La decisión del Gobierno provincial de unificar los ministerios de Educación y Trabajo generó un fuerte impacto en el sector docente. Mientras desde el Ejecutivo argumentan una búsqueda de eficiencia y austeridad, los distintos actores gremiales manifestaron posturas que van desde la preocupación hasta cierta expectativa, pasando por el rechazo abierto.
Sergio Guillamondegui, secretario general de SIDCA, desdramatizó la medida. En diálogo con "Tiempo real" de Ancasti Streaming explicó que, en los hechos, el Ministerio de Trabajo ya venía manejando gran parte de la administración docente: licencias, Reconocimiento Médico, pagos, traslados y titularizaciones. “Mucho no va a cambiar”, afirmó y aclaró que se trata de Trabajo que se suma a Educación, y no al revés. Incluso consideró que la unificación podría acelerar trámites como la titularización de cargos en los próximos 60 días. No obstante, exigió que la ministra Verónica Soria recorra las escuelas, conozca la realidad edilicia y de cobertura de cargos y focalice en la calidad educativa más que en estructuras burocráticas.
Por su parte, la secretaria general de ATECA, Alejandra Reales admitió que la noticia la desconcertó y remarcó su defensa histórica de un Ministerio de Educación con identidad propia e independencia.
Manifestó que su principal temor es que la cartera educativa pierda su impronta pedagógica. Exigió que las direcciones clave (como Educación Especial, Rural o Mediación) estén a cargo de profesionales con formación en educación y pedagogía. Por último reconoció que el Ministerio de Educación arrastra problemas de gestión y falta de ordenamiento pedagógico y pidió que el gobierno convoque a los gremios para explicar los alcances reales de la fusión.
Autoconvocados
Los Docentes Autoconvocados de Catamarca salieron ayer a la calle con una postura de rechazo frontal. Se concentraron por la tarde en la peatonal Rivadavia, donde juntaron firmas y dialogaron con la comunidad para informar sobre lo que consideran una medida peligrosa. En un comunicado que difundieron en las últimas horas, advierten que la fusión no es un mero cambio administrativo, sino la consolidación de una lógica que entiende la educación como un gasto a reducir. Denuncian que profundizará la precarización laboral, la centralización de decisiones, el debilitamiento de la autonomía escolar y el avance sobre el estatuto docente. n