Ávila defendió el diálogo con las comunidades en medio del conflicto por Peñas Negras
La diputada nacional dijo que no sigue el conflicto de manera directa, pero defendió el diálogo y la información a las comunidades antes de avanzar con proyectos mineros.
La diputada nacional por Catamarca, Fernanda Ávila, se refirió al conflicto generado en Peñas Negras, donde una comunidad denunció hechos de represión que fueron negados por la Policía provincial, y planteó la necesidad de fortalecer el diálogo y brindar información clara antes de avanzar con actividades mineras.
En diálogo con el programa Tiempo Real, Ávila aclaró inicialmente que no está siguiendo el conflicto de manera directa. “Yo le soy muy sincera, no es un tema que estoy siguiendo en forma directa”, señaló, y recordó que su último contacto con la problemática se produjo cuando se desempeñaba como ministra de Minería de la Provincia, hace aproximadamente cinco años.
Sin embargo, a partir de su experiencia en esa función, sostuvo que el abordaje de nuevas comunidades frente a la actividad minera debe realizarse de manera prudente y respetando las decisiones de los pobladores.
“Sé que hay una forma muy prudente de acercamiento de la temática minera a nuevas comunidades porque hay que respetar siempre lo que decida la comunidad pero dando la información correctamente”, expresó.
Información, diálogo y capacitación
La legisladora consideró que uno de los puntos centrales es explicar a las comunidades qué tareas se realizarán, cuáles podrían ser los beneficios y qué etapas contempla un eventual proyecto minero.
En ese sentido, planteó la importancia de generar un acercamiento previo que permita conocer las características de la actividad y, eventualmente, avanzar también en capacitaciones vinculadas con los trabajos que puedan desarrollarse.
“Poder acercarnos a las comunidades para que entiendan qué se va a hacer, cuáles van a ser los beneficios, cuáles van a ser las tareas”, sostuvo Ávila.
Además, remarcó que los tiempos de la minería suelen ser extensos y que esa característica puede generar expectativas o dudas en las comunidades que reciben los primeros trabajos de exploración. “Un proyecto minero demora desde que se descubre hasta que se desarrolla, puede demorar 30 años”, explicó.
“Hay una ventana muy grande de tiempo”
Ávila señaló que existe una diferencia entre las primeras tareas de prospección y la puesta en marcha de un proyecto minero, y consideró que esa distancia temporal debe ser explicada a las comunidades.
“Hay una ventana muy grande también de tiempo que a veces la comunidad no entiende”, manifestó, al señalar que algunos pobladores pueden interpretar que una primera prospección derivará rápidamente en un proyecto minero operativo, cuando, según explicó, “está muy lejos de ser así”.
Para la diputada, las primeras conversaciones con las comunidades pueden contribuir a despejar dudas y evitar conflictos. En ese marco, reconoció que las inquietudes de los pobladores pueden ser legítimas. “A veces genera este tipo de problemas, este tipo de dudas, legítimas dudas muchas veces”, afirmó.
“Si la comunidad no quiere desarrollar la minería”
Ávila sostuvo que la decisión sobre el desarrollo de la actividad debe surgir del diálogo entre las comunidades y el Gobierno provincial. “Si la comunidad no quiere desarrollar la minería, bueno, será una decisión de la comunidad en forma conjunta con el gobierno, pero es un trabajo que se hace desde un diálogo”, expresó.
La diputada también valoró el modo en que, según su experiencia, la Provincia ha abordado históricamente estas situaciones. “El gobierno provincial en general siempre ha sido muy prudente en su acercamiento y en el diálogo con la comunidad”, sostuvo.
Sobre el conflicto de Peñas Negras, finalmente manifestó su expectativa de que pueda alcanzarse un entendimiento a partir de conversaciones entre las partes: “Supongo que llegarán a algún buen puerto y a un buen entendimiento con un poco de conversación genuina”.