La venta de libros religiosos atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Así lo aseguró Alejandro Ríos, propietario de una librería especializada en publicaciones y artículos religiosos, quien estimó que las ventas del rubro cayeron alrededor de un 70% y advirtió que el sector enfrenta un escenario marcado por el cambio en los hábitos de lectura y la pérdida del poder de compra.
Advierten una caída del 70% en la venta de libros religiosos
El comerciante Alejandro Ríos atribuyó el descenso al avance de la lectura digital, la pérdida del poder adquisitivo y la crisis que atraviesa el sector editorial.
En diálogo con el programa Fuego Cruzado, de Radio Ancasti, Ríos sostuvo que la situación no responde a una única causa, sino a una combinación de factores que golpean tanto al comercio como a las editoriales. "Si yo te tengo que decir la verdad sobre lo que es libros, yo calculo que un 70%. Y si no me quedo corto. Lamentablemente la gente se fue mucho a lo digital, a las pantallas", afirmó.
El comerciante consideró que el cambio cultural también modificó la forma en que las personas consumen contenidos. "Antes teníamos un lector que buscaba, preguntaba y quería saber. Hoy tenemos una lectura rápida, de quien quiere lo inmediato", señaló.
Ríos indicó que la crisis alcanza incluso a editoriales históricas del ámbito religioso, como San Pablo y Paulinas, que, según dijo, redujeron considerablemente sus publicaciones. "Están achicando ediciones que antes eran muy clásicas. Siguen sacando material, pero mucho menos que antes", explicó.
Clientes que miran, pero no compran
Otro de los aspectos que preocupa al comerciante es la caída del poder adquisitivo de sus clientes, muchos de ellos jubilados y lectores habituales que siguen prefiriendo el formato papel. "Tengo mucha gente que viene, mira los libros y lamentablemente no les alcanza. El libro religioso no es caro, es bastante accesible dentro del rubro, pero igual no pueden comprarlo", lamentó.
Si bien reconoció que todavía existe un público interesado en la lectura religiosa, señaló que actualmente predominan quienes buscan textos de autoayuda o libros vinculados al consuelo espiritual ante situaciones personales difíciles.
Los artículos litúrgicos, el sostén del negocio
Frente a la fuerte caída de las ventas de libros, Ríos explicó que logró sostener su actividad gracias a la incorporación de otros productos vinculados con la liturgia, como velas, hostias, vino para misa e insumos destinados a parroquias. "Eso hoy me salva. Veo a la gente juntar moneditas para pagar. También las iglesias están haciendo un gran esfuerzo para sostenerse", comentó.
El riesgo de comprar artículos religiosos sin certificación
Durante la entrevista, el comerciante también advirtió sobre la proliferación de imágenes religiosas y biblias comercializadas por canales no especializados, e instó a los compradores a verificar que cuenten con la aprobación correspondiente de la Iglesia."Muchas veces se compra solo por el precio y no se sabe qué se está adquiriendo. En el caso de las biblias, es importante comprobar que tengan la autorización eclesiástica correspondiente", explicó.
Ríos finalmente agradeció el respaldo de sus clientes, a quienes atribuyó la continuidad del comercio pese al difícil contexto económico. "Nuestros clientes son quienes nos siguen sosteniendo. Catequistas, parroquias y muchas personas que, a pesar de todo, siguen llegando. A ellos les debo un agradecimiento eterno", culminó.