en la pantalla y que dejará a los fanáticos del género muy satisfechos.
Además, en tiempos donde el cine necesita de más mujeres protagonistas en roles de acción –y luego del boom de Mujer Maravilla –, la Lara Croft de Alicia Vikander nos ofrece una mezcla exacta de “chica normal y corriente” con una “Indiana Jones” femenina: Inteligente y temeraria, vulnerable y falible, una heroína a todo terreno, que nos deja con ganas de ver más de sus aventuras en las salas de cine. Lidia Coria Twitter: @liXoria Facebook: Cinéfilos a Bordo