El gobernador Raúl Jalil fue recibido este viernes en la Casa Rosada por el flamante ministro del Interior, Diego Santilli, en el marco de la primera ronda de reuniones con mandatarios provinciales que el Gobierno nacional inició para buscar consensos sobre el Presupuesto 2026 y el paquete de reformas estructurales que impulsa el presidente Javier Milei. Jalil, junto al chubutense Ignacio Torres, inauguró esta serie de encuentros con los llamados “gobernadores dialoguistas”, en los que el Ejecutivo busca asegurar respaldo político en el Congreso.
Jalil fue recibido por Santilli y Adorni en el inicio de la ronda de diálogo con gobernadores
El encuentro se centró en la negociación por el Presupuesto 2026 y las reformas impulsadas por Javier Milei.
Se trató de la piedra angular de una serie de encuentros con atención personalizada que proseguirán el lunes, cuando Martín Llaryora (Córdoba), Marcelo Orrego (San Juan) y Gustavo Sáenz (Salta) desembarquen en Balcarce 50. Santilli estuvo acompañado por el flamante jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien, a diferencia suyo, ya asumió el cargo de manera oficial. La jornada se dividió en dos turnos. El primero, a las 15, fue para el patagónico Torres, cohabitante del PRO junto al "Colo". De hecho, fue uno de los mandatarios que celebraron públicamente su ascenso. Posteriormente, a las 16, ingresó el gobernador catamarqueño.
El líder chubutense viene de sufrir un duro golpe en las elecciones de medio término. Su fuerza, Despierta Chubut, fue desplazada al tercer puesto y colectó el 20% de los votos. La pulseada la ganaron los libertarios, mientras que el peronismo levantó la medalla de plata. Entre ambos, se llevaron los dos diputados que la provincia puso en juego, dejando sin nada al oficialismo local. En Catamarca, en cambio, Jalil logró unir a todas las tribus del justicialismo en su armado y blindó el pago. Fuerza Patria se llevó dos escaños en la Cámara baja, mientras que LLA se quedó con el restante.
Diego Santilli inició reuniones con gobernadores dialoguistas
Concluida la primera reunión, "Nacho" Torres anticipó que "Presupuesto tiene que haber" y que trabajarán en pos de eso, aunque aclaró que debe ser un "presupuesto federal, que le quite el pie encima a la producción y al trabajo". "Para eso hay que trabajarlo. Para comprometerse a acompañar algo, uno tiene que estudiarlo y obviamente proponer", señaló.
A la vez, se mostró dispuesto a discutir la reforma laboral, aduciendo que quienes se oponen "tienen que explicar muchas veces por qué tenemos el 50% del empleo no registrado". Además, dijo: "Una reforma tiene que existir, porque esto impacta no solamente en la informalidad, sino también en uno de los sectores más vulnerables de la Argentina, que son los jubilados. La caja se está desfinanciando, más allá de otras variables que existen de baja natalidad y demás".
Asimismo, destacó a la figura de Santilli, a quien consideró como una "persona de diálogo". También celebró avances en la iniciativa para eliminar retenciones a la exportación de crudo y aseguró que están "muy cerca de terminar el decreto".
Las conversaciones pretenden ser una continuidad del encuentro que hace una semana y monedas animaron Javier Milei junto a todos sus ministros y 20 gobernadores. Fue una suerte de deshielo, luego del fuego cruzado electoral. Empoderado por los resultados, el Presidente presentó los puntales del Presupuesto 2026, así como también de las reformas laboral y fiscal.
La mayoría de los mandatarios, en tanto, llegaron de capa caída, consecuencia de haber perdido en sus distritos bajo la ola violeta. "Ahora la agenda la lleva el Presidente", graficó uno de ellos, dando cuenta de la reconfiguración del escenario. De hecho, una de las consecuencias de los comicios es que muchos caciques contarán con un poder de fuego acotado en el Congreso a partir de diciembre.