El concejal Ángel Pana contó que sus pares quieren expulsarlo del Concejo Deliberante de Icaño por pesar sobre él una condena de seis meses de prisión. Fue encontrado culpable del delito de “abuso sexual simple” y dijo que aunque no está de acuerdo con el fallo, lo acata, y que no considera que sea motivo de expulsión.
Quieren expulsar a un concejal condenado por abuso sexual
“No tengo nada que esconder, como mucha gente que tiene poder y se la están guardando”, ironizó Pana. Dijo que aunque no está de acuerdo con la sentencia, la acata, y que no hay legislación que determine que deba estar afuera del Concejo Deliberante.
“No tienen por qué expulsarme a mí porque no hay una ley que dictamine que una persona porque tenga seis meses de condena sea expulsado de un cargo político”, se excusó.
Además de la arremetida contra Pana, sigue la interminable “novela” con la concejala Ivana Ferreyra, a quien también pretenden desplazar.
“No tengo nada que esconder, como mucha gente que tiene poder y se la están guardando”, dijo Pana. “Yo no estoy de acuerdo con la sentencia, que son seis meses (en suspenso), pero si me dio esa sentencia, perfecto, la cumplo, cumplo con hacer un curso o algo así. Pero también quiero aclarar que de esto hace cuatro años que han pasado y que hubo movimientos para que esto siga para adelante porque les convenía políticamente a ciertas personas”, manifestó, en una entrevista con Mañana es hoy de Radio Ancasti.
El concejal adujo que ni la legislación provincial ni el reglamento interno indican que debe ser despojado de su lugar, y que seguirá trabajando porque “todo el mundo sabe y confía en mi persona, por algo me votaron, cuando fue la elección yo ya tenía el juicio”.
Además, analizó que “esto se hace para porque no quieren que haya la cantidad necesaria de concejales en su contra. Y nosotros somos oposición, trabajamos para el pueblo, no somos contra de nadie”. “Hay cosas mucho más graves que esto, pero hay que aguantar. Yo no tengo ningún problema con la sociedad”.