La fábrica Camino S.A., ubicada en Sumalao, quedó completamente paralizada tras el retiro del medidor de energía eléctrica y el corte del servicio de gas, profundizando una crisis que los trabajadores arrastran desde hace más de un año.
Trabajadores de Camino S.A. denuncian abandono total y paralización de la fábrica, profundizando una crisis que arrastran hace más de un año.
La fábrica Camino S.A., ubicada en Sumalao, quedó completamente paralizada tras el retiro del medidor de energía eléctrica y el corte del servicio de gas, profundizando una crisis que los trabajadores arrastran desde hace más de un año.
Los operarios denunciaron el retiro de insumos y productos en camiones, temen un vaciamiento y reclaman la intervención urgente de la Justicia para resguardar los bienes de la planta.
La situación no es nueva: la empresa mantiene deudas salariales desde 2024, incumplió aportes previsionales y nunca explicó el destino de los fondos estatales que habría recibido para sostener la producción. En este contexto, 75 trabajadores se habian manifestado, exigiendo respuestas y denunciando que la patronal “desapareció”.
José Fermín Ocampo, secretario y tesorero de la fábrica, habló el año pasado y describió un escenario
“La situación se repite, seguimos hablando lo mismo. La deuda cada vez acrecienta más”.
El conflicto se agravó cuando la empresa incumplió un pago que debía acreditarse el 24 de diciembre 2025, fecha que los trabajadores esperaban como último alivio antes de fin de año. Ese depósito nunca llegó. “Se llevaron 18 camiones y no rindieron cuentas”
El testimonio de Víctor, uno de los trabajadores, relató que la empresa retiró 18 camiones cargados con productos, sin informar el destino ni justificar el movimiento:
“Nunca rindieron cuentas. Esa plata iba a saldar deudas y permitir que la planta siguiera funcionando”.
También denunció que algunos empleados fueron convocados a trabajar en negro, produjeron mercadería que luego fue vendida sin que recibieran pago alguno: “Era turbio, fue cochina la forma en que nos manejaron. Nos fueron quitando la antigüedad”.
Según los trabajadores, los dueños solo se presentaron una vez en la planta y luego no volvieron a dar la cara.
Los operarios también apuntaron contra el Sindicato de la Alimentación, al que acusan de no acompañar el reclamo: “El gremio nos dio la espalda. Teníamos que andar buscándolos para que nos den una respuesta. Nos borraron”.n