"No podemos naturalizar el discurso del odio": el PI cruzó a La Libertad Avanza por sus dichos sobre Capilla del Rosario
La conducción del partido repudió las declaraciones sobre la Masacre de Capilla del Rosario y exigió respetar el orden constitucional.
Adriana Díaz, presidenta del Partido Intransigente de Catamarca.
La Mesa Directiva Provincial del Partido Intransigente de Catamarca, presidida por Adriana Díaz, repudió de manera contundente las expresiones públicas realizadas por Fernando Zamiruk, docente de la "Escuela de la Libertad" y encargado de prensa de La Libertad Avanza en la provincia. Las declaraciones del PI surgieron luego de que el referente libertario manifestara en redes sociales que "no terminaron con todos, una pena", al referirse a la Masacre de Capilla del Rosario ocurrida en agosto de 1974.
Desde la conducción del PI remarcaron que este tipo de afirmaciones no solo constituyen apología de delitos de lesa humanidad y evidencian ignorancia histórica, sino que "traspasan un límite ético e institucional inaceptable para la convivencia democrática". En ese sentido, subrayaron que cualquier respuesta del Estado debe darse estrictamente bajo el marco de la Constitución Nacional.
Las autoridades del Partido Intransigente advirtieron sobre el uso de la violencia verbal en el debate público. Señalaron que, ante el severo impacto socioeconómico que atraviesa la ciudadanía, el espacio oficialista apela a la provocación, el negacionismo y la polarización para desviar la atención de las prioridades del pueblo.
"La democracia argentina y la vigencia plena de sus instituciones han exigido un enorme sacrificio colectivo a nuestro país. No podemos permitir ni naturalizar el discurso del odio como un recurso válido en el debate público", afirmaron desde la Mesa Directiva.
Finalmente, la agrupación política hizo una convocatoria amplia a partidos, organizaciones sociales y a la comunidad en general para mantener una postura firme en la defensa de las libertades individuales, los derechos humanos y las garantías constitucionales. "La paz social solo se construye con más democracia, estricto apego al orden constitucional y respeto irrestricto por la dignidad humana", concluyó el pronunciamiento.