viernes 3 de abril de 2026
Nuevo momento

Los valores determinan las oportunidades

Por Redacción El Ancasti

¡Buenos días, lectores! Ya vamos adentrándonos  al año escolar y aunque somos adultos aún nos  regimos en varias cosas por el calendario que  nos guiaba cuando éramos más pequeños… ¡Así que  bienvenidos a otro año de clases, de aprendizaje y de  nuevas aventuras! 

Fui al supermercado que está en el centro comercial,  fui sobre la hora del mediodía, ya que es el único  momento en que puedo salir de mi oficina y tener  el tiempo de “ama de casa” para contribuir a mis  provisiones y trámites, entre otras cuestiones. Al  entrar al supermercado lo primero que hice fue mirar  hacia las cajas para tener un diagnóstico estimado de  cuánto tiempo tendría que esperar y saber finalmente  cómo resultaría mi organización. Entonces me percaté  de que había solo tres cajeros atendiendo y filas que  llegaban hasta la mitad de las góndolas.  Rápidamente, me dirigí a buscar lo que necesitaba  cuando escuché un comentario que me llamó la  atención: “¡Qué mal momento para venir al super! Es  que ya no tengo nada en casa”.

Pensé: “¡estoy igual  que ellas!”. ¡Fue una pésima elección el horario o el  día pero realmente necesitaba ir! Era el día de los  descuentos a empleados públicos. Y pensé: “¿yo no  tengo un calendario con los días de descuentos? Soy  particular, no entro en ningún combo. ¡Pero además  vengo al super cuando puedo!”.  Al cruzar por otra góndola le di paso a un señor que  parecía pertenecer a la firma del supermercado y  diciéndole a dos empleados: “mirá la gente que hay  y hay solo tres cajeros…”. En ese momento sentí un  alivio que alguien del local estuviera preocupado por  mi tiempo. 

Me dispuse a hacer la fila y llenándome de paciencia  esperé…  Afortunadamente, se abrió otra fila, que sería la cuarta  y ahí vino mi sorpresa:  - La cuarta cajera no tenía más apuro por resolver sino  simplemente por hacer lo que hacía en el ritmo en que  ella quería hacerlo.  - Los otros tres cajeros hacían lo mismo.  - La entrada de la cuarta no aceleró el curso hacia  un resultado más satisfactorio sino que hasta parecía  hacerlo más lento.  Pensé: “¿Cuándo en Catamarca el VALOR TIEMPO  será un valor a cuidar y respetar del otro? En  ese momento recordé algo que ocurre en algunos  supermercados en el exterior: hay unas 10 auto-cajas  donde cada persona escanea su producto y al final  paga lo que corresponde y me reí sola pensando “eso  no se puede habilitar aquí porque algunos se llevarían  varias cosas a escondidas…” y entonces me di cuenta  de que mientras los valores como la honestidad no sea  un valor a cuidar, tampoco eso funcionaría aquí. 

Así que este ejemplo se los traigo para mostrarles que 

LOS VALORES SON LO MÁS IMPORTANTE DE LAS  PERSONAS Y DE LOS LUGARES. 

De la misma manera como las personas tenemos  valores que seguimos y cumplimos y por eso es  importante aprender a “ver” a la persona, como se  mueve, como se desarrolla, como actúa, que decisiones  toma en su vida, que es lo que hace y que es lo que  no hace… y todo lo demás pues las personas siempre  siguen a sus valores. Muchas personas “dicen” que  harán algo pero en la realidad no lo hacen, por eso  es importante conocer, descubrir, aprender cuáles son  los valores de las personas, para saber qué podemos  esperar y que no podemos esperar de ellos. También  las ciudades, las provincias tienen un valor, como país  tenemos valores y les voy a demostrar algunos para  que ustedes comprendan las razones de algunas cosas  que ocurren. 

Si el valor “tiempo” fuera un valor a honrar en  Catamarca, la eficiencia estaría de moda y no  tendríamos que esperar 30 minutos haciendo fila en el  supermercado, en la farmacia, en el pago de impuestos  o algunos minutos extras en los bares por un café o por  una comida. Por eso es tan importante en los servicios,  que el valor tiempo se cuide, pues hace a la eficiencia  de este. Mientras el Tiempo no sea un valor es muy  difícil que la gente lo respete y que además cuide el  suyo. ¡Su tiempo! ¿Y si hablamos de la puntualidad?  Ahí tiene otro ejemplo con el valor tiempo. El valor  tiempo tiene muchísimo que ver con el avance en las  ciudades. En las ciudades grandes el tiempo es MUY  IMPORTANTE. El hecho de que sea importante hace  que cada uno lo cuide y que además cuiden del suyo.  Pero no es solo el Tiempo, sino el tiempo “¿Para  qué?”, cuáles son las cosas que nos facilita el tiempo  y tener tiempo. Cuando “tenemos tiempo”, podemos  desarrollarnos personal o profesionalmente, podemos  compartir con la familia, podemos crear nuevas ideas,  podemos tener alternativas, podemos hacer cosas  diferentes y tantas cosas más… El tiempo sirve cuando  se lo destina a algo. Por otro lado cuando alguien no  cuida su tiempo lo que le está diciendo es que esa  persona no tiene ninguna aspiración en la vida, no  tiene planes, le da exactamente igual demorarse con  usted o con el cliente que sigue y no se da cuenta del  impacto que tienen sus acciones. Como por ejemplo:  “decidir si a usted le va a hacer perder o ganar  tiempo”. Y así es: un empleado tiene el poder de  decidir si nos va a hacer ganar o perder tiempo”.  Y así con otros valores como por ejemplo, tener visión,  tener planes, tener ideas y tener creatividad. Los  valores definen los lugares y sus posibilidades. Cuando  el esfuerzo, la vocación, los planes y el tiempo sean  un valor en Catamarca, vamos a avanzar mucho más  rápido y más conscientemente. El año pasado escribí  algo sobre el valor de avanzar y capacitarse, mientras  LOS VALORES DETERMINAN LAS OPORTUNIDADES  en Catamarca el aprendizaje y la capacitación no sea  un valor, la gente no va a invertir tiempo y dinero  en aprender, no va a ver el porqué movilizarse o  cuestionarse… y así es con cada cosa. Entonces para  decir sobre su calidad de vida pregúntese: ¿Este lugar  (cualquiera sea), tiene los valores que yo necesito  para desarrollarme? ¿Esta persona tiene los valores  que yo busco para crear mi familia? ¿Este jefe tiene  los valores que harán que todos crezcamos? ¿Cómo  son los valores? En todos los casos, si los valores que  usted requiere no están, desde ya le adelanto que será  bastante difícil cada paso que quiera dar.  Hay que ser más práctico en la vida, lea los valores de  su entorno y defina si es un contexto adecuado para  su plan. Les dejo esta reflexión: Si usted empieza  por hacer respetar su tiempo, sus planes, sus deseos  y su esfuerzo… ¿Qué pasaría? ¿Qué pasaría si 100  personas se quejasen de las esperas innecesarias?  Seguramente algo cambiaría. Pero para eso hay  que salir del silencio y comenzar a hacer valer lo  que a usted le ha costado su esfuerzo y no se está  respetando. 

Voy a concluir con una reflexión que les dejo y que  me parece interesante: ¿Se han dado cuenta de que  en el supermercado hay ofertas para casi todos los  rubros etarios y profesionales (estudiantes, jubilados  o empleados públicos) MENOS para particulares? Y si  yo hiciera esta pregunta alguien podría responderme:  Es que los particulares ganan más…  Y aquí haría dos preguntas: ¿ganan más que quien?  Y en segundo lugar les preguntaría: ¿Sabía usted que  el tiempo que usted tiene para hacer muchas cosas un  particular no lo tiene porque no tiene tiempo? Porque  si tiene un tiempo debe dedicarlo a pensar cómo más  seguir produciendo para no desequilibrarse. ¿Sabía  usted que un particular ha tomado muchos riesgos en  la vida que la mayoría de la gente no asumen para  continuar con un sueldo seguro a fin de mes?  Con esto les demuestro que el esfuerzo de la  independencia y de la creatividad para sostener  cualquier proyecto es un esfuerzo al cual aún no es  un valor. NO valoramos ni honramos a las personas  que tienen que esforzarse para seguir en el circuito y  muchas veces asumimos el mito de que es fácil o de  que “el otro” puede. 

Por experiencia propia les aseguro algo: A nadie en el  mundo no le ha costado. A todos nos ha costado mucho,  quizás hoy usted perciba el resultado de tanto esfuerzo  y hoy esa persona no necesite hacer mucho para tener  lo que tiene. Pero si usted investigara un poco, usted va  a encontrar mucho esfuerzo en la vida de las personas  que se atrevieron a volar solas y a arriesgarse.  Honremos el esfuerzo, soltemos las diferencias y los  resentimientos y aprendamos que cada uno elige donde  quiere estar en la vida. Deberíamos premiar la toma  de riesgos y no la estabilidad y cuidarnos entre todos,  pues todos podemos hacer girar la Gran Rueda.  Atrévase a soñar. Si usted es feliz, ayuda a otros a ser  felices. ¡Bendiciones! 

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