sábado 21 de febrero de 2026
Panorama crítico

Un informe advierte por el grave deterioro del poder adquisitivo en familias argentinas

Salarios y jubilaciones sufren una caída histórica frente a la inflación. El sueldo mínimo registró en febrero su nivel de compra más bajo en años.

El panorama económico para los hogares argentinos presenta matices críticos según el último informe de la Fundación Encuentro, donde se describe un proceso de deterioro sostenido en los ingresos fundamentales de la población. “Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, el poder adquisitivo de los principales ingresos de la población —salarios formales, jubilaciones, salario mínimo y Asignación Universal por Hijo— atraviesan un proceso sostenido de deterioro real”, asegura el estudio. Lejos de una estabilización posterior a la devaluación inicial, el poder adquisitivo continúa con una dinámica de caídas mensuales consecutivas que los sitúa en niveles de cobertura históricamente bajos frente a las canastas básicas.

Esta realidad se manifiesta incluso en el sector privado registrado, cuya masa salarial real retrocedió durante el último trimestre analizado con una intensidad que, lejos de amesetarse, muestra una tasa de caída creciente mes a mes.

La situación del salario mínimo, vital y móvil (SMVM) es quizás el indicador más alarmante de esta serie, alcanzando en febrero de 2026 su menor capacidad de compra histórica para un hogar tipo de cuatro personas. Desde el año 2023, este haber ha resignado aproximadamente un 35% de su poder adquisitivo frente a las canastas de consumo, lo que evidencia una pérdida de relevancia real de este instituto legal bajo la actual administración.

En una línea similar, la clase pasiva enfrenta un ajuste severo: el haber mínimo jubilatorio, incluso al contabilizar los bonos compensatorios, encadena ocho meses de retroceso real, ubicándose actualmente un 15% por debajo de los estándares promedio de la pospandemia. En la comparación interanual, está 5,5% por debajo.

Esta tendencia de desprotección se extiende también a los sectores más vulnerables de la infancia. La combinación de la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar ha sufrido ocho meses de ajuste real constante, perdiendo diez puntos de cobertura sobre la canasta alimentaria individual tan solo desde junio de 2025. Si bien a comienzos de 2024 existió una breve recomposición de estas prestaciones, el deterioro persistente de los últimos meses ha diluido ese avance, situando el valor real de esta ayuda social un 14% por debajo de los niveles alcanzados en el periodo 2021/2022.

En conjunto, el informe de la Fundación Encuentro dibuja un escenario donde la masa salarial y las transferencias del Estado retroceden de forma coordinada, profundizando la brecha entre los ingresos y el costo de vida básico.

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