El Senado provincial fue sede de un encuentro de jóvenes enfocado en el abordaje de la salud mental
El programa de la Vicegobernación reunió a más de 80 participantes en un taller que visibilizó el funcionamiento de la Línea 135 y el rol de las redes comunitarias.
El programa de la Vicegobernación que conduce Rubén Dusso, “Juventudes Activas”, concretó su regreso con una convocatoria en el Recinto Fray Mamerto Esquiú de la Legislatura Provincial. La jornada, orientada a abrir un espacio de debate, escucha y contención a las nuevas generaciones, en esta oportunidad sobre la salud mental, reunió a más de 80 jóvenes de la Capital, Valle viejo y Fray Mamerto Esquiú de forma presencial y a participantes del interior provincial conectados en vivo de forma remota.
La apertura del encuentro estuvo encabezada por el senador Ramón Figueroa Castellanos, la senadora Elena Lagoria, la presidenta de la Cámara de Diputados, Paola Fedeli y la diputada Yanina Luna. Asimismo, formaron parte de la mesa institucional el subsecretario de Coordinación y Técnica de Senado, Julio Macedo; el director de Juventud, Mariano Salas; y la directora de Desarrollo Social, Gabriela Moreno.
Al dar inicio a la jornada, el senador Ramón Figueroa Castellanos hizo hincapié en la relevancia de haber elegido la salud mental como la temática inaugural de este ciclo. El legislador ponderó el gran trabajo que realizan las profesionales del Ministerio de Salud de la Provincia y remarcó la importancia de aprovechar este tipo de oportunidades institucionales para aprender y replicar las herramientas de contención en toda la sociedad.
El director de Juventud, Mariano Salas, destacó la consolidación de un modelo de trabajo basado en la participación colectiva entre las instituciones, el Estado y nuestras juventudes. A su turno, el subsecretario Julio Macedo repasó los distintos programas que posee la Vicegobernación destinados a las nuevas generaciones, reafirmando el firme objetivo de la gestión de lograr que los jóvenes sean los verdaderos protagonistas de estos espacios.
La disertación central estuvo a cargo de Carolina Álvarez, directora de Prevención de Salud Mental de la Provincia, quien estuvo acompañada por las profesionales de la salud mental Sabrina Cabrera, Gabriela Ceballos y Gabriela Cortez. Durante la exposición, las especialistas visibilizaron los recursos con los que cuenta Catamarca para el abordaje de estas situaciones, haciendo especial mención a la Línea 135, un dispositivo de escucha, crisis y acompañamiento gratuito, confidencial y que funciona las 24 horas en todo el territorio provincial, enmarcado dentro del programa de prevención del suicidio.
La escucha activa como herramienta de trabajo
El valor de la jornada radicó en la escucha activa y el intercambio con los asistentes, quienes pudieron exponer las realidades que atraviesan en sus comunidades. En este sentido, uno de los jóvenes participantes, abocado al trabajo social en comedores, clubes y con grupos de escuelas, compartió su experiencia territorial y enfatizó la necesidad de llevar estas herramientas a todos los ámbitos cotidianos, expresando que la salud mental es un tema urgente que debe abordarse no solo en los colegios, sino en cada espacio donde confluyen jóvenes y adultos. Asimismo, el joven celebró la iniciativa al señalar la importancia de que el Estado les brinde herramientas concretas para saber identificar y abordar situaciones complejas como la depresión, superando la mera escucha para pasar a una acción comunitaria efectiva.
La salud mental desde un abordaje comunitario
Durante su intervención, la licenciada Álvarez, aportó definiciones clave al focalizarse en la importancia de los enfoques comunitarios frente al aislamiento. La especialista explicó que los espacios comunes como clubes de barrio, plazas, comedores y escuelas funcionan como redes de cuidado informal y herramientas terapéuticas potentes basadas en el sentido de pertenencia y el apoyo mutuo, sirviendo de contención antes de requerir un abordaje clínico tradicional. Asimismo, enfatizó fuertemente en la necesidad de "despatologizar la vida cotidiana", señalando que muchas respuestas al sufrimiento —como la tristeza, la ansiedad o el desgano ante contextos difíciles o de violencia familiar— son reacciones lógicas y no enfermedades que requieran diagnóstico neurológico o medicación inmediata. En este sentido, instó a alojar el malestar de forma colectiva, advirtiendo paralelamente sobre la proliferación de espacios ilegales en la profesión y remarcando que los profesionales matriculados deben intervenir específicamente cuando las situaciones revisten gravedad.
La vida real versus la vida virtual
Otro de los ejes centrales debatidos durante el encuentro fue el impacto del uso problemático de las pantallas y los dispositivos electrónicos en las nuevas generaciones. Las especialistas advirtieron sobre cómo la tecnología está reemplazando progresivamente al juego tradicional, al intercambio verdadero y a la interacción social genuina, afectando tanto el desarrollo de la primera infancia como los vínculos en niños mayores y adolescentes. En este sentido, se remarcó la urgencia de recuperar los espacios de encuentro real cara a cara como una forma fundamental de preservar la salud mental y fortalecer los lazos afectivos desde los primeros años de vida.
Un espacio para abrir el debate
Este primer taller forma parte de un ciclo integral que constará de un total de 6 módulos temáticos. Tras la conclusión de este bloque dedicado al bienestar integral y la salud mental, las autoridades anticiparon que el siguiente encuentro estará abocado al debate y análisis de la ley penal juvenil.