ver más
SALUD

Innovar para vivir

25 de marzo de 2018 - 00:00 Por Redacción El Ancasti

Vivir sin innovar, sin perseguir cosas nuevas, es  como detenerse. Quien hace todo lo posible por  mantenerse activo no solo mejora su calidad  de vida sino que alarga sus días sobre esta tierra.  Las nuevas ideas nos permiten avanzar y seguir  creciendo en todos los ámbitos. Una pareja que siempre  hace lo mismo y no va en busca de lo nuevo, tarde  o temprano, termina muchas veces en la monotonía.  El negocio de un comerciante que no se renueva y  siempre ofrece lo mismo puede estancarse en sus  ventas o puede terminar cerrando sus puertas. Lo  mismo aplica a una persona. Cuando nosotros, en  algún área, alcanzamos lo que se conoce como una  meseta, es hora de innovar para vivir.  Esto significa que, independientemente de la edad  que tengamos, no deberíamos dejar de crecer jamás.  En cada ciclo de la vida, de tanto en tanto, precisamos  ideas totalmente renovadas. Volviendo a la  pareja, cuando nos enamoramos todo marcha sobre  rieles. Pero con el tiempo, sobreviene la rutina, la  costumbre, el aburrimiento. Pero si creamos el hábito  de innovar, de hacer lo que nunca antes hicimos, la  relación puede seguir creciendo y mejorando.  

¿POR QUÉ NOS CUESTA INNOVAR?  

Porque existe una puja entre lo viejo y lo nuevo que  tiene como base el temor a lo desconocido. Lo viejo  representa lo conocido, lo seguro, pero nos puede  mantener en el mismo lugar toda la vida. Muchísima  gente le teme a la novedad y decide quedarse con lo  viejo para no arriesgarse a perder. Lo cierto es que  quien quiera disfrutar de una vida plena y feliz, sí o  sí, deberá sacar un pie del bote y atreverse a caminar  sobre el agua.  Todos conocemos a alguien que sufre de depresión.  O nosotros mismos alguna vez hemos experimentado  un bajón. En muchos casos (no en todos) la depresión  puede surgir cuando la persona le cerró la puerta a lo  nuevo y se quedó en la zona de confort con lo “viejo  conocido”. Acomodarse a lo conocido puede provocar  un estado de ansiedad y tristeza. Circunstancias  que persisten sin novedad alguna por mucho tiempo  hacen que nuestras fuerzas disminuyan y exista el  peligro de caer en depresión.  

¿CÓMO ES UNA MENTE CERRADA A LO NUEVO?  

La característica principal es la rigidez. La persona  con pensamiento rígido no puede aprender porque  cree que “ya lo sabe todo” y que “no necesita de nada  ni nadie”. Tampoco se permite a sí misma disfrutar  de la vida. Su estructura mental no la deja, aunque lo  intente, salir de su rutina habitual y percibe el cambio  como una seria amenaza. Vive en una especie de piloto  automático, aunque no se dé cuenta de ello.  Una mente abierta a lo nuevo, en cambio, nos brinda  la posibilidad de adaptarnos a personas, circunstancias  y lugares nuevos todo el tiempo. La persona  descubre cuál es su propósito en la vida, es decir, sabe  para qué vive y se permite perseguir metas y objetivos  nuevos constantemente. Se mueve, aunque sienta  miedo, y se anima al desafío.  Solo incorporando la innovación en nuestra vida  podemos llegar a lugares que nunca pisamos, vivir  de una manera que nunca imaginamos y acumular  experiencias maravillosas que nunca pensamos tener.  ¡Innovar es vivir! 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar