Oscar Castillo llamó a la unidad opositora y reivindicó el espíritu del Frente Cívico y Social
El exgobernador participó de un acto y pidió “abrir la cabeza” para construir acuerdos amplios, en un contexto de cambios y cuestionamientos a las divisiones internas.
El dirigente político y exgobernador de Catamarca, Oscar Castillo, participó anoche de una actividad en el Comité Radical de Fiambalá, donde dejó definiciones sobre el presente político y llamó a reconstruir espacios de unidad, tomando como referencia la experiencia del Frente Cívico y Social.
Castillo había llegado a la localidad del oeste catamarqueño para participar, durante la mañana, de un homenaje por el aniversario del nacimiento de su padre, Arnoldo Castillo, quien también se desempeñó como gobernador de la provincia.
En su discurso, recordó que “el último esquema político que nos permitió ser poder en la provincia se llamó Frente Cívico y Social”, y remarcó que ese proceso no surgió de la dirigencia, sino de la sociedad. “Fue la gente marchando en silencio pidiendo justicia la que nos dijo a los políticos ‘júntense’”, afirmó.
En esa línea, planteó que ese espíritu debería recuperarse en la actualidad. “Esto dejó una enseñanza clara: apoyar a quienes hoy tienen poder y trabajar en unidad detrás de ellos, pero también generar debates para ver qué caminos podemos tomar hacia adelante”, sostuvo.
Asimismo, convocó a ampliar la mirada dentro del espacio político. “Abramos la cabeza, porque quizás al lado nuestro hay gente con los mismos valores, que ama la provincia y quiere sacarla adelante”, expresó. Sin embargo, también fue crítico con las internas partidarias. “A veces los radicales son los mismos enemigos de los radicales”, advirtió, y agregó: “¿Cómo vamos a vender una candidatura si empezamos hablando mal entre nosotros?”.
Por otro lado, reflexionó sobre los cambios en la política y en las formas de hacer campaña. En ese sentido, señaló que “hoy el modo de trabajo político es distinto”, ya que las herramientas digitales permiten llegar a miles de personas en poco tiempo, algo que antes dependía exclusivamente del trabajo territorial.
En ese marco, también hizo referencia al uso de la inteligencia artificial y llamó a tomarla con cautela. “No es razonamiento, es una suma de datos que marcan probabilidades”, explicó, y ejemplificó con situaciones en las que las respuestas pueden no ser las más adecuadas.
Además, reivindicó la historia del radicalismo como un movimiento amplio. Recordó que figuras como Hipólito Yrigoyen y Leandro N. Alem construyeron el espacio “con amplitud e inteligencia, no cerrándose”.
En otro tramo de su discurso, cuestionó las miradas cerradas dentro de la política. “El comité es una herramienta, no es para mirar la realidad por el ojo de la cerradura”, graficó, al tiempo que planteó la necesidad de abrirse a distintos sectores de la sociedad.
Finalizando, el exsenador advirtió sobre las contradicciones del electorado nacional. “Hoy mucha gente vota a uno no porque lo quiera, sino porque no quiere que gane otro”, señaló, y concluyó que, frente a ese escenario, “la mejor forma de no equivocarse es tener la cabeza abierta, actuar con sentido común y sostener valores como la democracia, el respeto y la honestidad”.