El cierre del Instituto de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena dejó 900 trabajadoras y trabajadores en la calle en todo el país, de los cuales 35 son de Catamarca. El Premio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel se solidarizó y reivindicó al organismo "como garantía ante el avance del monocultivo y de los agrotóxicos".




