Hace seis años que F5 se encuentra en la provincia. Esta fue una idea del arquitecto Jorge Alejandro Buenader, quien lo emprendió junto a su familia. Las primeras canchas de fútbol cinco abrieron en la avenida Presidente Castillo esquina San Martín. “En ese momento, yo ya venía estudiando un poco esto de practicar deporte de manera exprés, y sobre todo de quienes practican el fútbol cinco”, aseveró el arquitecto en una entrevista Revista Express. De esta manera, indicó que se trata de gente que tiene “poco tiempo” para desarrollar ejercicio y con esta propuesta, tampoco requiere que tengan que juntarse un grupo numeroso para poder realizarlo.
Fue así que nació “F5” en la provincia, no solo con la propuesta de canchas de césped sintético, sino también con una oferta diferente en las cantinas. “Queríamos que sea un lugar más acogedor, que invite a quedarse a consumir bebidas y comida, es decir, un espacio gastronómico”, comentó. Al poco tiempo de inaugurar, los espacios quedaron chicos, motivo por el cual ampliaron de tres a seis canchas. Además, implementaron un deporte para el público femenino, con el Beach Voley. “Esto llevó a que ambos géneros se fusionen en el bar y eso lo potenció. También generó cosas como que la changada se comporte en el tercer tiempo, se vista mejor para estar en el bar y bueno, funcionó muy bien”, expresó Buenader.
EL QUIEBRE DEL CINCO
El arquitecto Buenader tenía la sede de su empresa constructora en el predio que actualmente se convirtió en “F8”. Este le pertenece a la familia Mogetta. “Cuando Guido vivía me prestaba ese lugar porque teníamos la idea de hacer un edificio con dos o tres torres. Lamentablemente él murió, era un hombre al que le tengo un gran aprecio, ya que fue una de las personas que me enseñó a desarrollarme empresarialmente”, destacó el arquitecto. Al fallecer Guido Mogetta, Buenader llega a un acuerdo con sus familiares y le alquila el predio. Así nació “F8”.
En esta ocasión, Buenader quería apuntar a otro público. “F5, ya es sinónimo de buenas canchas, de limpieza, de buen mantenimiento. Esta vez, queríamos apuntar más fuerte a lo gastronómico. Nos tentó la idea de hacer un bar ambientado a un público más exigente. Tomamos la decisión de no mezclar el público que va a las canchas con el que va a comer. Por eso, los sábados las canchas se dejan de alquilar temprano”, afirmó Jorge Buenader.
De esta manera, con el apoyo de una cervecería local y con la marca en la cocina de “Las Grullas”, este sitio abrió para brindar un servicio diferente. Si bien, se trataba de un gran desafío, ya que los encargados de la cocina hasta el momento habían brindado el servicio de Delivery. Por esto, obtener la concesión de este nuevo emprendimiento fue aceptar un nuevo desafío.
Además, F8 impulsa la práctica de una nueva actividad deportiva: el squash. “Si bien no es algo nuevo para Catamarca, porque ya se intentó hacerlo, nosotros lo retomamos y se lo proponemos a nuestro público”, indicó Buenader. También, señaló que se pusieron en contacto con la Federación Argentina de Squash para adecuar las canchas a las medidas que requieren para que posteriormente se pueda intervenir en las canchas en un circuito nacional. “Hasta ahora tuvimos muy buena repercusión”, dijo el arquitecto.
LA FAMILIA
Una de las cosas que Buenader remarcó sobre estos emprendimientos, fue que los realiza con su familia, ya que todos forman “una parte importante” de esto. “Aquí están mis padres, mi hermana, mi mujer y mis hijos. Se trata de un emprendimiento familiar”, añadió.