Este nuevo interbloque denominado Las Provincias Unidas está conformado por Carlos Espínola, Edgardo Kuider y Alejandra Vigo de Unidad Federal; Juan Carlos Romero de Cambio Federal, Edith Terenzi de Despierta Chubut y Lucila Crexell del Movimiento Neuquino. La presidencia del interbloque quedó a cargo del correntino Espínola. Además de ellos, buscan sumar otros jugadores en la Cámara alta. Los gobernadores apuntan a los dos senadores nacionales de Misiones: Arce y Rojas Decut. Además, aseguran, podría unirse un senador radical, que está conversaciones con los mandatarios provinciales.
Se formó un interbloque en el Senado de la Nación
Se presentó en el Senado de la Nación un nuevo interbloque conformado por diferentes bloques provinciales.
El flamante bloque responderá a los gobernadores Ignacio Torres, de Chubut; Martín Llaryora, de Córdoba y Rolando Figueroa, de Neuquén. Podría sumarse el misionero Hugo Passalacqua. La intención del nuevo bloque es acompañar la gestión de Javier Milei, por lo que actuaría en tándem con los 6 senadores que conforman La Libertad Avanza. En el mejor escenario, el oficialismo podría tener el acompañamiento de alrededor de 17 legisladores que, sumados a los 6 del PRO que suelen acompañar a La Libertad Avanza, le daría la posibilidad de tener 23 votos contra los 33 de que hoy detenta Unión por la Patria.
En medio de la discusión quedó la senadora rionegrina que responde directamente al gobernador Weretilnek. El hombre fuerte de la provincia patagónica fue hasta hace poco senador y mostró una gran habilidad para mantener los canales abiertos tanto con el bloque de Unión por la Patria como con el PRO y la UCR.
La presentación oficial del nuevo interbloque será este jueves en la sesión que se definirá en la reunión de Labor Parlamentaria de esta tarde. Aunque aún no está resuelto el temario, habría una posibilidad de debatir pliegos de jueces -no los de la Corte Suprema que aún no tiene dictamen - y el proyecto del banco de datos genéticos.
Pero quizás el punto de mayor relevancia es que le da a estos gobernadores un mayor poder de negociación en la previa a que comience el debate del Presupuesto 2025 en lo que se refiere a la discusión de los fondos para subsidios al transporte o a la hora de poner o quitar una obra en las planillas de financiamiento del Estado nacional.