viernes 3 de abril de 2026
F8 Club

Un lugar para pasarla bien con amigos o en familia

Por Redacción El Ancasti

Hace seis años que F5 se encuentra  en la provincia. Esta  fue una idea del arquitecto  Jorge Alejandro Buenader, quien lo  emprendió junto a su familia. Las  primeras canchas de fútbol cinco  abrieron en la avenida Presidente  Castillo esquina San Martín. “En ese  momento, yo ya venía estudiando un  poco esto de practicar deporte de manera  exprés, y sobre todo de quienes  practican el fútbol cinco”, aseveró el  arquitecto en una entrevista Revista  Express. De esta manera, indicó que  se trata de gente que tiene “poco  tiempo” para desarrollar ejercicio y  con esta propuesta, tampoco requiere  que tengan que juntarse un grupo  numeroso para poder realizarlo. 

Fue así que nació “F5” en la provincia,  no solo con la propuesta de  canchas de césped sintético, sino  también con una oferta diferente en  las cantinas. “Queríamos que sea un  lugar más acogedor, que invite a quedarse  a consumir bebidas y comida, es  decir, un espacio gastronómico”, comentó.  Al poco tiempo de inaugurar,  los espacios quedaron chicos, motivo  por el cual ampliaron de tres a seis  canchas. Además, implementaron un  deporte para el público femenino, con  el Beach Voley. “Esto llevó a que ambos  géneros se fusionen en el bar y  eso lo potenció. También generó cosas  como que la changada se comporte en  el tercer tiempo, se vista mejor para  estar en el bar y bueno, funcionó muy  bien”, expresó Buenader.  

EL QUIEBRE DEL CINCO  

El arquitecto Buenader tenía la  sede de su empresa constructora en  el predio que actualmente se convirtió  en “F8”. Este le pertenece a  la familia Mogetta. “Cuando Guido  vivía me prestaba ese lugar porque  teníamos la idea de hacer un edificio  con dos o tres torres. Lamentablemente  él murió, era un hombre al que  le tengo un gran aprecio, ya que fue  una de las personas que me enseñó  a desarrollarme empresarialmente”,  destacó el arquitecto. Al fallecer  Guido Mogetta, Buenader llega a un  acuerdo con sus familiares y le alquila  el predio. Así nació “F8”.

 

En esta ocasión, Buenader quería  apuntar a otro público. “F5, ya es  sinónimo de buenas canchas, de limpieza,  de buen mantenimiento. Esta  vez, queríamos apuntar más fuerte a  lo gastronómico. Nos tentó la idea de  hacer un bar ambientado a un público  más exigente. Tomamos la decisión  de no mezclar el público que va  a las canchas con el que va a comer.  Por eso, los sábados las canchas se  dejan de alquilar temprano”, afirmó  Jorge Buenader.  

De esta manera, con el apoyo de una  cervecería local y con la marca en la  cocina de “Las Grullas”, este sitio abrió  para brindar un servicio diferente. Si  bien, se trataba de un gran desafío, ya  que los encargados de la cocina hasta  el momento habían brindado el servicio  de Delivery. Por esto, obtener la concesión  de este nuevo emprendimiento fue  aceptar un nuevo desafío.  

Además, F8 impulsa la práctica  de una nueva actividad deportiva: el  squash. “Si bien no es algo nuevo para  Catamarca, porque ya se intentó  hacerlo, nosotros lo retomamos y se  lo proponemos a nuestro público”,  indicó Buenader. También, señaló  que se pusieron en contacto con la  Federación Argentina de Squash  para adecuar las canchas a las medidas  que requieren para que posteriormente  se pueda intervenir en  las canchas en un circuito nacional.  “Hasta ahora tuvimos muy buena repercusión”,  dijo el arquitecto.  

LA FAMILIA

Una de las cosas que Buenader remarcó  sobre estos emprendimientos,  fue que los realiza con su familia,  ya que todos forman “una parte importante”  de esto. “Aquí están mis  padres, mi hermana, mi mujer y mis  hijos. Se trata de un emprendimiento  familiar”, añadió.

Texto: Noelia Tapia López  

 

Seguí leyendo

Te Puede Interesar